Análisis : Crackdown| 21 de febrero de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 3 de 5 |
Asimismo, y otro de los factores que alejan a las mejoras del protagonista de ser un juego de niños, es el hecho de que las acciones deben enfocarse a acabar con los enemigos. Esto es un juego de herencia GTA, pero en éste encarnamos a un policía y nuestras responsabilidades y deberes andan sensiblemente alejados de las de los criminales de la saga de Rockstar. Como agentes de policía que somos deberemos respetar la ley, y si bien algunas bajas civiles son tolerables, si acabamos con demasiados inocentes nuestros colegas de la policía intentarán abatirnos y nuestras mejoras irán mermando. Es decir que de poco servirá para mejorar nuestra habilidad de conducción el hecho de que hayamos atropellado a diez criminales si por el camino hemos acabado con cincuenta civiles. Igualmente se reducirá nuestra habilidad con los explosivos si mueren inocentes por su uso indebido, y también decaerá nuestra barra de habilidad con armas de fuego si abatimos a inocentes con ellas.
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Nuestro objetivo es tan claro como difuso: acabar con las mafias y sus secuaces. El método, salvo por los consejos que te dará tu mentor, deberás descubrirlo por ti mismo, ya que Crackdown apuesta por un mundo abierto y totalmente libre.

Cuando se haya producido un salto de nivel en cualquiera de las disciplinas un aura de forma expansiva rodeará a nuestro personaje, y se nos informará de en que hemos mejorado y en que nivel de destreza nos encontramos. Para la habilidad de agilidad y potencia atlética se han distribuido una serie de orbes de color verde, hasta quinientos a lo largo y ancho de la ciudad, por cada uno de ellos obtendremos un leve incremento en la barra de la destreza; y asimismo podremos mejorarla participando en las espectaculares carreras por los tejados. Éstas se encuentran fácilmente buscando los focos de color verde que se distribuyen por la ciudad, y que nos permiten participar en frenéticas luchas contra el reloj saltando de un tejado a otro de forma espectacular. Al mejorar las habilidades atléticas correremos más rápido y saltaremos más alto. También hay una serie de orbes secretos que potencian todas las habilidades al mismo tiempo.
La habilidad de conducción también presenta la posibilidad de ser ejercitada en carreras a lo largo de la ciudad, aunque estas son menos disparatadas y más convencionales.
Muerte y destrucción
Gráficamente el juego es una grata sorpresa. Atrás quedan las dudas que se generaron con los primeros videos publicados hace meses, la evolución ha sido mayúscula y se trata de una nueva demostración de lo que el versátil aunque injustamente denostado motor gráfico Renderware, todavía es capaz de dar de si.


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