Impresiones E3: Project Gotham Racing 4| 11 de julio de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 2 |
| Bestias de dos y cuatro ruedas que desafían los límites de la velocidad. |
La cuarta entrega de la saga de Bizarre está en camino, y se encuentra a punto de cruzar la línea de meta. Nuevos circuitos, nuevos vehículos (incluidas motos) y climatología cambiante. Muchas novedades para uno de los grandes del género. Project Gotham Racing 4, velocidad con mayúsculas. |
Forza Motorsport 2 ha triunfado rotundamente en Xbox 360, tanto a nivel comercial como de crítica, y ahora es el turno de la cuarta entrega de Project Gotham Racing. Un seguro en cuanto a sensación de velocidad y entretenimiento que llega en esta ocasión con multitud de mejoras y con un aspecto gráfico sensacional.
Dos o Cuatro Ruedas
El aditivo más llamativo de este PGR4 es obviamente el de las motocicletas, pero el hecho de ser el que más capta la atención no lo convierte en el más importante.
El control de las motos es, lógicamente, muy diferente al de los coches. Las aceleraciones son brutales y mucho más bruscas que las del resto de vehículos, y su capacidad de giro hará que debamos ser muy precavidos a la hora de tomar una curva, para no perder el control de la motocicleta.
Aunque predominarán los coches, en Project Gotham Racing harán su debut las motos. Máquinas de alta cilindrada sobre dos ruedas, que se enfrentarán a pruebas combinadas con vehículos, y cuyo control oscilará entre el simulador y el arcade.
En cuanto a los coches se ha pasado de los exóticos prototipos de Project Gotham Racing 3 a los mucho más clásicos, aunque no por ello menos espectaculares, modelos Jaguar, Mini Cooper o Corvette. Hasta 120 vehículos en esta nueva entrega.
Los escenarios por su parte también reciben suculentas novedades. Regresan de la anterior entrega Nueva York, Londres o Las Vegas, pero debutan en las series Macao, Shangai, San Petersburgo (que no obstante regresa desde el segundo episodio) y Québec, a parte de la pista de testeo de velocidad de Michelin.
Otra de las principales novedades, y una de las que más afectarán a la conducción, es la determinante presencia de las condiciones climatológicas. La lluvia, el hielo, la niebla o la nieve marcarán de sobremanera nuestra forma de conducir, y, por ejemplo, nos obligarán a extremar las precauciones a la hora de tomar las curvas sobre superficies congeladas, o por otro lado nos permitirán escoger un estilo de competición más agresivo si las condiciones son favorables.

