Análisis: Final Fantasy: Revenant Wings| 9 de febrero de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 3 de 3 |
Con alas para innovar
Evidentemente, y como buen juego de estrategia táctica con tintes de RPG que es, Revenant Wings premiará cada batalla ganada con puntos de experiencia que incrementarán nuestros atributos de fuerza, de magia, de resistencia, de velocidad, de ataque, de defensa... En otras palabras, mejoraremos nuestro nivel de experiencia casi a la misma vez que guardamos partida, una característica especialmente cuidada para que no tengamos que repetir frecuentemente la misma situación dos veces. Con todo lo dicho, y con nuestra experiencia jugable en el videojuego, podemos afirmar que el resultado ha sido un título que, lejos de ser frustrante por su dificultad, resulta bastante asequible y con una curva de aprendizaje excelentemente ajustada.
Cabría hacer la puntualización de que, con este nuevo enfoque, realmente se pierde un poco de la vertiente táctica, pero creemos que ese ha sido el objetivo: darnos luchas multitudinarias donde varios de nuestros personajes puedan acabar con un mismo enemigo más fácilmente. Al presentarse de esta forma, los desarrolladores pensaron tal vez que lo mejor era optar por personajes con forma de "sprites" bidimensionales. Realmente, el cambio no se nota demasiado. Los protagonistas tienen cuatro diseños diferentes (dependiendo de si nos movemos hacia arriba, hacia abajo, hacia la derecha o hacia la izquierda). No hace falta nada más para que nuestras criaturas en 2D no desentonen con escenarios completamente tridimensionales.
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El continente de Lemurés tendrá una extensión que solamente podremos recorrer a bordo de nuestro navío. Con él volaremos entre las nubes de este inalcanzable territorio repleto de misiones y de batallas que superar. Estas misiones nos pedirán alcanzar unos determinados objetivos, como acabar con todos los enemigos impidiendo que muera alguno de los protagonistas. Para ello, contaremos además con un completo menú (accesible a través del icono inferior de la imagen) donde equipar a nuestros héroes. Armaduras, armas y todo tipo de objetos nos esperan en esta aventura en el cielo.

Pero no todo es tecnología. De nuevo tenemos que volver a mencionar nombres. En este caso, los de Ryoma Ito (diseñador de personajes que se basó en los conceptos originales de Akijiko Yoshida para Final Fantasy XII) y Hotoshi Sakimoto, compositor musical que ha creado un apartado sonoro cuyo currículum se encuentra auspiciado con títulos como Vagrant Story. Y es que vuelve a repetirse la misma fórmula de siempre: una gran saga, importantes nombres de la historia del videojuego y un concepto que intenta desviarse de lo que siempre había hecho Square Enix. Una fórmula que ha funcionado y que cuenta con la mano experta de Matomu Toriyama, director de un juego con alas para conseguir su objetivo de conseguir algo diferente a todo lo visto en la saga.

Valoración de Final Fantasy: Revenant Wings Sin llegar a ser un título completamente táctico y sin llegar a perder todo lo que le caracteriza como RPG, el nuevo capítulo o "spin-off" de Final Fantasy XII se nos presenta como una buena manera de romper con respecto a todo lo visto hasta ahora en la famosa franquicia se Square Enix. Aprovecha las posibilidades táctiles de Nintendo DS, ofrece un buen apartado visual, deleita con sus melodías, nos asegura calidad gracias a su personal de desarrollo y sorprende con su planteamiento mezcla de acción y de estrategia. Especialmente recomendado para los amantes del mundo de Ivalice y también para los que, como dice Square Enix, quieren adentrarse en esta cautivadora franquicia. |



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