FIFA 18 - Análisis PC / PS4 / Xbox One

La senda de la victoria

8,5
Twittear

Compartir

WhatsApp
Análisis por

Los videojuegos de fútbol se miran con lupa y no sin razón. ¿Qué ha cambiado este año? ¿Cuáles son las grandes novedades? ¿Merece la pena que me lo compre esta vez? Este análisis de FIFA 18 trata de responder a estas preguntas, aunque ya te puedo adelantar que si bien no es la revolución que nos prometieron, sí que aporta suficientes mejoras como para convertirlo en un juego mejor que el anterior.

Para un estudio (conglomerado de estudios más bien) como EA Sports, la duda está servida. ¿Cómo hacer que el aficionado sienta que una nueva entrega de una saga deportiva anual incluye modificaciones suficientes como para justificar su compra? Por un lado, parece obvio que la saga FIFA todavía tiene cosas que mejorar a día de hoy, sin embargo también queda claro que es muy difícil alterar partes sin estropear un conjunto que lleva años demostrando que funciona. El ritmo de los jugadores, las mecánicas de disparo o pase, la propia velocidad de los encuentros… Son ajustes muy delicados, y hacer cambios bruscos en un esquema tan encorsetado como el de un videojuego de fútbol que funciona debe ser algo así como sacar cartas de un castillo de naipes y cruzar los dedos para que éste no se caiga.


Por eso me llamaron la atención palabras en verano por parte de portavoces de EA a la propia redacción de 3DJuegos como las de que el episodio de este año es “el salto jugable más grande de la saga FIFA hasta la fecha”. Es una afirmación aventurada y que pone el listón muy alto, y una declaración de intenciones arriesgada puesto que todo el mundo va a mirar con lupa cómo de grande es el calibre de esa serie de avances que se prometen. Es una sentencia, en definitiva, con la que tampoco estoy de acuerdo. En primer lugar, porque considero que una compañía como la norteamericana nunca va a llevar a cabo cambios tan grandes en una fórmula de probada efectividad como la que tiene entre manos, y en segundo porque una vez invertidas muchas horas en la simulación deportiva de este año no creo que sea el caso.


¿Significa eso que no hay nada de interesante en este FIFA 18? No, todo lo contrario. Hay muchas alteraciones pequeñas en la manera en la que los jugadores se desenvuelven en el campo del episodio de este año, y muchos elementos que han sido pulidos para ampliar con generosidad el abanico de cosas que pueden suceder en un partido. El lanzamiento de la temporada 2017-2018 se siente distinto, sí, pero sólo cuando hemos invertido muchas horas con él. Es fácil denostarlo porque de buenas a primeras parece “más de lo mismo”, no obstante no estaríamos siendo justos con un videojuego que esconde muchas sorpresas.


Vídeo Análisis


Una Temporada para Soñar

Estando el balón de los FIFA a muy buen nivel como lleva desde hace unas cuantas temporadas, los esfuerzos de EA Sports para esta ocasión se han centrado en los propios futbolistas. Casi todo lo que aporta el nuevo episodio de la serie tiene que ver con lo ofensivo, ya que lo defensivo desde la incorporación de la Defensa Clásica está lo suficientemente bien asentado como para apenas requerir de una o dos pinceladas cada temporada: ajustes que pasan, generalmente y como es el caso, por incorporar algún que otro cambio en animaciones que requiera afinar más nuestros movimientos a la hora de robar un esférico. Ya sea metiendo pierna o con acciones más aparatosas del tipo de una entrada por bajo, lo conocido vulgarmente como “segada”.

Un videojuego de deportes tiene que tener un sinfín de modalidades para mantenernos entretenidos. FIFA 18 cumple de sobremanera una vez más.

Cuando tenemos la pelota en los pies, en cambio, la cosa cambia. Por un lado, porque el sistema de pases ha sido retocado ligeramente para ser más preciso. Eso no quiere decir que sea más fácil o menos sino que, sencillamente, responde de una manera más exacta a nuestros deseos. Esto resulta particularmente notorio si empleamos la alternativa del pase manual, pero si lo hacemos a través de los modos automático o semiautomático resulta igual de patente. Es más exacto a la hora de trasladar nuestros deseos al césped y el hecho de que sea ligerísimamente más pesado hace que el control o el primer toque necesiten de afinar algo más por nuestra parte. Es una evolución muy ligera pero que, a buen seguro, los veteranos de la franquicia van a notar, y que unido a una serie de ajustes en la respuesta que hacen que todo sea más exacto a la hora de ejecutar lo que queramos hace que la fluidez haga un mayor acto de presencia.


