Análisis : Asterix XXL 2: Mission Las Vegum| 26 de febrero de 2006 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 3 |
| Los dos galos más famosos de la historia vuelven a la carga en un divertido y frenético juego de plataformas cargado de humor y tortazos. |
Astérix y Obélix vuelven a la carga. Panoramix el druida ha desaparecido, y los dos galos más famosos de la historia tienen la peligrosa misión de rescatarlo. Acompaña a los ya legendarios personajes del cómic en este divertido juego de plataformas tan sencillo y frenético como repleto de humor y desafíos. |
Bien es sabido que el empleo de licencias en numerosas ocasiones se utiliza como opción encubierta para aumentar las ventas de un juego de escasa calidad. Hemos visto desfilar por nuestras pantallas, con más pena que gloria, a multitud de héroes del cómic o personajes de dibujos que no satisfacían las expectativas ni de sus fans ni del usuario medio. Astérix y Obélix XXL fue, en su primera entrega, un juego más que correcto que ofrecía diversión a raudales y muy pocas complicaciones. Si a su esperanzadora primera parte sumamos que el PC es un sistema que no destaca precisamente por su variedad en el género de plataformas, nos encontramos con una esperada segunda parte. ¿Conseguirá cumplir las expectativas?
Astérix y Obélix se verán obligados a recorrer un curioso parque temático construido por el malvado Julio César, con el objetivo de rescatar a Panorámix. Como es de suponer el argumento es un mero pretexto para que los irreductibles galos peleen contra hordas de romanos a lo largo de 9 divertidos escenarios del parque, que van desde Venecia hasta Luxor, pasando por una isla de piratas o un enorme coliseo.
Podremos cambiar el control entre Asterix y Obelix en cualquier momento, necesitando en algunos puzzles el trabajo en conjunto de los dos protagonistas.
Plataformas, puzzles y guantazos
La dinámica del juego se basa fundamentalmente en golpear a los enemigos que pueblan los niveles, y en variados rompecabezas que se resuelven con la colaboración de los dos personajes. Los puzzles incluyen accionar palancas, pisar botones para abrir accesos o desplazar bloques de un lado a otro para obtener superficies de salto. La complementariedad es la clave: Astérix es perfecto para escurrirse por estrechos recovecos y realizar saltos que requieran de una agilidad especial; mientras que la fuerza bruta de Obélix le convierte en el candidato ideal para realizar trabajos duros, como abrir puertas a golpes o levantar objetos pesados. El inseparable Ideafix también aportará su granito de arena ya que podemos darle la orden de atacar a los legionarios.
Cada enemigo nos obligará a adoptar una estrategia distinta a la hora de enfrentarnos con ellos. Lo ideal sería acabar primero con los que tienen armas a distancia, más tarde ocuparse de los que llevan protecciones, que necesitan ser aturdidos o distraídos previamente, y por último eliminar la infantería rasa. Este tipo de detalles y estrategias llenan la jugabilidad de matices, y hacen que no caigamos en la monotonía a la hora de enfrentarnos contra decenas de enemigos, en lo que de otro modo podría derivar en un vulgar machaca botones.


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