Universo Paranormal
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07-12-2010 / 18:45 h#1
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ESTUDIO INICIAL DE LA TELEPATÍA

Cómo comunicarse por telepatía
¿Podemos establecer conexión mental con otras personas?





LEYES DE LA TELEPATIA

a) La mayoría de los individuos son capaces de recibir mensajes telepáticos, con predominio de los emisores entre los varones y de las receptoras entre las mujeres.
b) El mensaje es raramente transmitido en su integridad, el que lo envía y el que lo recibe dejan en él huella de su sensibilidad, perjudicando así la semejanza.
c) Es posible transmitir, entre otras cosas, palabras, sensaciones, actitudes, movimientos y dibujos.
d) Los obstáculos no parecen representar ningún problema en la transición, en el curso de los experimentos, se ha aislado al agente y a los sujetos valiéndose de toda clase de procedimientos, sin que se hayan alterado los resultados.
e) Se ha comprobado que las transmisiones se pueden efectuar en todas las direcciones y la distancia no influye ni distorsiona el mensaje.
f) El mensaje telepático se encuentra favorecido cuando existe un lazo afectivo entre la pareja telepática.
g) La forma, el cómo y el por qué se produce este mecanismo telepático aún permanece sin una explicación convincente. 





Puedo decir sin temor a equivocarme que la creencia en la telepatía es tan antigua como el hombre; incluso algunos científicos afirman que posiblemente al principio de la humanidad era una facultad que poseían ciertas personas y servía como medio de comunicación.

El primero en usar la palabra telepatía fue el doctor W. H. Myer, en le año 1883. Etimológicamente telepatía significa "sufrimiento a distancia"; con el tiempo se ha ido modificando este concepto y se le ha dado un sentido más amplio y verdadero: "percepción y conocimiento a distancia"; sensación de recibir un mensaje y percepción a distancia del pensamiento de otra persona, es decir, de mente a mente, independientemente de toda vía sensorial reconocida.

Según los especialistas en el tema, la mayoría coinciden en que la telepatía es la capacidad de conocer los pensamientos de otra persona sin que medie entre ambos ninguna relación o lazo comunicativo.

Existe una condición para que se produzca el fenómeno: ambas personas no pueden se receptoras y psíquicamente tienen que tener alguna afinidad: los hermanos gemelos, por ejemplo, son altamente positivos para la comunicación telepática.

La impresión telepática se puede manifestar adoptando diferentes formas, unas veces en forma de sueño, otras en formas de imágenes mentales durante la vigilia y otras solamente como un pensamiento.

El mejor momento para recibir una comunicación telepática tiene lugar cuando el receptor se encuentra en estado de semiinconsciencia, justo antes de despertar, o cuando está a punto de dormir. Estos momentos que he reseñado son óptimos porque progesivamente se pierde el estado consciente y nos vamos adentrando en el subconsciente.

Otro factor importante a resaltar es que ni las distancias ni el tiempo influyen para nada en la comunicación telepática. 
Tampoco influye la edad, la cultura o el sexo, si bien las mujeres parece ser que poseen mayor poder receptivo y de captación.


Este proceso, comparable a una transmisión de ondas por radio, puede tener lugar en forma totalmente espontánea sin que exista en ninguno de los dos sujetos, el agente y el receptor, la intencionalidad consciente de transmitir o de captar el contenido psíquico, o bien puede ser determinado por un acto de voluntad de uno de los dos, generalmente el transmisor.





En 1940, dos investigadores ingleses dividieron la telepatía en dos formas, que han llamado gamma y kappa.
La telepatía gamma se definiría como una especie de lectura del pensamiento en la que el receptor recibe una relación cognoscitiva con los centros nervioso del agente; en otras palabras, sería el propio receptor el que juega un papel activo en el intercambio telepático.


En la telepatía kappa se verificaría, en cambio, el proceso inverso, o sea, sería el agente el que actuaría sobre el receptor, transmitiéndole su propio contenido mental.


En la vida diaria, los fenómenos telepáticos, especialmente entre personas ligadas por una intensa relación afectiva, se presentan con mucha frecuencia. La frase dicha simultáneamente; el pensamiento que aflora en la mente de dos individuos en el mismo instante; la sensación de saber exactamente quién se halla en el extremo del hilo cuando suena el teléfono, sin que haya existido un previo acuerdo, son todos pequeños ejemplos de telepatía que se dan con frecuencia en la vida de cada uno de nosotros, pero a los que, por ignorancia, se tiende a no otorgar importancia. La telepatía es uno de aquellos fenómenos paranormales que, precisamente por la frecuencia con que se presenta, ha sido estudiado en primer lugar y ampliamente comprobado en el laboratorio. Muchísimas han sido las hipótesis, algunas desechadas por las sucesivas investigaciones, pero se trata siempre de opiniones, de teorías aún inciertas, tal vez inalcanzables para el hombre.





