Análisis: Atelier Iris 3: Grand Fantasm| 2 de octubre de 2007 / Por Polizón | Página 2 de 2 |
La otra parte es el "momento de combate" dónde se ha escogido un sistema de cartas que decidirán como se reparten los turnos y movimientos de nuestros personajes (no sólo de Edge e Iris va la historia) y de los enemigos. Todo esto se realiza cambiando la perspectiva isométrica (es la tónica habitual del juego), por otra lateral.
Cada personaje tiene un ataque principal a lo que se le suma el uso de ataques especiales, habilidades y objetos, dependiendo del personaje que tengamos en juego, aunque estos últimos de manera limitada. Para darle algo más de vidilla al asunto, durante el combate iremos rellenando una barra de energía que liberaremos al llenarse, y que multiplicará el poder de nuestro ataque. Si bien los combates no resultan aburridos, a la larga pueden ser algo monótonos y en ocasiones sencillos, una situación igualmente aplicable a los jefes finales, cuyo única dificultad radica en que nos llevará más tiempo bajar su vida a cero.
Aparte de continuar la historia, tendremos otra importante tarea: mantener a nuestro grupo en forma. Cuando digo en forma me refiero a lo más armados posibles siempre que nuestra capacidad monetaria nos lo permita. Aquí es donde tendremos que desplegar toda nuestra habilidad de alquimista sintetizando objetos y fusionándolos, ya que podremos engarzar dichos ítems a las armaduras y armas para potenciarlas con vista a los combates.
Aunque colorido y detallado con el mismo aire retro 2D de entregas anteriores, el aspecto gráfico queda algo desfasado comparándolo con algunas últimas joyas de PS2.
Aspecto clásico ante todo
Siendo objetivo es difícil decir que Atelier Iris 3 destaque especialmente en algún aspecto de su historia o jugabilidad, tampoco en su parte técnica.
El aspecto gráfico casa a la perfección con el estilo de juego ofreciendo un mundo colorido y simplista en un motor absolutamente bidimensional. Si bien, se puede decir que se encuentra algo más detallado que los anteriores, las animaciones siguen siendo igual de bruscas, sobre todo al colisionar con los objetos, y repercutiendo en una exploración de todo menos fluida.
Por otra parte, la banda sonora cuenta con varias melodías alegres digitalizadas y bastante extensas, aunque de una simpleza en la que destaca algún que otro tema cantado al estilo de la canción que escuchamos durante la intro nada más comenzar. Aún así, algunas se nos quedarán en la cabeza y las tararearemos sin darnos cuenta. En cuanto a efectos sonoros, exceptuando los gruñidos de los enemigos y choques de armas, la verdad es que son bastante escasos. El juego está parcialmente doblado al inglés, pero no traducido al castellano.

Valoración de Atelier Iris 3: Grand Fantasm Atelier Iris 3: Grand Phantasm es un título dedicado a todos aquellos que disfrutaron con las dos entregas anteriores y tengan ganas de más. Por lo demás es un RPG totalmente clásico de combates por turnos, diferentes quests, apartado técnico algo desfasado, y todo en inglés. |



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