Burnout Dominator: Burnout Dominator| 11 de abril de 2007 / Por José Manuel González | Página 3 de 3 |
La esencia de la saga
En esta entrega desaparece una de las pruebas más polémicas de otras versiones del juego, consistente en provocar accidentes cuanto más espectaculares mejor, y con ellos más puntos. El nuevo evento “maníaco” que lo suplanta nos dará puntos por conducir alocadamente, pero dando mucha más importancia a evitar los choques que a provocarlos.
Aun así, sí mantenemos varias de las espectaculares características de esta saga, como sus grandiosas repeticiones y el fenomenal “rompecoches”, consistente en explosionar nuestro coche mientras volamos por los aires tras un buen impacto, pudiendo incluso girar o mover los restos del vehículo en el aire, hasta orientarlos hacia un rival. De esta forma, podremos incluso devolver instantáneamente un Takedown que nos hayan hecho, y encima salir con el turbo a tope. Controvertido, pero muy divertido y espectacular.
Simplemente espectacular
El apartado técnico del juego se merece el calificativo de “espectacular”. Es cierto que después de tantos años de consola en el mercado, son bastantes los juegos que han conseguido un sobresaliente en estos aspectos, pero cuando llega un juego así hay que reconocer que me sigo sorprendiendo, aunque no puedo decir que no lo esperara debido a la alta calidad que mantiene esta saga. Empezando ya por los propios menús y presentaciones que iremos pasando, nos hacemos idea de la espectacularidad, tanto gráfico como sonoro, que promete el juego.
Velocidad, turbo y accidentes impresionantes. Los tres y casi por igual, son los protagonistas de este Burnout Dominator y sus 88 eventos y varios modos de juego.
El nivel gráfico durante el propio juego es altísimo, desde los coches y su espectacular presentación, pasando por el increíble despedazamiento que sufren, hasta las preciosas vistas previas de los variados escenarios. Tanto la ciudad como el campo están llenas de detalles, edificios, desvíos, túneles, peajes... El efecto de luz tanto en los coches como en los escenarios es una autentica pasada, llegando incluso a cegarnos al salir de una curva o de un túnel.
El control, llevado según las formas habituales en juegos de conducción mediante los dos sticks, responde magníficamente y consigue una sensación de movimiento frenética. Efectos como la distorsión que se produce en la imagen al lanzar un turbo tras otro, está perfectamente conseguida, produciendo una sensación muy extrema. Mención aparte se merecen las colisiones que pasan a cámara lenta, con explosiones y restos de coches saltando por los aires, al servicio del espectáculo.
A todo ello contribuyen unos notables efectos sonoros a los que acompaña una espectacular banda sonora totalmente rockera con temas reales de grupos como Alice in Chains, Maxeen o Avril Lavigne, que curiosamente tiene dos versiones del mismo tema, una en inglés, y otra en español.

Valoración de Burnout Dominator La saga Burnout se despide de nuestra PS2 por la puerta grande. Un brillante arcade de conducción puro y duro, idóneo para descargar enormes dosis de adrenalina en pruebas y frenéticas carreras sin reglas, espectaculares, y con la velocidad como máxima. |



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