Análisis: The Settlers| 23 de octubre de 2007 / Por Sebastián Tito Rodríguez | Página 2 de 4 |
En este nuevo capítulo se hará especial énfasis en la división de nuestros dominios, los cuales estarán fragmentados en varias zonas climáticas: Las Tierras del Norte, donde la climatología se centra sobre todo en unos inviernos muy largos y duros, en las que habrá que sobrevivir a toda clase de inclemencias del tiempo; por otra parte tenemos la zona del Norte templado, donde el invierno no es tan duro y todo es más equilibrado; después está el Sur templado, donde los veranos son más largos y las tierras fértiles escasean más; por último están las Tierras del Sur cuya principal característica son los desiertos que la forman y el calor insoportable que se da en ella.
Teniendo en cuenta las anteriores divisiones del terreno hemos de fijarnos en qué tipo de cultivos, animales y flora se da en cada lugar. Dependiendo de los recursos que existan así será nuestra labor. No es lo mismo poder fabricar edificios en una determinada zona arbolada que en otra que no los tenga, por lo tanto si hemos de trasladarnos más lejos para proveernos de recursos nuestra economía se va a resentir en alto grado.
Economía, construcción, recursos… Blue Byte lleva cerca de una década ofreciéndonos nuevas entregas y mejorando “The Settlers”, y en esta ocasión la principal mejora de esta sexta entrega abarca varios frentes, pero especialmente en su facilidad de uso y ajuste de curva de aprendizaje para presentarse más cómoda y natural.
Entre las necesidades de los Settlers vamos a encontrar, como principales, las siguientes: la ropa, la comida, el aseo y las diversiones. En función de todo lo enumerado vamos a empezar a movernos para que no les falte de nada. En el caso de que los Settlers pasen hambre, es muy probable que se te revelen y tengas que poner remedio de inmediato, de lo contario se amotinarán y se declararán en huelga manifestándose públicamente.
Además, si satisfaces correctamente a los colonos de las ciudades, estos puede que realicen servicios más que satisfactorios, como por ejemplo decorar las calles para que luzcan esplendorosas. Por otro lado, es probable que tus Settlers tengan deseos de riqueza y quieran acaparar oro y fortuna en cuestión de poco tiempo. De todo hay en la viña del Señor…
Cuestión de habilidad diplomática
Es muy importante que el alguacil de la ciudad, o sea nosotros, tenga claro unos cuantos preceptos para salvaguardar la corrección y el orden en cada rincón de su territorio. La diplomacia y la mejora continua de los territorios son primordiales para mantener una ciudad lo suficientemente viva y competente a los ojos de todos los ciudadanos. Pero no solo hacia ellos, sino a todo el que llegue de tierras lejanas, es decir, cuanto mayor sea el atractivo de nuestro lugar, los extranjeros se acomodarán y se quedarán, haciendo que la ciudad prospere de modo exponencial. Todo esto no es fácil llevarlo a la práctica, pues necesitaremos de muchas horas para entender el funcionamiento de una vida en comunidad, encontrar los recursos idóneos y conseguir un equilibrio entre el bienestar y el trabajo de los colonos.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!