Análisis: Pokemon Battle Revolution| 3 de diciembre de 2007 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 3 |
Conectividad limitadora
Pero hay un problema. Si no queremos luchar siempre con los mismos seis monstruitos que nos asignará la máquina, entonces deberemos de poseer necesariamente una copia de los Pokémon Perla o Pokémon Diamante para Nintendo DS, algo que se convertirá en una barrera que limite de manera drástica la jugabilidad. Hubiéramos preferido que el videojuego nos hubiese dejado elegir entre los ya cientos de pokémon disponibles en la franquicia, pero en lugar de eso nos tendremos que conformar con el denominado como pase de préstamo, una ficha con seis pokémon de serie que tendrá por defecto cualquier entrenador que no posea criaturas que traspasar desde la "dual screen" a su Wii.
Así pues, en vez de convertirse en un añadido interesante, la conectividad DS-Wii en este caso ha servido más para restringir que para ampliar funcionalidades. Es una auténtica pena, sobre todo sabiendo que esta es la primera ocasión en la que Wii se conecta de manera inalámbrica a una Nintendo DS. A pesar de ello, siempre nos quedará conectarnos a Internet, algo que convierte a este Pokémon en un videojuego capaz de hacernos competir con entrenadores de todo el mundo. Podremos usar nuestro pase personal o de préstamo para demostrar quién es el mejor a lo largo de partidas que disputaremos tanto con conocidos (a través de los códigos de amigo) como con desconocidos.
 |
He aquí el pase de combate, una tarjeta que nos identificará como unos auténticos entrenadores Pokémon. No sólo estará representado nuestro personaje, sino cada uno de los pequeños monstruos que nos acompañarán en nuestro intento por convertirnos en los mejores adiestradores del mundo. Podremos personalizar los pokémon, pero para ello deberemos de conectar nuestra Nintendo DS a la Wii, siempre y cuando tengamos los cartuchos de Pokémon Diamante y Pokémon Perla.

Vuelven los coliseos
Habrá hasta diez coliseos donde poner a prueba las habilidades de nuestros pokémon. Unos coliseos que, además, tendrán sus particulares normas dentro del que supondrá el modo principal de juego: el conocido como Reto Coliseo. Antes será conveniente mirarse el pequeño tutorial que nos propondrá Pokémon Battle Revolution, tras lo cual estaremos preparados para vernos las caras con cada uno de los seis entrenadores que compondrán la estructura organizativa de cada coliseo. Deberemos de vencer a todos si es que queremos progresar en el título, cosa que no resultará nada sencilla si tenemos en cuenta que la dificultad irá haciéndose cada vez más y más complicada.
A medida que vayamos derrotando a los líderes de cada coliseo se desbloquearán más localizaciones a visitar. En la mayor parte de las ocasiones se tratará de batallas donde escoger tres o más pokémon por cada batalla (cuyo orden de salida también podremos establecer). Normalmente, los pequeños monstruos se enfrentarán uno a uno y por orden, aunque se podrá sustituir a un pokémon por otro dependiendo de las necesidades de la batalla. No obstante, esto no siempre será posible, puesto que determinados escenarios y situaciones implicarán resolver batallas por parejas en una tanda de cinco contra cinco y con un orden de enfrentamientos completamente aleatorio.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!