Análisis : Yoshi's Island DS| 8 de diciembre de 2006 / Por Daniel Mauro | Página 1 de 2 |
| Un magnifico triple salto mortal planeando, y con zapatillas rojas. |
Este dinosaurio no escupe fuego, no tiene feroces garras ni tremendos colmillos, pero a saltar y a correr no hay otro que le gane. ¡Salta Yoshi, salta! Un nueva aventura te espera. |
No es la primera aventura que Yoshi protagoniza en Nintendo DS. Tras su buen debut con Yoshi Touch & Go, el pequeño dinosaurio se atreve a correr de nuevo las peripecias plataformeras que tan buen resultado le dieron hace ya diez añitos en la entrañable Super NES. Yoshi se ha vuelto a poner las pilas, y ahora además ya no viene sólo, Baby Mario, los bebes de Peach, de Wario, de Donkey Kong e incluso de Bowser, también se van a subir encima de su lomo.
Plataformas con verdadero estilo
Si jugaste al primer Yoshi’s Island, seguro que recuerdas sus geniales gráficos que parecían estar hechos con lápices de colores, y su gran jugabilidad con montones de posibilidades, así como esos grandes niveles con divertidos bichejos que evitar o aplastar. Seguro que también recuerdas el llanto de baby Mario cuando los enemigos intentaban llevárselo… Pues todo esto vuelve a estar presente en este nuevo Yoshi Island, el mismo sistema de control, el mismo colorido, los divertidos sonidos y ese ambientillo tan alegre y a la vez tan retante. Por estar, vuelve a estar hasta el mismo argumento: el pobre Baby Luigi vuelve a ser raptado por los feroces esbirros de Kamet… Y ya sabes lo que toca… Yoshi y compañía al rescate.
Cada nivel cuenta con 20 monedas rojas, 5 flores y 30 estrellas por recoger. También existen monedas especiales con el rostro de uno de los 4 protagonistas. Conseguirlas todas suele ser todo un reto.
Diversión en colores
Como imaginarás, son muchos y muy variados los niveles que vamos a tener que recorrer, cinco mundos con ocho niveles en cada uno de ellos. Las plataformas abundan y los enemigos también, pero lo que vuelve a ser muy llamativo, son las grandes posibilidades de interacción que tenemos al controlar a Yoshi. Podemos hacerlo saltar y planear, hacer que dé culetazos para atacar, tragarnos algunos enemigos y lanzarlos, o crear con ellos un huevo para dispararlo o guardarlo… Todo esto aporta una muy buena cantidad de posibilidades a la hora de recorrer nuestro camino, nos permite enfrentarnos a los peligros de muy diferentes maneras, así como descubrir trucos y secretos, algo de lo que este juego vuelve afortunadamente a estar muy bien servido.
Los enemigos finales tampoco vuelven a faltar, y Kamet nos estará esperando para transformar en gigantescos monstruitos a varios de sus esbirros. Estos enfrentamientos son muy divertidos y le ponen el toquecillo y el puntito final, a cada castillo que vamos encontrar en nuestra aventura, cada cuatro niveles uno.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!