El "scouting" se realiza de una manera muy sencilla, con tres ranuras en nuestro cuerpo técnico destinadas a la contratación de ojeadores cuya habilidad juzgaremos por su valoración en estrellas y cuyos sueldos se descontarán de nuestros presupuestos en el momento en el que sean contratados. En el momento en el que formen parte del organigrama del club podremos asignarles el país a peinar y el tiempo a emplear en el proceso, obteniendo rápidamente resultados de una gran calidad si es que hemos tenido capacidad económica para contratar a personal de cinco estrellas. Proyectos de futbolistas de entre 15 y 16 años que maximizarán, en los casos mencionados, sus medias hasta baremos que rondarán siempre valores entre 87 y 92: Hace falta paciencia y es una inversión a largo plazo, pero los resultados son los de la contratación de unas joyas impresionantes, quizá incluso en demasía.
Después podremos seguir los progresos de los futbolistas desde la pestaña del Equipo Filial, donde veremos sus mejoras y podremos ofrecerles un contrato profesional para el primer equipo si es que lo estimamos oportuno. Lo que sí resulta un poco extraño es que esta política de canteranos funcione de manera desvinculada a los equipos B, es decir que en el equipo cantera sólo figurarán los jugadores contratados mediante el ojeo, y si por ejemplo decidimos ponernos al frente del F.C. Barcelona o del Villarreal C.F, nuestra relación con el Barcelona B o el Villarreal B brillará por su ausencia.
La IA siempre ha sido una de las grandes fortalezas de la saga, y en esta entrega no nos perdonará el más mínimo error.
Lo que no cambia es toda la parcela de
dirección técnica, donde podremos no sólo gestionar qué futbolistas conforman nuestro once inicial, sino también definir las tácticas que emplearán y las estrategias de las que haremos uso, ya sean predefinidas o de los roles que desempeñarán nuestros futbolistas sobre el terreno de juego. Además debuta una característica que nos permitirá hacer un seguimiento completo de nuestros futbolistas, no sólo para conocer su estado en cuanto a lesiones o sanciones, sino también para visualizar su moral, su estado de forma en cifra porcentual y un largo etcétera de elementos que nos facilitarán mucho conocer al dedillo los entresijos de nuestra plantilla.
Los fichajes, por su parte, siguen una línea similar en cuanto a estética a lo visto el año pasado, aunque con sensibles mejoras en su manejo. Por un lado se mantiene toda la herramienta de búsqueda de jugadores mediante la cual podremos escoger los parámetros que deseamos en un futbolista para que ésta nos arroje los resultados pertinentes, pudiendo añadirlos a nuestra preselección o ficharlos directamente desde ahí. Por otra parte en la entrega FIFA 11 era realmente irritante que en algunas ocasiones no tuviéramos una segunda oportunidad a la hora de hacer ofertas por futbolistas, puesto que muchas de ellas eran denegadas a la primera y se rompían relaciones entre los clubes hasta la temporada siguiente. En esta ocasión el título es mucho más indulgente, permitiéndonos un período de negociación relativamente amplio tanto con el club como con el jugador al que ofreceremos un contrato, permitiéndonos afinar bastante el dinero que queremos gastar.
La Defensa Táctica es fácil de entender pero difícil de dominar, una de las claves del juego.
Todavía tenemos algunas pegas que interpelar al respecto de lo quisquillosos que resultan los equipos en determinadas situaciones en cuanto al recorte de míseras cantidades de euros en futbolistas con los que no cuentan y que incluso ellos mismos han puesto a la venta, no obstante las mejoras en el sistema de negociaciones nos han resultado francamente agradables.
Por otra parte FIFA 12 ofrece el debut del último día de negociaciones que, al igual que en la vida real, registra muchas de las contrataciones que se gestionan a contrarreloj y en tiempo record justo antes de que se cierre el mercado. Aquí todo el menú del juego cambia su aspecto para estar coronado por un cronómetro que, a literalmente contando los minutos, nos marcará el inexorable goteo de las últimas 24 horas del período de fichajes cada vez que pulsemos el botón de continuar para hacerlo avanzar de 60 en 60 minutos. Se trata de una parte bienvenida al conjunto de alternativas que trae consigo el Modo Carrera de la saga y que, pese a que a menudo no nos resultará de mucha utilidad puesto que para el último día del mercado es fácil tener ya "los deberes hechos", lo cierto es que le da un componente espectacular y muy llamativo a algo en apariencia tan serio y solemne como es el mercado de "transfers".
La ambientación de los estadios es formidable, consigue transmitir esa emoción de un deporte tan populoso como el fútbol.
En penúltima instancia cabe destacar el fuerte lavado de cara que ha experimentado toda la faceta de
interfaces de esta modalidad. Se han reestructurado todas las ventanas para disfrutar de esta parte del juego desde un punto de vista más limpio y claro, utilizando un esquema mucho más compacto que nos facilita mucha más información que antaño y de una forma todavía más clara. Destacan además algunos aspectos muy interesantes como la posibilidad de relacionarnos con la
prensa, de una forma muy testimonial eso sí, y también las noticias que se muestran en pantalla mientras avanzan las fechas y que nos permiten ampliarlas siempre que lo deseemos para conocer la actualidad que nos rodea al detalle.
Lamentablemente el Modo Carrera de la saga FIFA en las últimas entregas se ha visto ensombrecido por algunos fallos de programación y bugs de diversa índole que, tristemente, en este episodio se multiplican. Para empezar hay bastantes fallos en cuanto al modo en el que se nos muestran, por ejemplo, los últimos movimientos del mercado. Muchos ellos únicamente de orden sintáctico y del tipo de "El Messi se interesa por Real Madrid" en lugar de "El Real Madrid se interesa por Messi", pero en algunos casos algo de formas más graves e imposibles de pasar por alto. A algunos fallos más en cuanto a los fichajes, con algunas operaciones que no se completan incomprensiblemente ni aún cumpliendo con las exigencias que el futbolista o club requiere, se suma otro elemento tremendamente llamativo, y es el hecho de que tanto en esta modalidad como en cualquier otra del juego las medias de los jugadores en el interfaz táctico no se alteran ni aunque los saquemos ostensiblemente de su posición natural, es decir que podemos tener a Cristiano Ronaldo con la misma media ejerciendo de delantero centro que de portero. Puede sonar a problema más bien accesorio teniendo en cuenta el hecho de que rápidamente nos daremos cuenta de que CR7 opera de forma grotesca bajo los palos, pero es un problema que podía haberse evitado y que no estaba presente en ninguno de los episodios anteriores.