Análisis : After Burner: Black Falcon| 26 de abril de 2007 / Por David Navarro Blázquez | Página 2 de 2 |
Cada piloto también cuenta con sus características y personalidad propia. Sonic destaca por la velocidad de sus aviones, Bull por llevar la mayor carga de misiles, y Shinsei por su habilidad con los jets. Esto se verá claramente a la hora de realizar las misiones, y cada uno tendrá un objetivo extra acorde con sus atributos en cada misión. Por ejemplo, en el caso de Sonic, su característica principal es la velocidad, por lo que si cumplimos la misión en un determinado tiempo, conseguiremos más dinero para comprar nuevos aviones o mejorar los que tienes. Aunque las historia y las misiones son las mismas para los tres personajes, habrá también niveles especiales para cada uno.
Videos de cómic y gráficos de altos vuelos
La calidad gráfica del juego, aunque no especialmente brillante, es muy correcta y acorde con todos los apartados del juego. Las explosiones están bien recreadas, los cazas, sus movimientos, la sensación de velocidad también (fijaos en la estela que dejan al romper la barrera del sonido), y los escenarios son bellos, sin entrar en grandes detalles. Hay pequeños fallos, como la ausencia de sombras, pero en conjunto no desmerecen excesivamente este apartado. Por otro lado, las secuencias de video, aunque escasas, son vistosas y con una estética cómic bastante bien recreada sin consumir demasiados recursos.
Dos o tres botones, direcciones y habilidad. La sencillez y jugabilidad de un arcade clásico de naves sigue totalmente vigente en muchos juegos actuales, After Burner: Black Falcon es una buena muestra de ello.
En cuanto al sonido, la música no es el aspecto más bien tratado de este título. Una tonillo facilón y típico de una película militar. Sin embargo, los efectos de sonido van en otra línea distinta, y exceptuando el sonido del avión (es el mismo para todos), los cohetes y misiles, estallidos... todos contribuyen a crear una atmósfera realista que aumenta la diversión de After Burner Black Falcon.
Quizá el punto más flojo del juego sea su corta duración. Sólo existen el modo historia, y las misiones principales, 22 en total, se hacen bastante cortas. Además son las mismas para los tres protagonistas, con el agravante de que sólo hay dos niveles especiales por cada uno. La dificultad está bien ajustada, pero a largo plazo el juego puede ser algo repetitivo. No obstante, pasaremos muy buenos momentos con este arcade de aviación, más aún en multijugador. Aquí contamos con dos modos diferentes para jugar con hasta tres amigos, uno cooperativo y otro competitivo. En el primero seremos aliados y lucharemos contra los enemigos conjuntamente. El segundo será una especie de competición para ver quien derriba más objetivos terrestres. Se hecha de menos un tercer modo de lucha uno contra otro.

Valoración de After Burner: Black Falcon After Burner Black Falcon es ante todo un título divertido. Un arcade de combate inmediato en el que no pararemos ni un segundo de fijar enemigos, disparar y esquivar sus ataques. Ni su duración es especialmente elevada ni las misiones tremendamente variadas, pero su diversión arcade sin complejos, el multijugador, y la posibilidad de controlar varios cazas, mejorarlos y personalizarlos, lo hacen especialmente indicado para los seguidores de la acción rápida y sin complicaciones. |



El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!