El sistema de pases ha sido retocado ligeramente para ser más preciso

El asunto de los centros sí me parece algo más notorio, un cambio más drástico y, en definitiva, algo apasionante en lo que explayarse. Siempre he tenido la sensación de que los videojuegos de fútbol apostaban en muchas ocasiones con el asunto del centro lateral por no esforzarse mucho. Algo así como rifar el balón al área y que nuestros futbolistas lidien con los defensas en una acción en la que saldrán vencedores o no en base a una mera cuestión de probabilidad que, a menudo, hacía de este tipo de acciones algo poco recomendable en el pasado. FIFA 18 revoluciona, y aquí sí que podemos hablar de un viraje enérgico, lo relacionado con los balones al área. Hay nuevas animaciones para controles en este tipo de pelotas, pero me ha parecido estupendo cómo ha lidiado esta vez con el primer toque. Siendo el remate a la primera algo que podría desequilibrar partidos si se zanjara con excesiva eficacia por parte de los delanteros, desde EA Sports se ha optado por convertirlo en una mecánica muy exigente que requiere por nuestra parte pasar algo de tiempo entrenándola para no mandar todas esas pelotas a las nubes, y que siempre tiene en cuenta de la mejor manera posible la presencia de rivales o de cualquier tipo de oposición.

Algunos minijuegos debutan para hacer los entrenamientos más divertidos y variados. Entre los que había en el pasado y los nuevos hay una oferta enorme.

Llama la atención, eso sí, que se presenten con tanta insistencia en los tutoriales algunas acciones como el pase raso potente (dejando apretado el botón RB o R1) o el disparo fuerte y a ras de suelo (apretando dos veces el botón asignado a chutar a portería), cuando son dos acciones que llevan ya presentes desde hace mucho tiempo en la saga como cualquier aficionado medianamente ducho en la franquicia sabrá con toda seguridad. Sí que es más interesante, y útil, la presentación de los botones superiores del mando como una serie de maniobras para regatear que van desde emplear el cuerpo para proteger el esférico hasta hacer algunas fintas muy interesantes y especialmente útiles para sorprender, evitar e incluso desesperar a un rival humano. Algunos de estos movimientos ya estaban también en el pasado, pero me ha resultado muy interesante refrescarlos y ver cómo han progresado en este tiempo, especialmente proyectados en alguno de los minijuegos de entrenamiento que debutan.


Revoluciona lo relacionado con los balones al área

Por otra parte, había algo que han tenido muchas ediciones de FIFA en el pasado y que les ha hecho ser acusadas de caer de alguna manera en una serie de comportamientos que hacían que todo fuera predecible. Esta vez algunos de los esfuerzos se han orientado hacia aportar un cierto componente de imprevisibilidad a determinadas situaciones como, por ejemplo, los balones divididos. El realismo de los encontronazos lleva siendo un centro de atención para el equipo desde hace años, pero esta vez alcanza mejores réditos gracias a la incorporación de muchas animaciones nuevas. Estos movimientos inéditos se trasladan a cualquier ámbito del programa, pero lo mejor que hacen es provocar que incluso el toque más sutil con el pie tenga ahora un efecto real en la experiencia jugable haciendo todo, como digo, más fresco y difícil de prever.

Uno de los puntos novedosos de la estrategia es el de poder programar cambios. Elegimos sustituciones hacer antes del partido y después, durante éste, las ejecutamos.

En la parte estratégica, así mismo, no faltan tampoco las novedades. Por un lado, valoramos muy positivamente el esfuerzo de EA Sports por comenzar a ser más seria rigurosa con los tratamientos tácticos de los distintos equipos. Antaño prevalecía el juego de toque por encima de cualquier otra consideración, salvo alguna entrega particular en la que la velocidad de los futbolistas era tan disparatada que todo se basaba en trepidantes contragolpes. Ahora se ha encontrado un buen equilibrio que permite no sólo ver algunas maniobras en la IA que resultan sorprendentes por no haberse venido cultivando, sino que además nos permite más margen de maniobra a nosotros: los jugadores.


Por otra parte, también hay cambios en esta faceta que son más vistosos, como las sustituciones rápidas que operan en dos vertientes. Para empezar, podemos programar las que deseemos desde el panel de estrategia, marcando a dos jugadores que nos interese cambiar de manera habitual para acelerar el proceso durante el partido. Por ejemplo, una sustitución muy ofensiva para los partidos en los que vayamos perdiendo y necesitemos un golpe de efecto. Después, a lo largo de los 90 minutos, podremos llevarlos a cabo con sólo apretar un botón, aunque si no hemos programado con antelación ninguno, el propio juego nos sugerirá algunas alternativas que crea que encajen con cómo marcha todo sobre el verde.


