Análisis: Stranglehold| 25 de septiembre de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 3 |
| Tiroteos, explosiones y un aluvión de balas. Acción de celuloide en formato consola. |
Disparos, disparos y… más disparos. John Woo´s Stranglehold llega por fin a nuestras consolas, y resulta ser un espectacular juego de acción repleto de tiroteos, explosiones y mucha diversión. Si Max Payne 2 te dejó con ganas de más, Stranglehold es tu juego. |
Con expectación se ha seguido el desarrollo de Stranglehold. Tanto por ser la primera incursión de John Woo en el mundillo de los videojuegos asumiendo las labores de dirección; como por ser la promesa, muy a su pesar, de llenar ese huequito en nuestros corazones que nos han dejado las dos primeras entregas de Max Payne.
Y lo llena? Lamentablemente no. Pese a ser un estimable y muy espectacular juego de acción, acaba siendo una experiencia muy corta y algo rutinaria y reiterativa, y tiene un guión flojo y de escaso interés. Abundan los detalles al más puro estilo John Woo como las palomas, las abusivas secuencias a cámara lenta “Tequila Time”, y una estilización de la violencia a veces elegante y a veces excesiva. Elementos que podrán gustarnos más o menos, pero que son el auténtico sello de su director, y que no dejan indiferente a nadie.
Tequila – The Killer
La historia de Stranglehold nos transporta literalmente a la segunda entrega de la película Hard Boiled, dirigida por el propio John Woo y protagonizada también por Chow Yun-Fat como el agente Tequila.
En Stranglehold encarnaremos al inspector Tequila, el protagonista de la película Hard Boiled que hace su debut en el mundo del videojuego.
El juego se ambienta unos años después del filme, y nos presenta de nuevo al inspector oriental en Hong Kong en una confusa y poco interesante trama que incluye el secuestro de su ex novia, el asesinato de un policía y el tráfico de narcóticos y de armamento. El argumento llevará a Tequila de un lugar a otro incluyendo Hong Kong e incluso Chicago, durante siete breves capítulos.
En lo jugable el juego bebe directamente y sin sonrojo de Max Payne. No sólo está presente el Bullet Time, aquí Tequila Time, que Remedy realizó con brillantez en las dos entregas del duro policía norteamericano, si no que también podemos lanzarnos al aire para disparar como el propio Payne y simultanearlo, o no, con el Tequila Time.
En Stranglehold los tiroteos están llevados a cabo con corrección y gran sentido visual, y el juego es divertido; pero todo nos deja un aroma Max Payne demasiado exagerado.
Tequila tiene además otras técnicas que lo separan de alguna manera del clásico videojuego “noire”. Un espectacular cámara acompañará a la trayectoria de nuestras balas para ver como impacta en los cuerpos de los enemigos de forma tremendamente espectacular y cinematográfica, en lo que es sin duda uno de los mayores aciertos del juego. También podremos recuperar nuestra salud, abrir fuego de forma circular para abatir a todos los rivales de una sala y liberar una suerte de “magia” que nos permite abrir fuego con gran capacidad de destrucción y sin gastar munición.


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