Juegos
Foros
 
05-07-2012 / 23:57 h
Expulsado indefinidamente
0
0
0
3549
Nivel 79
Correo de medianoche.

“La noche ya empieza a apestar”-Pensaba mientras le daba un buen sorbo a mi taza. Al instante de entrar en contacto el chocolate con mis labios, proferí un grito que se pudo oír en toda la casa. -¡¿Hijo, te ha ocurrido algo?!-Preguntó la señora Rubio, alarmada por el potente grito que la había conseguido despertar de su sueño. -¡Nada mamá, sólo me he quemado sin querer!-Respondió con una dicción torpe y entrecortada por el dolor que sentía en su lengua. Justo al acabar de pronunciar la última palabra, se oyó un portazo que provenía de la habitación de los padres de Alfonso. Era su padre que por el día que le esperaba junto a las pocas horas de sueño que le quedaban, no podía aguantar otra charla insulsa madre-hijo a esas horas. “Joder, sí que duele”, me dije a mi mismo casi gimoteando mientras me levantaba de mi sillón reclinable para dirigirme a la cocina a por un poco de agua fría para enfriar un poco mis ánimos, fue en ese momento cuando en mi campo de visión entró de lleno el dibujito de la taza, un osito sonriente que rezaba el eslogan de la empresa de mi padre en mayúscula; ¡NO TE RINDAS NUNCA Y MENOS CON NUESTRAS DIETAS! No pude evitar sacarle cierta connotación al dibujito, pero el mensaje me lo impedía. Ya me lo dijo una vez mi abuelo: “todo empeño se merece un respeto”. -Todo empeño se merece un respeto.-me repetía, mientras mi brazo se extendía hasta alcanzar el asidero del frigorífico para así poder abrir su puerta y alcanzar su contenido. En ese proceso, llegaron miles de imágenes mentales a mi cabeza, pero cuando por fin mis ojos pudieron ver a mi querido refrigerante, llegué a la conclusión de que pensaba demasiadas cosas sin fundamento, supuse que lo heredé de mi madre. Entonces, extendí de nuevo el brazo para coger la botella y cerrar la puerta con el codo al finalizar. Entonces me pare y me puse a deliberar sobre el amplio abanico de posibilidades que tenía para terminar, al final me decante por un vaso en especial, aquel que ponía <<Can I Drink You?>>. Lo vi el más indicado para la situación. Mi lengua ya empezaba a calmarse, conforme veía subir el nivel del agua en el vaso, más ganas tenía de corresponder a mis anhelos. Bebí y me vi en el cielo para así volver descalzo a mi habitación. Me senté y puse todo mi afán en revisar mi correo, hacía días que no entraba y sabía que me esperaba una ingente cantidad de mensajes, pero ahora que estaba armado con mi taza, no había excusa alguna para no mirar. Le di click al enlace directo de mi correo e introduje mis datos con el menor interés del mundo, lo de siempre. Salvo por el spam y la morralla, sólo un mensaje logró captar mi atención. Era de un tal señor Sullivan. Qué cojones querrá un extranjero de mí, dije a mis adentros. El mensaje iba escrito en un español pobre y mal cohesionado por el traductor, junto a un link que me facilitaba para que lo viese. El señor Sullivan me juraba y prejuraba de que el link me conduciría a un vídeo que según él, nadie debería perderse. En condiciones normales, habría mandado a tomar viento fresco a él y a su vídeo. Pero éste no era el caso. Me aburría así que le di click al enlace del mensaje, me hallaba despreocupado por lo que pudiese ver a continuación, quizá eso se pudiese deber al vídeo de Two girls and one cup. Se me erizaban los pelos de tan solo recordarlo, pero sabía que era difícil encontrar algo peor. De súbito, apareció una ventana emergente en mi pantalla con el objetivo de preguntarme; ¿quieres acceder a esta información? Sin dudarlo, moví mi ratón para acercar el cursor al SÍ. Mis ojos estaban expectantes de que pasase cualquier cosa que me permitiese escapar del tremendo aburrimiento en el que me encontraba. Para cuando terminé de formular mentalmente ese deseo, se mostró una página, cuyo nombre era incapaz de pronunciar por la gran cantidad de caracteres y números que poseía: ¡S1N2U3F4F5F6O7R8P9E10O11P12L133! No conseguía ver nada en esa página, aparte del título del dominio no había nada más de interés. Toda la ventana estaba oscura, casi se me estaba pasando la idea de irme a mi mullida cama a dormir cuando de pronto, surgió el símbolo de play en el centro de la pantalla. Y así, de forma irreflexiva e impulsiva, moví de nuevo el cursor para presionar el botón izquierdo de mi ratón y pulsar en play. La pantalla cambió de repente de color, de un negro azabache a un púrpura hipnotizador para dejar paso al verdadero protagonista, a “One Lady