Full Spectrum Warrior: Ten Hammers

Full Spectrum Warrior Ten Hammers - Análisis PS2

Análisis “Full Spectrum Warrior: Ten Hammers”

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 /  5 de mayo de 2006
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Tu jefe te manda, tu novia te manda, tu mujer te manda, tus padres te mandan … en fin, que ya te toca mandar. Coge el termo con café recién hecho, siéntate en tu mejor sillón y prepárate a mandar a un grupo de soldados a la guerra. Tu serás su nuevo cerebro, y ellos, tus obedientes subordinados. ¡Qué lo disfrutes!

Planifica, decide y ejecuta

Estamos ante la evolución lógica y esperada del primer Full Spectrum Warrior. Todos los aspectos del juego han sido mejorados excepto la idea original sobre la que gira el juego, la de dirigir un grupo de asalto dentro de un país en guerra, casualmente un país de Oriente Medio. Aquí no se trata de matar y matar sin sentido para poder avanzar, todo tiene que ser planificado antes de ser ejecutado. El juego es lento en casi todas las decisiones y rápido en las acciones. Hay que estudiar el terreno y dirigir el grupo hacia donde nos indiquen los objetivos, el líder, o hacia donde creamos que podemos avanzar un poco más de terreno dentro de las facciones insurgentes que nos están aguando la fiesta.

Dirigiremos a dos grupos de cuatro soldados, Alpha y Bravo, para desempeñar los objetivos de cada fase dentro del juego. Como novedad, podremos dar ordenes a unidades blindadas de apoyo que nos servirán como cabeza de incursión o como protección frente al fuego enemigo. Otra novedad es que cada grupo podremos dividirlo en dos partes, un punto extremadamente útil en emboscadas o para rodear al enemigo y sorprenderlo entre dos fuegos cruzados.


¿Parece fácil? Pues no lo es. Disponemos de varios tipos de movimientos de avance y de cobertura, desde correr a toda pastilla de un punto a otro, avanzar cubriendo cada rincón del escenario para que nadie nos sorprenda, hasta mandar al pobre soldado en misión de reconocimiento mientras nosotros esperamos que esté despejado para avanzar.


La ventaja de los escenarios es que, precisamente estamos en una guerra y como tal, hay miles de sitios dónde esconderse o cubrirse del enemigo. Casi todo está destruido... coches en medio de la calle, sofás, cajas, bidones donde parapetarse, edificios en ruinas... la ventaja de cubrirse detrás de un coche que ya ha explotado es que nunca más volverá a explotar.


Este no es un FPS a la antigua usanza, es un juego de planificación táctica. Ni siquiera importa que te tiemble el pulso cuando disparan tus soldados, no tendrás ni que apuntar. Tú sólo marcas el objetivo y ellos hacen el trabajo por ti.


Los protagonistas

Como hemos comentado, cada uno de los dos grupos se compone de cuatro soldados. Tenemos al Líder, la cabeza pensante dentro del equipo. Es el encargado de coordinar cada movimiento y comprobar que todos los objetivos de la fase han sido cubiertos. Deberás protegerlo por encima de cualquier otro miembro. No es extremadamente preciso disparando pero tiene buena puntería.

El artillero, que es el encargado de barrer a base de balas y más balas las posiciones enemigas, lo que se conoce como fuego de supresión. Es el que hace el trabajo más sucio y sangrante. Cubre a los demás miembros en los desplazamientos y cuando separemos el grupo en dos irá siempre con el líder.


El granadero. Equipado con un lanzagranadas con varios tipos de granadas, puede destruir desde equipos blindados a posiciones inaccesibles al artillero, y puede hacer salir por piernas al enemigo de su escondrijo. También es muy útil su granada de humo, que nos permitirá avanzar sin ser vistos.


Y por último tenemos al francotirador. Es el más elegante de los cuatro, imprescindible para acabar con enemigos en posiciones altas o matar desde una gran distancia. Constituye una pieza básica del equipo, y cuando lo partamos en dos, siempre irá con el granadero.


Controlando la situación

Casi todo el juego estarás agachado, pegado a una pared o detrás de una esquina, sacando la cabeza y esquivando balas que vienen desde varios frentes. Los problemas los tendrás por igual en exteriores y en interiores, los rebeldes campan a sus anchas y pueden esconderse en cualquier sitio.

A pesar de la gran variedad de órdenes que se pueden dar, el manejo es muy sencillo. En poco tiempo nos haremos con los controles básicos y las diferentes ordenes que podremos dar a nuestros equipos. Todo se maneja muy bien y los controles no serán nuestra máxima preocupación en el juego.