Un Largo Camino

Lo digo en todos los videojuegos de deportes, pero es algo que es necesario matizar. En un título de estas características hace falta una generosa variedad de modos para invertir muchas horas sin llegar a aburrirnos. FIFA, como lleva haciendo desde hace ya bastantes años, no sólo no tiene rival sino que se puede permitir el lujo de no aportar apenas novedades tampoco en este campo en un episodio como el que nos ocupa.

Ultimate Team es uno de los únicos modos que presenta novedades en su estructura. Se trata de pinceladas en forma de nuevas alternativas para disfrutarlo.

Ultimate Team será el lugar al que más tiempo dediquemos a buen seguro, y el intercambio de cromos ya se ha convertido en todo un clásico para la franquicia. El funcionamiento general es tan atractivo y adictivo como lo era en el pasado, pero esta vez se suma el pequeño aditivo de las Squad Battles. Un procedimiento independiente del habitual desarrollo de Temporadas que nos permite plantar cara a plantillas creadas por otros jugadores en un sistema con sus propias clasificaciones, bonus e incentivos. Así mismo destaca el hecho de que se incorporado todo un esquema de recompensas diarias y semanales en una línea que parece demostrar el interés que tienen en EA Sports por mantenernos pegados a la pantalla. Así mismo también tiene cierto atractivo el modo espectador, una opción más que palidece ante el interés de otras alternativas que siguen ahí como el FUT Draft o los desafíos de plantillas.


Temporadas, los clásicos Amistosos Online o Clubes Pro siguen adelante sin grandes cambios, pero la mejor noticia de toda la faceta on-line es el tradicional buen funcionamiento del que vuelve a hacer gala la saga deportiva. Ni rastro de lag, la siempre agradecida presteza para trasladar los estados de forma o los partidos reales de nuestro equipo favorito para disputar y un estupendo y veloz matchmaking son elementos clave para que todo sea tan positivo en este ámbito.


El Modo Carrera nuevamente sigue siendo más apasionante en su vertiente Manager

Sin embargo, la serie sigue sin descuidar ni un ápice la parte off-line, y aquí vuelve a ofrecer buenas alternativas. A los clásicos amistosos y trofeos en solitario o acompañados en multijugador local hay que sumarle el que, probablemente, ha sido uno de los puntos clave a la hora de volcar horas en la saga: El Modo Carrera. Nuevamente sigue siendo más apasionante en su vertiente Manager, y es ahí donde controlamos los destinos económicos, tácticos e institucionales del club que escojamos de entre la amplia oferta que brinda el programa. Los cambios son minúsculos, pero hay uno que llama particularmente la atención. Se trata del nuevo método de negociación para los traspasos o renovaciones, uno que nos mete literalmente en una habitación con el entrenador del otro club o con el agente del jugador. Aquí proponemos distintas cifras en función de si lo que queremos es acometer un fichaje, una venta o la prolongación del tiempo que va a pasar un futbolista con nosotros, y si bien la idea no está mal sobre el papel, lo cierto es que ofrece los mismos resultados prácticos que antaño pero con un lavado de cara en forma de dilatadas cinemáticas cargadas de saludos y apretones de manos que hace todo más largo y ceremonioso. A medio plazo es un aderezo meramente cosmético que acaba cansando.

Las posibilidades de personalización para Alex Hunter son uno de los nuevos ganchos para mantenernos pegados a El Camino de FIFA 18.

Por último en FIFA 17 se incorporó el más que notable modo El Camino, en el que seguíamos la ruta hacia el estrellato de un jugador desconocido Alex Hunter. Planteado como una serie de televisión en la que debíamos acompañar al muchacho en su periplo hacia lo más alto del deporte rey, el programa en esta parte contaba con una historia narrada a través de cinemáticas, con abundantes partidos y, por supuesto, con la posibilidad de definir la personalidad de éste a través de distintas decisiones que podíamos ir tomando.


En esta ocasión se multiplica la importancia de nuestras alternativas y se explora el siempre misterioso y fascinante mundo de los traspasos, con algunas buenas e intrigantes escenas y con el interesante y poco habitual punto de vista de verlos desde dentro: desde la perspectiva de la persona involucrada. Es cierto que algunas partes rozan el melodrama, pero el desfile de estrellas (los únicos personajes no doblados y en versión original con subtítulos, por cierto), las debutantes posibilidades de personalización y algunos momentos muy interesantes lo vuelven a convertir en una parte fantástica, atractiva y rompedora a la que dedicar nuestros esfuerzos.