Entre los estudiosos del fenómeno hay quien considera que los contenidos psíquicos son vibraciones electromagnéticas; otros creen que se trata de partículas atómicas propagables de un cerebro a otro Algunos consideran la telepatía como perteneciente a un mundo extrafísico, fuera del tiempo y del espacio, y dependiente de leyes que sólo a ella son propias y atañen; la telepatía afloraría tan sólo esporádicamente a la conciencia superando la barrera del subconsciente.


La telepatía, desarrolladísima en los niños pequeños, es un hecho que no atañe exclusivamente al ser humano: experimentos de laboratorio perfectamente comprobados han demostrado que también los animales, e incluso las plantas, son sensibles a las comunicaciones telepáticas; parece, en efecto, que éstas se encuentran en condiciones de captar, aunque sea indistintamente, situaciones de peligro o desarmonía presentes en el ambiente.


Se puede percibir un mensaje en forma de intuición, de visión u oírlo pronunciar por personas ausentes. De la misma forma se puede experimentar angustia, desesperación, consuelo o incluso un dolor físico no justificable por las circunstancias. La telepatía no teme las distancias; aunque formas muy simples de comunicación se manifiestan generalmente entre individuos próximos y son favorecidas por el contacto físico, se han verificado fenómenos telepáticos incluso ultraoceánicos. Es muy conocido el experimento efectuado en el sumergible Nautilus, donde el sensitivo Jonas captó con una puntuación positiva del setenta por ciento los símbolos de las cartas de Zener que le fueron transmitidos desde 2.000 m de distancia. Y eso no es nada si se compara con las experiencias telepáticas de Mitchell desde el Apolo 14 a la Tierra.


Nos comunicamos en estado de vigilia, en hipnosis, en el sueño, con los vivos y con los muertos. Y es de acuerdo con las propias características psicofísicas como se pueden revelar los buenos transmisores y los receptores óptimos, aunque también se puedan efectuar, aunque sea muy raramente, ambos papeles.







Ejercicio sencillo y eficiente para poder desarrollar esta capacidad

La telepatía o transmisión del pensamiento es una de las habilidades que muchos grandes yoguis dominan. Los pensamientos, según el yoga, tienen volumen, color y peso. No los podemos ver pero existen. Por esta razón es posible enviar pensamientos a otras personas y recibir pensamientos.


La clave para poder comunicarnos telepáticamente con éxito consiste en concentrar todo lo posible los rayos dispersos de la mente. Aunque hay muchos tipos de ejercicios y muchos factores que pueden ayudar a mejorar la emisión y recepción de pensamientos un sencillo ejercicio que puede hacer cualquiera es el siguiente.


Cuando estemos caminando por la calle, por ejemplo al volver a casa del trabajo o de la universidad, debemos mirar con atención la nuca de la persona que tengamos delante y pensar continuamente: “Tienes que darte la vuelta, date la vuelta, te estoy llamando mentalmente”. Al principio poca gente se dará la vuelta pero con práctica nuestra mente responderá a nuestra llamada, aumentará la concentración y más gente se dará la vuelta. Este ejercicio tiene como fin preparar la parte de la mente encargada de la telepatía para ejercicios más avanzados.



Algunas notas sobre este ejercicio:

Si la persona a la que estamos enviando la orden está pensando en algo importante, por ejemplo un problema gordo en el trabajo, el ejercicio tendrá menos efecto que si lo lanzamos sobre alguien que no esté pensando en nada en concreto y por tanto puede recibir nuestro mensaje más fácilmente.

Si queremos comprobar la efectividad, aconsejo llevar un diario en el que podemos apuntar el número de personas que se van dando la vuelta.

Este tipo de prácticas, incoherentes a simple vista, irán aumentando nuestra capacidad cerebral en base a nuestra concentración, llegando un punto en el que los impulsos eléctricos de nuestros cerebros puedan llegar a alcanzar algún tipo de conexión con la mente de otras personas.


NOTA:  Recientemente la telepatía ha sido considerada como un posible fenómeno de coherencia cuántica. En un próximo post pasaré a dar información más detallada acerca del tema y sus consecuencias.



Fuente: onironautas.org
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