Análisis: Mercenaries 2| 2 de octubre de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 2 |
Espectacularidad al Poder
Sin ser un dispendio tecnológico Mercenaries 2 cumple sobradamente su cometido visual, y ofrece unos gráficos más que correctos acompañando a la consabida enorme interacción con el entorno.
El modelado de los personajes no es demasiado boyante, el de los vehículos tampoco brilla y, de hecho, los escenarios son ligeramente pobres debido fundamentalmente a sus texturas. Todos los elementos son ciertamente flojos en su análisis independiente, pero todo ello junto conforma una unidad realmente interesante.
Las explosiones, auténtico rey del título, presentan muy buen aspecto, y el ver como un edificio se derrumba es tan espectacular como cabía esperar. Todo ello además se beneficia de una optimización francamente buena, que permite a nuestra consola reproducir todo el mapa sin ninguna caída en la tasa de imágenes por segundo y sin tiempos de carga intermedios.
Esta edición de Pc es ligeramente superior a las de consolas, pues cuenta con algo más de definición en líneas generales y ofrece una tasa de imágenes por segundo más alta y regular. El videojuego no es demasiado exigente en términos de hardware, y testeado con un equipo que cumple por las justas con los requisitos mínimos –GeForce 6800, etcétera- se ofrecen unos resultados razonablemente buenos. En un equipo de gama alta -8800 GT, AMD 4200 X2, 2 Gigas de Ram- los resultados son francamente interesantes, y maximizando las escasas opciones de personalización gráfica y situando la resolución en 1680x1050 pixeles se obtienen unas tasas de imágenes por segundo más que aceptables que rondan los 30-40 frames.
Los protagonistas de World in Flames son lo más parecido a superhéroes que hemos podido ver en la saga Mercenaries. Rozan lo invencible, lo que unido a la Estupidez Artificial hace del juego “un paseo por el parque”.
Sólo nos cabe preguntarnos que podría haber sido del apartado gráfico de World in Flames si no hubiera estado lastrado por el desarrollo paralelo en plataformas tan dispares como las de Next-Gen y PlayStation 2. De haber sido un videojuego únicamente para Pc, Xbox 360 y PlayStation 3, probablemente el título hubiera brillado mucho más.
Lamentablemente Mercenaries 2 pertenece a la nueva política de protecciones contra la piratería de Electronic Arts que exige, de nuevo, conectarnos a Internet para validar el producto. Este procedimiento impedirá a cualquier usuario que no tenga acceso on-line disfrutar del título, y tiene como única contraprestación positiva el hecho de que no hay que jugar con el disco dentro del lector.
La música, por otra parte, empeora sensiblemente con respecto a su primera parte, y pese a optar por ritmos apropiados para el escenario en el que se desarrolla el argumento, se abusa de éstos, repitiéndose las mismas partituras hasta la saciedad.
El apartado de las voces tiene una calidad muy ajustada, jugando en todo momento con la cuerda floja en su interpretación dramática. Por si fuera poco la repetición de líneas también llega a extremos aberrantes en este campo, con la práctica totalidad del ejército enemigo diciendo apenas un par de frases con la misma voz e idéntica entonación.
El de los efectos es el único apartado del sonido que cumple con la solvencia que esperábamos de un videojuego de Electronic Arts.
Para salir de la rutina de las misiones podemos aceptar algunos de los desafíos de destrucción que ocasionalmente se nos proponen. Nos facilitarán bonus de dinero y herramientas.
Balas Perdidas… -Conclusiones-
World in Flames acaba cayendo en el peor pecado de un Sand-Box, el hacer que la amplitud de los mapas y las posibilidades de libertad sean totalmente inútiles. Lamentablemente la campaña de Mercenaries 2 es tan lineal y rutinaria que acaba deviniendo con inusitada velocidad en que el jugador desee llegar lo más rápidamente posible al objetivo, olvidando las alternativas que debería presentar el entorno.
Los intentos de Pandemic porque nos preocupemos de otros aspectos secundarios, como la búsqueda de combustible o de dinero, se tornan absurdos a las pocas horas de juego, pues ya en la tercera misión tendremos más dinero y gasolina del que podamos gastar.
Por otra parte los combates están increíblemente mal medidos, lo cual no deja de ser una sorpresa impensable viniendo el juego de la mano de un estudio tan experimentado en estas lides como Pandemic. Éstos fallan en buena parte por la anteriormente descrita ineptitud de la inteligencia artificial, y por lo sencillo que es dar en el blanco, pero también hay que señalar como defectuoso lo poco inspirado del diseño de niveles. Ningún reto en el avance por los diferentes mapas de World in Flames. ¿El asalto a un edificio enemigo plantea muchos problemas? Da la vuelta con total parsimonia a la construcción y busca la parte de atrás, siempre está desguarnecida y sin amurallar. Una fórmula que nunca falla, y por extensión un recurso realmente perezoso por parte de Pandemic.
Para hacernos con un vehículo pesado –blindados, helicópteros, etcétera- deberemos superar un sencillo minijuego de coordinación con los botones.
La campaña individual, aparte de ser extremadamente lineal y repetitiva, apenas dura unas ocho horas, y es la única modalidad de juego disponible. De hecho lo único que salva a este Mercenaries 2 del olvido es su cooperativo, exclusivamente on-line. Con esta modalidad de juego podremos dejar que un amigo se una a nuestra partida y progresar en nuestra campaña, mientras que si es nuestro colega quien ejerce de host, los progresos serán para él. Para que el esfuerzo del invitado no sea vano, éste conserva el dinero y algunos premios para sus propias partidas.
Es aquí el único momento en el que la diversión se dispara, y es que muy mal hay que hacer las cosas para que jugar acompañado sea aburrido, y Mercenaries 2 no es la excepción. Repartirse las tareas, pilotar los vehículos entre dos y acabar con todo y con todos es una experiencia sensiblemente mejor si la llevamos a cabo acompañados.
Sin embargo no es la ayuda humana la única que podemos recibir en World in Flames, ya que también hay compañeros controlados por la inteligencia artificial que podrán echarnos una mano en determinados combates. La IA, sin embargo, no toma prisioneros y no establece diferencias, así que éstos serán tan estúpidos como los enemigos, con lo cual su capacidad de ayudarnos será ciertamente escasa.
Por todo esto Mercenaries 2 podría definirse como una oportunidad errada para ampliar el ratio destructivo de una saga que parecía condenada al éxito tras su primera y devastadora entrega. Sería injusto echar toda la culpa al acabado del juego, y considerar que éste sería mucho mejor de haber contado con algunos meses más de producción para testear más a fondo; hay infinidad de bugs si, pero los problemas más serios son de concepción y no de pulido.

Valoración de Mercenaries 2 Sólo los incondicionales de la acción más frenética y descerebrada encontrarán acomodo en Mercenaries 2. La saga fracasa en su labor de dar el salto a la nueva generación, y cae fruto de un desarrollo que peca de repetitivo. Abundantes Bugs, escasa dificultad y aburrimiento a corto plazo son los principales puntos negativos de un videojuego que no presenta nada particularmente nuevo, aunque su fórmula es inherentemente divertida. |



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