Impresiones jugables: The Club| 3 de diciembre de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 3 de 3 |
En la versión a la que hemos tenido acceso hemos podido probar ocho niveles. El primero es Stahlwerk, una fábrica de metalurgia abandonada; Venezia está ambientado en las sucias calles de Venecia; Prison Cells, por su parte, es el sorprendentemente luminoso nivel ambientado en una cárcel; Ocean Limbo se sitúa en un transatlántico; Warehouse pese a su traducción literal por “almacén” es en realidad un conjunto de ruinosas calles; Manor House es la igualmente destartalada mansión; Bunker, como su propio nombre indica, está emplazado en un oscuro bunker y, por último, Bojiste está localizado en una ciudad del este de Europa devastada por la guerra.
El mapeado por lo que hemos podido observar está muy bien planificado, alternando con brillantez secciones “pasilleras” con la igualmente fuerte presencia de grandes estancias. Todo ello con un ritmo rápido y ágil que fomente el lograr combos de forma continuada.
Hay ocho localizaciones, pero cada una de ellas tiene unas secciones según el modo de juego que escojamos, lo cual empareja a The Club claramente con la serie Project Gotham Racing.
Además de un abundante arsenal de armas (ronda la veintena), en The Club los participantes o mercenarios de hoy en día, también podrán utilizar diversas armas fijas que encontrarán asentadas en ciertas partes del escenario de combate, normalmente con gran poder devastador.
No resultan demasiados los lugares donde liarse a tiros, pero es que ese es precisamente parte del encanto del juego. Se trata de memorizar cada esquina y cada pasillo de los mapas para mejorar nuestras puntuaciones, y que nuestros movimientos a través de ellos sean fluidos e intuitivos.
Lucha por la Supervivencia -Conclusiones-
Gráficamente nos ha agradado el excelente diseño y ejecución de los personajes principales, aunque también nos ha sorprendido negativamente una cierta pobreza en el modelado de los enemigos. Los escenarios sin duda lucen a un gran nivel, sobre todo en lo artístico, con un estilo muy oscuro y apocalíptico; heredero sin duda de Gears of War.
En lo sonoro destaca una brillante banda sonora marcada por un fuerte componente industrial y electrónico; sin embargo los efectos sonoros nos han parecido carentes de fuerza y fiereza, especialmente los disparos.
The Club se perfila como una de las propuestas más interesantes para el próximo año 2008, sobre todo por su propuesta jugable destinada a arrojar algo de luz e innovación en los anquilosados estándares del género de la acción. Un juego a seguir.


Más artículos de The Club
| 16 de mayo de 2007 | 3 comentarios El bueno de Groucho Marx, profundo y subversivo destructor de convencionalismos sociales, sentenció en una ocasión una de sus más célebres frases: “Nunca (Sigue...) |