Análisis: Beowulf| 5 de diciembre de 2007 / Por Joan Abad Extremera | Página 1 de 3 |
| Cruel, despiadado y arrogante. El legendario guerrero escandinavo desata tu sangrienta bestia interior. |
Beowulf, el guerrero más poderoso de todos, se embarca en un viaje a Dinamarca para matar al gigante Grendel bajo petición del Rey Hrothgar. La muerte de Grendel provoca la eterna ira de la seductora y despiadada madre de la bestia, que promete venganza para el joven guerrero, convertido ahora en Rey de los daneses. La batalla épica que sigue, llega hasta nuestros días con un beat’em up contundente. |
Beowulf, un joven guerrero nórdico arrogante, egoísta y hambriento de riquezas y gloria, es el protagonista de un poema épico escrito en la primera mitad del siglo VIII, en inglés antiguo, en versos aliterativos. Es considerado una de las obras más importantes de la lengua anglosajona. El poema no tiene título en el manuscrito, pero se le ha llamado Beowulf desde principios del siglo XIX.
La acción que narra se sitúa en los siglos V-VI, y está dividido en dos grandes partes, la primera, con un Beowulf joven que ayuda a los daneses a derrotar a Grendel, un monstruo, y tras matar a éste, se enfrenta a su madre sucumbiendo a las promesas de poder. En la segunda parte Beowulf ya es el rey de los gautas y el poema narra las consecuencias de tal decisión y las numerosas batallas por defender sus tierras.
El “Carnal Power” o Ira Carnal, permite el uso de ataques más fuertes y el uso de determinadas armas. Esta habilidad se va mejorando con el paso del juego de modo que el personaje estará menos aturdido tras utilizarla y permitirá un uso más continuado.
Ubisoft, después del magnífico Assassin’s Creed, presenta Beowulf, el videojuego, para hacer vivir al jugador las aventuras del legendario guerrero y algunas nuevas e inéditas aventuras no vistas en la película, en un total de 30 misiones, llenas de sangrientas batallas, inhóspitos lugares, e impresionantes enemigos.
Luces y sombras a la vista
Gráficamente, el juego mezcla elementos de una gran calidad, con otros no tan buenos. ¿Qué queréis leer primero, lo bueno o lo malo? Empezaremos por lo bueno, que no es poco. El modelado y las texturas de Beowulf, por ejemplo, así como de otros personajes principales y de algunos enemigos, como los terribles trolls, el dragón, el lobo o la madre de Grendel es muy bueno, y algunos entornos son bellísimos con unos efectos de luces y sombras, de partículas como el polvo, fuego y el agua en determinadas zonas, muy bien conseguidos. La gruta donde está Grendel derrotado, y su madre, es un claro ejemplo de este preciosismo.
 |

Las animaciones de Beowulf son muy buenas, y tanto los movimientos al caminar, correr, rodar, esquivar o escalar, como los de combate están perfectamente trasladados a la acción, con movimientos rápidos y ágiles con los ataques rápidos, y movimientos lentos o a cámara lenta con los ataques fuertes o ataques finales, estos últimos de un gran impacto.
El pero a todo esto es que, a medida que vamos jugando, no nos podemos quitar de encima esa sensación que nos lleva a pensar “parece que no se haya puesto el mismo empeño en este escenario” o “esas texturas no parecen tan reales como las de antes”. Es algo a lo que no ayuda el hecho de que los enemigos comunes como bandidos, bárbaros o caníbales se repitan, igual que nuestros guerreros, y que algunos lugares como ciénagas pantanosas, y bosques nevados, tengan un gran aspecto, mientras otros como algunos pueblos o montañas rocosas estén muy por debajo de la calidad media del juego.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!