Primer contacto: Dissidia: Final Fantasy| 18 de agosto de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 1 de 2 |
| Square Enix reúne a sus talentos y carismáticos personajes en un innovador y original proyecto. |
Es criticada por su escasa innovación, pero Square Enix va a tirar la casa por la ventana con Dissidia: Final Fantasy, un intento definitivo por hacer que los personajes más carismáticos de la serie RPG se enfrenten en un sistema de juego completamente innovador. Bien contra mal en una fusión de géneros que tienen en las numerosas fantasías finales a un excelente punto de conexión. |
Square Enix todavía no ha terminado de celebrar el veinte aniversario de su mejor franquicia: Final Fantasy, y una buena demostración de ello es que tiene preparada una gran sorpresa para PSP, una máquina que no está pasando precisamente por su mejor momento en lo que a nuevos lanzamientos se refiere.
Dissidia: Final Fantasy es un atípico intento por llevar a los héroes y villanos de la famosa serie RPG al plano de las luchas uno contra uno, procurando mejorar enormemente el trabajo proyectado en obras como “Ehrgeiz: God Bless the Ring”, que resultó ser una correcta pero vaga intentona por llevar a Cloud, Tifa, Zack y demás tropa al plano de las batallas cara a cara, en tiempo real y sin esperas.
Diez años han pasado desde aquello, y los japoneses quieren volver a intentarlo, reuniendo para ello a su comité de superhéroes particular, comandado por el director Yousuke Shiokawa y seguido por nombres tan populares como el del músico Takeharu Ishimoto (The World Ends With You), el casi cineasta Takeshi Nozue (FFVII: Advent Children) o un imprescindible como Tetsuya Nomura, diseñador de personajes que esta vez se inspirará en los rasgos maduros de los que tanto gusta la otra persona encargada de dar vida a los protagonistas de Final Fantasy: Yoshitaka Amano.
Hay más de una decena de personajes en Dissidia: Final Fantasy, además de algunos desbloqueables. Lo más característico es que cada uno tendrá sus propias habilidades y movimientos, que podrán mejorarse durante el juego.
El “dream team” de Square Enix se reúne
En suma, la plantilla responsable de Dissidia: Final Fantasy es un auténtico “dream team” que está trabajando contrarreloj para terminar un proyecto que tiene la intención de mezclar lucha y algo de acción RPG en un producto que contará tanto con protagonistas como antagonistas de la saga creada por Hironobu Sakaguchi.
Bien contra mal y luz contra oscuridad en un título donde los fieles seguidores se recrearán en el pasado apreciando las luchas uno contra uno de viejos conocidos pertenecientes a cada una de las entregas de Final Fantasy lanzadas hasta la fecha: Guerrero de la luz y Garland (FF); Firion y El Emperador (FFII); Onion Knight y Cloud of Darkness (FFIII); Kefka (FFIV); Cloud y Sephirot (FFVII); Squall y Ultimecia (FFVIII); Zidane y Kuja (FFIX); Tidus y Jecht (FFX).
En total, quince personajes confirmados (faltan algunos más) cuyas historias particulares estarán unidas por una trama en la que Square Enix parece estar poniendo especial empeño. Los desarrolladores ya han manifestado su gran interés por buscar la mejor manera de relacionarlos entre sí, además de que van a intentar descubrir tramos inéditos de la serie que los fans no pudieron contemplar en su día.
Héroes y villanos de Final Fantasy se enfrentan en un programa donde no faltarán ataques especiales que contribuirán a sumar algo de dinamismo a un espectáculo jugable ya frenético de por sí.
Lucha a favor del bien o del mal
Cada luchador va a tener su propio estilo de ataque y características que lo diferencien, haciendo que la experiencia cambie diametralmente al optar por un personaje u otro a la hora de afrontar el Modo Historia de esta particular obra. Aún no se han ofrecido muchos detalles al respecto, pero todo parece indicar que nuestro camino será diferente dependiendo de si elegimos entre bien o mal al principio de la partida.
La manera en que discurrirá la mecánica de juego también es un enigma, aunque todo nos hace entrever que Square Enix no dejará de lado su gusto por la vertiente RPG. De esta manera, aparte de ser partícipes de batallas, gozaremos de completa potestad a la hora de escoger un camino u otro a lo largo del videojuego, tomando decisiones sobre la marcha y evitando a unos enemigos en favor de otros.
Significativo es el hecho de que el guión de esta obra vaya a doblar en extensión al de
Crisis Core: Final Fantasy, título de diez horas de duración y que estaba plagado de numerosos vídeos y diálogos. Probablemente, Dissidia: Final Fantasy va a tener, al menos, la misma profundidad narrativa, aunque esto es algo a lo que no deberíamos de prestar demasiada atención por el momento, ya que lo que más nos va a importar es la forma en que se desarrollarán las contiendas.
La historia de Dissidia: Final Fantasy promete estar muy elaborada, con unos diálogos frecuentes y unos lazos de conexión entre personajes muy trabajados. Square Enix quiere echar el resto en PSP.
Fusión de géneros
Dissidia: Final Fantasy no tiene unas batallas uno contra uno demasiado tradicionales, pero tampoco es que estén cercanas a las de un RPG de acción como
Kingdom Hearts. Se trata más bien de un planteamiento híbrido, con ciertos toques procedentes de títulos como Power Stone.
En otras palabras, lo último de Square Enix no es un juego de luchas uno contra uno, no es un “beat ‘em up” y tampoco es un Action RPG. Lo es todo a la vez, innovando y creando casi un género donde los enfrentamientos no se suceden desde una perspectiva fija, puesto que la libertad de movimiento en el escenario va a ser una clave fundamental.
Por el contrario, la cámara desde la que sigamos el desplazamiento libre de nuestro personaje va a ofrecernos múltiples planos, de manera que sea posible incluso perder de vista a nuestro rival en alguna que otra ocasión. El espacio abarcable será mucho mayor que en cualquier título de luchas convencional, similar en este aspecto a los Budokai Tenkaichi. Una prueba de ello es que aquí también podremos fijar a nuestro contrincante a través de la pulsación de un simple botón (el gatillo L), además de disfrutar de la atrayente posibilidad de rotar la cámara gracias a la cruceta digital.