Esto es FIFA

Es imposible negar que el aspecto gráfico de FIFA 18 es rotundo y espectacular pero, al mismo tiempo, es difícil desmentir también que empieza a requerir algo de trabajo en algunas facetas. La buena noticia es que no es está relacionado con la infraestructura, puesto que tras la adopción de Frostbite como motor gráfico la base es estupenda, pero sí requiere más dedicación. Por ejemplo, llama la atención que tantos jugadores de equipos grandes sigan con rostros genéricos. Ya no hablo de que estén más o menos logrados, ya directamente me refiero al hecho de que sus caras pertenecen a la de futbolistas por defecto sin la menor intención de que éstas guarden alguna semejanza con sus homónimos del mundo real.

El ambiente de los estadios no se construye únicamente con el sonido, también hay algunas secuencias nuevas al comenzar los partidos para ponernos en situación.

A nivel cosmético, sin embargo, lo más remarcable es la renovada apuesta por la naturalidad que encuentro en los movimientos del juego y que me agrada, desde luego, aunque me hubiera gustado ver aplicada a un mayor número de futbolistas. ¿Qué quiero decir con esto? Por un lado que es genial ver todavía más movimientos naturales y reconocibles en cracks del calibre de Sterling, Griezmann y, por supuesto, Cristiano Ronaldo. Bajo el ostentoso nombre de Real Player Motion Tech se esconde una serie de avances tecnológicos que permiten capturar de manera muy precisa muchos de los manierismos, tics y maniobras de los futbolistas más famosos, algo que crea esa fenomenal sensación de familiaridad con su desempeño en el campo. Por otro lado, y como también pasa con las caras, eso crea mayores diferencias entre los jugadores “más de andar por casa”, esas figuras menos conocidas que siguen teniendo tras de sí movimientos que en algunas acciones son muy naturales pero que en otros aspectos resultan notablemente robóticos.


Por lo demás la fluidez que exhibe el programa en Xbox One y PlayStation 4, las versiones que en un principio habíamos tenido oportunidad de probar, es estupenda a 60 frames por segundo y sin variaciones. También brilla el enorme trabajo llevado a cabo con elementos del escenario como el césped o el propio retrato de los estadios que, aunque con notables omisiones como muchos de los españoles, ofrece más detalle que nunca en público y arquitectura. La iluminación me ha parecido en líneas generales muy positiva, pero sí hemos observado que el HDR puede provocar en determinados televisores un exceso de oscuridad para algunas partes. Una vez probada la edición de PC, ésta observa pocos cambios respecto a entregas anteriores en cuanto a rendimiento. Si fuiste capaz de mover con solidez el episodio anterior podrás hacer lo propio esta vez.


Brilla el enorme trabajo llevado a cabo con elementos del escenario como el césped

En cuanto al audio, el título sigue manteniendo sus constantes. Por un lado cuenta con una banda sonora muy rica y variada de abundantes temas licenciados para acompañarnos en los menús, disfruta también del habitual trabajo de voces de Paco González en los comentarios de los partidos y Manolo Lama llevando las riendas de la narración. En líneas generales el resultado ha sido siempre bueno, aunque el hecho de que se lleven tantos años reciclando el grueso de las grabaciones puede animar a más de uno a desactivar las voces. Por otro lado se prometía para este episodio ampliar lo relacionado con la inmersión derivada del ambiente de los estadios, y si bien es cierto que se nota un sonido más populoso y que continúa habiendo una enorme personalidad en lugares como Anfield y sus cánticos, también es verdad que la nomenclatura de “Ambiente Inmersivo” le sigue quedando un poco grande a su representación virtual de auténticas ollas a presión como La Bombonera.

8,5
“Excelente”
Valoración 3DJuegos - FIFA 18
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:

FIFA 18 no es la revolución que se nos prometió en verano, pero sí tiene unos cuantos ajustes y cambios para hacer de su jugabilidad algo mejor. ¿Suficiente o no para comprarlo? Sólo tú puedes decidirlo, pero lo que te podemos asegurar es que sigue teniendo todo lo bueno que caracteriza a la serie y que, metiendo unas cuantas horas, se notan cambios en una manera de jugar al fútbol que deja ver mejores movimientos, regates, disparos; así como una fantástica mecánica de centros laterales y remates al primer toque.

Las mejoras jugables son sutiles pero están ahí

Pasar siempre fue un placer en FIFA, pero ahora más que nunca

La mecánica de centros y remates al primer toque es fantástica

En cuanto a modos y funciones on-line sigue sin tener rival

Las novedades son escasas y sólo los habituales las detectarán

Tiene que empezar a avanzar en lo visual para no quedarse atrás

Duración: Incalculable

Jugadores: 1-22 (Competitivo: Sí / Cooperativo: Sí)

Idioma: Textos en español y voces en español

Comprar

Escribe tu análisis
El análisis de los usuarios
Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis tras jugar a FIFA 18. Tu análisis y opiniones se publicarán en la revista y serán leídos por muchos usuarios. ¡Lúcete!
Outbrain