Análisis: Wing Island| 29 de mayo de 2007 / Por Álvaro Martínez García | Página 2 de 2 |
Tengo la avioneta en el taller
Al principio del juego, contaremos sólo con unos viejos biplanos y unos pesados y resistentes aviones de carga, pero al finalizar con éxito y buena calificación cada misión, iremos recibiendo dinero. Con él, podremos comprar mejoras técnicas para ellos y/o la posibilidad de adquirir nuevos y mejores aparatos. Esto dará la posibilidad de volver a jugar misiones ya finalizadas, hasta tener dinero para invertir en mejoras que faciliten pasarnos esa fase que tanto se nos resiste.
Tecnología, la justa
Algo con lo no nos va sorprender este juego será por sus cualidades técnicas. En el apartado gráfico, nos encontramos con que son correctas, pero con unas texturas y unos escenarios bastante simples. El apartado sonoro tampoco es demasiado notorio y no pasa de unos pocos efectos de sonido y unas melodías bastante comunes. También es cierto que, para un juego de estas características, es más que suficiente y no se llega a echar mucho de menos una mayor calidad técnica.
Pilotar en Wing Island es sencillo: Ladea el mando a izquierda o derecha para virar el avión, muévelo hacia abajo para descender en picado o hacia arriba para coger altura o trazar un loop. Si quieres controlar la cámara alrededor de nuestro avión conecta el Nunchuk y utiliza su joystick.

Valoración de Wing Island Wing Island es un juego de aviones que, sin ser demasiado profundo ni demasiado largo, y gracias a su gran control y sencilla mecánica, se convierte en juego recomendado para los novatos del aire y para los que quieran volar sin complicarse mucho la vida. |



El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!