Leyenda oriental
La ambientación que se le ha dado al juego es obviamente de corte oriental, y se ha realizado de la mejor manera posible encajada al concepto del juego. Los escenarios plagados de cerezos a los que les debemos devolver la vida (con una técnica de pincel), los pueblos con casitas típicamente japonesas y los personajes con los hábitos de época. Esta ambientación se torna en maravillosa tras escuchar los primeros fragmentos de la banda sonora que se ha compuesto para la ocasión, cinco discos en total que se han comercializado en Japón donde entre todos los temas hay incluso alguno cantado.
La historia peca de ser algo lineal, pero es de agradecer para no perder el hilo argumental. Aún así, diversos son los personajes con los que nos encontraremos y diversas son las pequeñas tareas y minijuegos que nos encargarán, como por ejemplo recoger la siembra o el omnipresente minijuego de pesca que se unen a otros muchos pequeños acertijos de escasa dificultad que complementan la aventura de más de treinta horas.

El Pincel Celestial es el arma más poderosa y original que encontraremos en Okami. Gracias a él resolveremos numerosos puzzles, minijuegos y nos enfrentaremos a los enemigos.
Nuestro querido (o querida) lobo blanco es sencillamente una pequeña obra de arte en cuanto a diseño, gestos e incluso a los pequeños gruñidos o ladridos. El resto de personajes con los que nos encontraremos tampoco se quedan atrás, y gozan igualmente de una apariencia fabulosa. Y es que la historia está plagada de sentimientos, el humor, la tristeza y la emoción forman parte de un todo que es Okami. En cuanto a los efectos sonoros, decir que no desentonan y acrecentan la sensación de habitar lugares realmente vivos, pero hay un único problema y es que los personajes no hablan, sino que emiten balbuceos que puede llegar a molestar en los videos más largos, es una lástima que no se haya doblado o al menos escogido otra manera de disimular esta carencia.
Devolviendo la luz
La dificultad global no es demasiado elevada, pero en más de un momento nos pondrán en apuros, obviamente eso ocurrirá en los combates. Al contrario que en otros títulos similares como la saga de Zelda, los combates estarán distinguidos de la exploración en un entorno reducido. En estos combates se cerrará un cerco alrededor de Ami y nos veremos obligados a luchar contra una serie de enemigos. Para luchar podremos utilizar nuestras habilidades de lobo con golpes físicos, recurrir al Pincel Celestial para atacar por medio de cortes, bombas o relámpagos entre otros, además de por el medio más frecuente, las armas equipadas. Comenzamos con la Retribución Divina, una especie de escudo con el que podremos golpear, a la que más tarde se sumarán el Rosario y la Espada Kusanagi, así como la posibilidad de usar un arma como primaria y otra como secundaria y aumentar considerablemente el número de combos y técnicas.