Análisis : Oblivion: Shivering Isles| 10 de abril de 2007 / Por Sebastián Tito Rodríguez | Página 1 de 3 |
| Locura y destrucción, expanden el reinado del mejor rol. |
Después de ver las ventajas que existían con Knights of the Nine y las nuevas opciones que se abrieron en el horizonte para los viejos roleros, ahora, y con aire renovado, nos llega otra expansión, otra que realmente si merece el nombre de expansión. |
Muy poco tiempo ha pasado desde que Los Caballeros de los Nueve hiciera aparición de nuevo para nuestros compatibles. Muchas fueron las mejoras y extras que en aquel añadido se pudieron ver, pero la extensión de lo mostrado no fue del todo bien recibida, tan solo se disponía de 10 horas extra para recorrer Cyrodiil.
El éxito que ha alcanzado Oblivion en España y fuera de nuestras fronteras no ha tenido precedentes, pues se han creado muchas comunidades alrededor de este juego y los fans se cuentan por miles. Una gran aventura de rol que ha traspasado ese halo de misterio y dificultad que esconden este tipo de juegos, llegando a muchos jugadores casuales que, o no querían entrar en este estilo por miedo, o bien por desconocimiento. En esta aventura los desarrolladores te lo ponen fácil para que desde un primer momento te adentres sin ningún lastre añadido.
Shivering Isles nos propone penetrar en la Bahía de Niben, muy próxima a la ciudad de Bravil, donde se esconde un portal creado por el príncipe Daedra de la locura, Sheogorath. Dicho portal aparece una vez hayamos instalado la expansión en nuestro Pc, apareciendo en nuestro “noticiario particular” a los pocos minutos de cargar la partida que tuviésemos guardada.
Repugnantes insectos gigantes, criaturas mitad humanas mitad anfibias, Caballeros… cerca de una docena de nuevas criaturas habitan las paranoicas Shivering Isles, aunque también nos darán acceos a nuevos objetos y hechizos, además de nuevas armaduras y armas.

Dentro del nuevo mundo
Antes de entrar y recorrer los nuevos escenarios nos encontramos con que tenemos que cruzar hasta la mitad de la bahía de Niben (si vamos a nado no tardaremos mucho, pues se encuentra muy cerca). Al llegar observamos una formación rocosa, a modo de isla, que ha aparecido donde antes no había nada. Si nos acercamos hasta el resplandor azul que emana del fondo, vemos como se alzará ante nosotros una puerta de grandes dimensiones. Justo al lado se encuentra un soldado del reino del Tamriel que nos corta el paso, avisándonos de los peligros y pormenores que pudieran acaecer si somos tan osados de entrar por el portal mágico. Nos advierte de que todo el que regresa no lo hace en sus cabales, todo el mundo pierde la cabeza una vez que visita las Shivering Isles. El que entra lo hace por su cuenta y riesgo, pero no se le impedirá el paso.
Una vez llegados a este punto hay que recalcar algo, es imposible entrar en el portal si no tenemos un mínimo de nivel alcanzado, es decir, no seremos bienvenidos como no hayamos desarrollado unos atributos de lucha y de magia mínimos para poder combatir a los seres y peligros que se nos presentarán.


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