Análisis: Crazy Taxi| 15 de octubre de 2007 / Por Joan Abad Extremera | Página 2 de 2 |
Podemos jugar con otro amigo, tanto en la misma consola como con otra, en una contrarreloj por ver quien hace más dinero, o gana más rondas para completar distintas palabras como C-R-AZ-Y o T-AX-I.
Los minijuegos son muy acertados y aunque en algunos debemos hacer exactamente lo mismo que en el modo arcade u original, es decir, recoger a alguien y llevarlo a su destino en un tiempo, en otros, debemos dar un salto de una cierta longitud, esquivar conos, explotar globos, etc.
Un port píxel-to-pixel con novedades
Crazy Taxi: Farewars - la guerra de los taxímetros - para la portátil es idéntico al juego que pudimos disfrutar ya hace unos años en la malograda Dreamcast, una conversión perfecta, pero con algunas novedades: la posibilidad de echar una partida con un amigo, cargar nuestra música personalizada y la inclusión del segundo capitulo de la saga con un nuevo mapeado.
Gráficamente, el juego luce igual que entonces, poligonal con un modelado y unas texturas excelentes para los taxis, y no tanto para el resto de vehículos o escenarios, que presentan un modelado demasiado poligonal y unas texturas planas, pero a la velocidad que se mueve el juego tampoco importa demasiado. Y es que Crazy Taxi: La guerra de los taxímetros es rápido, muy rápido. La conducción, arcade de cabo a rabo. Aquí no veremos ni rastro de simulación. La preocupación por chocarnos contra los otros coches, los edificios o el mobiliario de la ciudad es mínima, de no ser por la consiguiente pérdida de tiempo que ello representa.
En Crazy Taxi: La guerra de los taxímetros, conduciremos por los dos mapas originales de Crazy Taxi, el mapa arcade y el mapa original de Dreamcast, ambos inspirados en la sinuosa ciudad de San Francisco, pero también en los mapas de Small Apple de Crazy Taxi 2.
La banda sonora la componen temas de rock, con bandas como Bad Religion o The Offspring, y además, como hemos comentado antes, es posible cargar la música que tengamos en la memory stick para poderla escuchar únicamente durante el juego, no en los menús.
El sonido, con los gritos de la clientela asustada o reclamando tu atención para que detengas el coche, el sonido del coche, los derrapes o los golpes es simplemente correcto.
El juego llega con las voces en inglés, pero con los subtítulos y los textos de los menús en castellano.

Valoración de Crazy Taxi Crazy Taxi es un clásico de los videojuegos, y aunque para esta aparición en Playstation Portable se le haya añadido la coletilla La Guerra de los Taxímetros y algunos extras, lo cierto es que estamos frente al mismo juego que nos enganchó allá por 1999. Crazy Taxi no es una maravilla gráficamente, pero promete muchísima diversión, y mucha locura con el volante. |



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