Análisis : The Elder Scrolls IV: Oblivion| 28 de abril de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 5 |
Todos los personajes que pueblan las ciudades y los caminos de este reino de fantasía tienen sus vidas, y no deambulan a lo loco sin un rumbo claro. Un ser humano corriente de Oblivion se levanta al amanecer y va a la iglesia a rezar, luego va a su empleo, si es herrero a una herrería, si tiene un restaurante a su negocio y si se dedica a la agricultura saldrá al exterior de la ciudad a labrar sus tierras. Hacia el final del día acudirá a su casa a cenar, y tras leer o limpiar su jardín, a una hora razonable se irá a dormir para madrugar al día siguiente.
De hecho el mismo juego se recrea en su propia creación de rutinas de personajes, y en una de las primeras misiones nos encargará seguir a una joven para contemplar con asombro la cantidad de acciones que realiza al cabo del día, con total lógica y veracidad.
Todo esto aparte de elaborar una sensación de inmersión sencillamente espectacular, crea en nuestro interior, como nunca antes, un sentido de pertenencia a un mundo vivo que resulta fundamental. Aparte se podrá usar a nuestro favor. Por ejemplo, si hemos decidido que nuestro héroe no sea un tipo muy ético, quizá podremos espiar que clase de vida lleva algún ciudadano de un pueblo para saber de que hora a que hora trabaja, y poder saquear su casa sin riesgos de ser sorprendidos en plena tarea. Si tenemos menos escrúpulos todavía, podemos entrar en su propiedad cuando ya esté dormido, y empleando nuestras habilidades de sigilo acceder hasta su dormitorio y asesinarle mientras duerme, y de éste modo proceder a robar con total impunidad.
Las diferencias técnicas más importantes de esta versión PS3 respecto a las ya impresionantes de Xbox 360 y PC pasan por una mayor distancia de visionado, la reducción de los tiempos de carga y la corrección de algunos errores.
Las posibilidades en este mundo tan gigantesco, complejo, profundo y sobre todo real, son casi infinitas, y dada la libertad de la que gozamos en todo momento el único límite es tu imaginación.
Desarrollo Jugable
Oblivion como casi todos los juegos de rol, se basa en el desarrollo del personaje, y también en la libertad a la hora de enfrentarse a las misiones y al hilo argumental. La historia principal está muy bien escrita, y la seguiremos con interés mientras tratamos de que el heredero acceda a su trono, y observamos todas las intrigas palaciegas que tienen lugar en la lucha por el poder.
Por si fuera poco los lugareños tienen también sus problemas y en nuestra mano estará el ayudarlos para obtener modestas recompensas, y por otro lado el sistema de diferentes clanes nos permitirá acceder a los trabajos de “ladrón”, “asesino”, “mago”, “cuchilla”, etc. Clanes que aparte de aportarnos importantes mejoras en los atributos del personaje nos proporcionarán espectaculares objetos especiales, y que avanzan como arcos argumentales diferenciados en los que iremos progresando en las diferentes organizaciones. Los encargos que nos encomendarán estarán relacionados lógicamente con el clan al que pertenezcan. Los asesinos nos pondrán como objetivo acabar con personajes de la forma más sutil posible, y sin dejar pistas; los ladrones robar determinados objetos de gran valor, etc.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!