One Knife”. Algo dentro de mí me decía que debía cerrar la ventana y olvidarme de todo lo que había visto pero si había algo que me caracterizase, era una cosita llamada curiosidad. Por fin la acción empezó a desarrollarse, podía ver como la cámara enfocaba la espalda descubierta de un hombre encanado, de tez pálida y tamaño ciclópeo en comparación a la media de estatura normal que estaba subiendo por unas escaleras. El hombre que parecía encargarse de grabar y seguirle, le hablaba en un inglés que me era un poco difícil de entender mientras su acompañante todavía seguía rehusando de seguirle el coloquio. Las palabras del cámara fueron sustituidas por unos gritos que parecían venir del lugar al que se dirigían, el solo hecho de oír esos gritos parecía divertirles por el tono jocoso de sus voces. Sin mediar palabra, el hombre pálido y de gran tamaño se giró para hacer un gesto que daba a entender que esa noche, fue en ese momento cuando pude ver sus ojos marrones e inyectados en sangre, alguien moriría. Conforme avanzaban, los gritos aumentaban en intensidad y cantidad hasta que una puerta gris de aspecto metálico irrumpió en la escena. Esa era la fuente de todos esos gritos, abrieron la puerta y se podía contemplar como una mujer de pelo rubio y de avanzada edad estaba desnuda, atada y parcialmente amordazada en una silla de un color rojo bastante llamativo que rompía con el color blanco que inundaba toda la habitación. Las risas sólo aumentaban y mi corazón estaba a cien, sabía que no debería estar viendo eso, no sólo por lo enfermizo que resultaba ser sino porque también era ilegal visionar este tipo de contenidos en la gran red. Mas aún así, QUERÍA CONTINUAR, QUERÍA SABER QUE IBA A OCURRIR. La cara ya empezaba a enfocarse en la cara de la mujer, una cara mustia y llena de lagrimas en la que subyacía una pregunta;¿por qué me hacéis ésto a mí? De forma repentina, su semblante mudó a una expresión de verdadero terror. Lo podía ver en sus ojos, por un solo instante, logré sentir empatía y conectar con sus pensamientos, sabía que no iba a haber otro mañana para ella. Y poco a poco, veía como un filo frío y cruel se iba acercando a su cara a una velocidad pasmosa y alarmante. Las lagrimas cesaron y entonces ella, en un último intento de escapar de esa situación, intentó hablarles con el fin de poder convencerles para que la desatasen. Únicamente consiguió obtener un escupido que fue directo a su frente, que fue también acompañado de unas sonoras carcajadas por parte de los dos. De nuevo la cámara enfocó el rostro de ese monstruo pálido y sin sentimientos que empezó a relamerse los labios. Por un momento pensé que me estaba observando, fue en ese momento cuando dijo: Can you see THIS? ¡Action!-gritó el cámara a su estrella para que empezase por fin la diversión. El hombre pálido obedeció y para sorpresa mía, empezó a desnudarse y se puso una máscara blanca en la que se podía apreciar una sonrisa con mucha picardía. Se agachó con suma delicadeza y agarró de nuevo y con fuerza el filo que se encontraba contiguo a él en el suelo. Lo besó y le susurró algo que escapó a mis oídos, tenía muy presente el daño que podía hacer con él y así, en un ademán en la que hacía gala de sus intenciones, comenzó. Primero empezó acariciando la suave melena sedosa de la mujer, movimiento que sólo consiguió alarmarla más, su cara se tensó y sus ojos se abrieron de par en par siendo testigos de lo que ocurría. Ya sentía por fin como el acero se sumaba al acto con sus suaves caricias sobre su piel. Un mal movimiento provocó que un pequeño hilo de sangre brotase, ella no pudo contenerse más y gritó. El gigante miró a su rostro desconsolado con burla y la golpeó sin vacilar. Eso sólo la animó a seguir hasta que encajó un golpe que hizo que perdiese la consciencia de forma súbita. Él, aprovechándose de la coyuntura, empezó a tocar y a lamer sus visibles senos con celeridad. Paró y acerco el arma a su pecho y empezó a moverlo en círculos en su piel hasta que levantó su miembro superior para descargar en el estómago toda su furia con él y llenar todo el plano de su ser y entrañas. Ya no aguanté más y lo quité. Me levanté del sillón, desenchufé el ordenador y me dirigí al baño para mirarme al espejo y preguntarme: ¿fue real?
Última edición: 17-08-2012 / 21:07 h. Por The-Legend-Fox2
Editado 3 veces
06-07-2012 / 14:11 h
1
74
0
250
Nivel 16
Que graciosos me han parecido siempre los creepy pastas 
08-07-2012 / 23:13 h
91
5
0
416
Nivel 19
Eres malintencionado 
Amigos Online
No hay nadie conectado.