Yo me cojeria el KM900
Para gustos, colores, pero en el caso que nos ocupa no creo que a nadie disguste el diseño del LG KM900 Arena, de líneas sencillas (no excesivamente originales), cuenta con un marco metálico que rodea a la pantalla en la parte frontal, lo que le da un toque elegante. Comentar que algunas operadoras europeas pondrán a la venta una versión gris oscuro metalizado (Titan Black), de la que por ahora no tenemos constancia de que aparezca en el mercado español.
La parte trasera es más sencilla si cabe, realizada con material símil aluminio. En líneas generales me gusta la calidad de su construcción, los materiales empleados y su diseño, que gira entorno al protagonista principal, la pantalla táctil.
Una pantalla táctil de tipo capacitivo con 3 pulgadas y 16 millones de colores, realizada con tecnología TFT, que proporciona una gran calidad de imagen, altos niveles de brillo y contraste, y una resolución de 800 × 480 píxeles (WVGA), con una densidad de píxeles mayor que teléfonos que presumen de ello, como el Sony Ericsson XPERIA X1.
Con estas especificaciones no hay mas que decir que la pantalla luce excelente, pero me gusta más en algunos aspectos la opción OLED elegida por Samsung, que tuve la ocasión de probar en el S8300 recientemente analizado, ya que la pantalla del LG es bastante complicada de ver a la luz del día, un mal que por otra parte está presente en casi todos los terminales LG.
La respuesta de la pantalla es bastante buena, reconoce los movimientos con ligeros toques, por lo que la sensibilidad de la misma me ha dejado bastante satisfecho, comentar, que por la tecnología empleada no se puede utilizar un stylus sobre la misma.
Otros elementos en la parte frontal del teléfono son la cámara de vídeo-llamadas en la parte superior, y los tres botones de función sensibles al tacto bajo la pantalla. El central es un acceso directo a la interfaz de cubo y a cada lado las típicas funciones de llamar y colgar.
Seguimos repasando el terminal, y nos encontramos que en su lado izquierdo tenemos un puerto USB, debidamente cubierto con una tapa deslizante, pero lamentablemente se trata de una solución propietaria de LG.
En la parte superior tenemos un útil conector jack de 3.5mm, la tecla de encendido, y un botón para abrir la tapa posterior. Mientras que a la derecha tenemos las teclas de volumen y la cámara. Dicho sea de paso todas de un tamaño bastante contenido, demasiado para mi gusto.
Llegamos a la parte trasera del Arena, en ella encontramos una cámara de 5 megapíxeles con óptica Schneider-Kreuznach y flash LED, de la que os hablaré más adelante. Un detalle negativo es que no se hayan acordado al diseñarlo de una cubierta protectora para la lente.
Antes de abrir la tapa que cubre la batería, decir que el terminal cuenta con un segundo micrófono para la grabación de sonido en las capturas de vídeo. Una vez dentro nos encontramos una batería de 1000 mAh, y la ranura para tarjetas microSD (hasta 32GB, intercambiable sin apagar el aparato).
La batería no es uno de los puntos fuertes del terminal, pero sinceramente dura más de lo que esperaba, teniendo en cuenta el tamaño de la pantalla, y dándole un uso bastante completo, nos puede llegar a durar un par de días.
Según el fabricante su autonomía es de 300 horas en tiempo de espera, 4 horas en conversación y 30 horas reproduciendo música. Si es interesante recordar que la batería es extraíble
