Impresiones jugables: BioShock| 30 de junio de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 4 |
| Llegamos hasta el fondo de Rapture para desvelarte sus prometedores misterios. |
Cuesta creer que a estas alturas alguien no sepa lo que es Bioshock, quien no esté al corriente deberá dar una explicación de donde ha estado metido los últimos meses. Uno de los shooters más esperados de los últimos tiempos presenta su candidatura a juego del año y a clásico inolvidable. Bienvenido a Rapture. |
No aburriremos a los lectores recordándoles por enésima vez que Irrational Games son los responsables del mítico System Shock 2, y tampoco nos explayaremos señalando que Bioshock es su “sucesor espiritual”. En esta ocasión vamos a centrarnos en la experiencia jugable pues ya hemos tenido ocasión de poner nuestras manos sobre una beta del esperado título. El viaje a Rapture comienza en apenas dos meses y no conviene perder el tiempo.
Rapture – Adam, la Utopía Convertida en Pesadilla
Parte del encanto de Bioshock está en descubrir por uno mismo la historia que se esconde tras la fantasmagórica ciudad, pero hay ciertos detalles que se pueden comentar sin miedo a desvelar la intriga de la trama.
Para empezar Rapture, como ya comentamos en el primer avance, es una ciudad situada temporalmente a mitad de un ficticio siglo XX. Esta sociedad apartada del resto de la humanidad pretendía ser una suerte de micro-clima social de carácter utópico y experimental, en el que por medio de la genética y una sustancia denominada Adam, trató de construir un mundo paralelo a la civilización del momento, que según los pensadores de aquel entonces, se encontraba totalmente deshumanizada por las encarnizadas guerras mundiales.
En el angustiante y encantador mundo submarino de Rapture los supervivientes conviven en una especie de sociedad extraña. Hay agresores, protectores y “niñas”. Protectores y niñas casi siempre irán unidos, los primeros con su gran cuerpo mecánico y fuertemente armados; las niñas, portando una jeringuilla y serán capaces de procesar el Adam sin que se produzcan efectos secundarios…
Por supuesto el experimento salió mal, y Rapture acabó convirtiéndose en una pesadilla conceptual, donde la sustancia Adam acabó revelándose como un peligroso compuesto con graves efectos secundarios y serios problemas de adicción.
Esta es la deliciosa premisa de Bioshock, que mezcla a partes iguales las corrientes filosóficas de mediados del siglo XX que hablaban de la deshumanización del hombre, con la literatura fantástica de lo submarino al más puro estilo Julio Verne y el terror de matiz psicológico.
I Choose…The Impossible
Ya hemos visto Bioshock en movimiento y nos ha dejado sin palabras. El “hype” (expectación) es un término muy peligroso, pues sólo en ocasiones el producto final hace justicia al boom mediático que tuvo alrededor. El caso de Bioshock justifica sin lugar a dudas todo lo que se ha dicho de él, es incluso mejor de lo que podía pensarse.
El comienzo del juego nos presenta a bordo de un aeroplano sobrevolando el océano, una inesperada avería hace chocar al avión contra la superficie del agua y deja al protagonista a merced de la marea. Milagrosamente el personaje avista en la distancia una pequeña plataforma que emerge majestuosamente por encima de las olas, y al llegar a ésta, descubre una escalerilla que desciende hacia un misterioso batiscafo.

