Después de unos años de ausencia y saludando a la recién llegada PSP, vuelve nuestro héroe de Gallowmere, Daniel Fortesque, en una nueva aventura llena de colorido, acción y con el humor que ya nos trajo en sus otras aventuras de las viejas consolas de playstation.
Hace mucho tiempo, el pacífico pueblo de Gallowmere se vio sorprendido por el ataque de unos zombies creados por el que hasta entonces era su brujo habitual, Zarok. Fue entonces cuando apareció nuestro héroe Daniel Fortesque, Dan para los amigos, y el solito consiguió eliminar a los zombies, para lo que incluso tuvo que dar su vida. Pues bien, Zarok ha conseguido resucitar las almas de los muertos y de los vivos, para unirlos a su ejército de zombies, y mira tu por donde, también ha conseguido resucitar a nuestro pobre Dan, que acabó tuerto, demacrado y sin mandíbula, vamos, hecho un asquito.
Esta es a grandes rasgos, eso sí os dejo sin contar alguna sorpresita que otra, como por ejemplo a que debe Dan su demacrado aspecto, la historia que nos cuenta la genial presentación de este nuevo “Medievil”.
Como imagináis, de nuevo, encarnaremos a nuestro demacrado héroe Dan, en su lucha contra los zombies del páyasete Zarok. Ya nada más empezar, la presentación nos da una primera impresión del juego que luego se confirma completamente. Es agradable, con gráficos muy buenos y divertidos, perfectamente traducida, con mucho humor y gran sonido, vamos, una delicia visual. Esto se repetirá en las escenas intermedias, excelentemente realizadas también.
Por delante, tenemos 18 niveles de acción, cientos y cientos de enemigos a los que Dan tendrá que machacar con montones de armas, la primera uno de sus brazos, escudos y pócimas, que podemos ir encontrando y guardando en nuestro inventario. Aunque al principio cuando nos muestran el mapa del pueblo, puede darnos la impresión de que el desarrollo va a ser bastante abierto, realmente nos encontramos con que las fases son muy lineales y tienen que ser cumplidas en un orden estricto.
El mundo de Gallowmere
Tenemos por delante recorrer todo el pueblo, cementerio y cercanías de Gallowmere, hasta llegar al final al palacio de Zarok. Como hemos dicho, cada nivel es una sencilla pero efectiva mezcla de acción, plataformas, mucha exploración buscando objetos y llaves llamadas runas, para desbloquear puertas, y generalmente un monstruo de final de fase que marca los niveles del juego. Debemos revisar cada centímetro del escenario para no saltarnos nuevas armas, runas, puertas, pasadizos u objetos especiales. Uno de ellos, el Cáliz de las Almas nos abre las puertas al terminar el nivel de la Galería de los Héroes. Aquí podremos conocer a los antiguos héroes de Gallowmere, que nos ayudarán dejándonos sus armas. Merece la pena pues, dedicar su tiempo a buscarlo.