La campaña individual del juego consta de cuatro capítulos, que a su vez, los componen once mapas muy bien hechos y con un gran nivel de detalle.


En pantalla tenemos toda la información necesaria para llevar a buen fin nuestra misión, desde una gran brújula en la parte superior, a toda la información que necesitamos conocer de nuestros cuatro soldados, además de que todas las ordenes que les damos, se reflejan de manera visual y gráfica en la pantalla, sobre todo aquellas que se ejecutan con un movimiento de ratón. Además, tendremos un mapa de la zona con los objetivos marcados y si la hay, la información que nos brinde cada punto.


Básicamente, la acción es táctica y de planificación, basada siempre en el potencial de cada uno de los miembros del equipo. La idea es avanzar y cumplir objetivos, pero siempre con la cabeza fría e intentando adelantarnos a los acontecimientos. Nos encontraremos con rehenes a los que nunca hay que disparar y con artilleros o francotiradores en posiciones elevadas, que nos amargarán el avance hasta límites insospechados. Siempre es mejor separar el grupo cuando topemos con una resistencia feroz, así duplicaremos las posibilidades de éxito.


Dureza y cooperación

El juego en sí no es fácil, incluso en el más fácil de los tres niveles de dificultad que tiene el juego. Aunque los enemigos no son extremadamente inteligentes, básicamente se cubren y disparan, y raras veces nos encontraremos con emboscadas preparadas sobre la marcha, la dificultad radica en que podemos avanzar sin ver a nadie y de golpe toparnos con un francotirador en lo alto de un edificio. O encontrar una posición muy difícil de batir y tener que rodearla para neutralizarla.

Si te gusta más la planificación antes que el disparar hasta vaciar el cargador, éste es tu juego. Disfrutarás de lo lindo mandando al soldado de reconocimiento detrás de los amasijos retorcidos de un coche quemado o cargándote al francotirador que está manteniéndote de espaldas pegado a una pared. Esa es la filosofía del juego, aquí no valen las acciones suicidas... esto es la guerra real, y como tal, de poco sirve avanzar sin pensar, hay que prever lo que pensará el enemigo.


Aparte de la campaña de un solo jugador, dispondremos también de un modo multijugador en el que luchar como soldados o rebeldes, y de un modo cooperación muy divertido, para acabar la campaña a través de internet con la ayuda de otros jugadores.


Realismo bélico

Los gráficos están a la altura del juego. Lógicamente son más detallados y ricos que su predecesor, y a la vez, lo mueven todo con buena fluidez, salvando momentos concretos.

Gráficamente es llamativo, aunque ciertas texturas presentan un aspecto mejorable. La ciudad, aunque esté casi en ruinas, nos ofrece un bonito paisaje donde avanzar y luchar, y los efectos como el viento o el fuego consumiendo un coche ayudan a una mayor inmersión dentro del juego.


El sonido está muy logrado. La música está muy bien realizada y los efectos sonoros y los soldados dándonos novedades de cada posición o de cada movimiento ayudan a redondear el producto, a la vez que añaden un realismo necesario en el juego. Y es que la filosofía de este juego es el realismo, necesario en este tipo de títulos de acción táctica.


Algunos apuntes finales...

Es una lástima que de momento el juego no venga traducido ni doblado al castellano. Únicamente contaremos en castellano con el instalador y, jocosamente, con algunas opciones de la asignación de teclas. Aparte, cabe enumerar los extras que vienen en el juego, desde las películas que nos introducen en los diferentes capítulos, al tan de moda Concept Art del juego, o a poder visionar una y otra vez las mini-películas que nos explican como y de que manera realizar cualquier tipo de maniobra o acción, tutoriales no interactivos pero muy ejemplarizantes.

7,7
“Bueno”
Valoración 3DJuegos - Full Spectrum Warrior: Ten Hammers

Un gran juego de acción táctica. Si te gusta pensar, estudiar, prever y teorizar cada movimiento antes de realizarlo, este puede ser tu juego. Si te gustan los FPS de guerra también te gustará, pero si eres de los que buscan munición por el mapa y la acaban a los diez segundos, quizás no cumpla tus expectativas.

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Valoración y estadísticas
7,7
Valoración 3DJuegos
“Bueno”
Popularidad:
Inexistente
¿Qué es?
Ranking:4447 de 19587 juegos
En la comunidad:
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