Análisis: Guild Wars: Eye Of The North| 19 de septiembre de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 2 |
| Escalofriantes peligros y nuevas aventuras, se abren paso en las lejanas tierras del norte. |
Año nuevo, expansión de Guild Wars nueva. El universo de Tyria no falla a su cita semestral con el aficionado en una saga que, no obstante, comienza a acusar ciertos síntomas de saturación. Cuatro juegos en dos años, ¡Ríete de Los Sims! |
Lo cierto es que Eye of the North es la primera expansión propiamente dicha si nos atenemos al fondo etimológico de la palabra, y es que tanto Factions como Nightfall eran nuevos episodios de la saga que ni tan siquiera necesitaban del Guild Wars original para ser jugados. Lo cierto es que este nuevo capítulo, primera expansión, si necesita de al menos uno de los tres anteriores programas instalado, y aún así lamentablemente la inyección de nuevos contenidos es sensiblemente inferior que en cualquiera de las tres anteriores entregas.
Guild Wars Eye of the North (Gwen)
La esencia de Eye of the North es la de ofrecer nuevas y espectaculares misiones a nuestros personajes ya creados de Guild Wars. De hecho la mayoría de contenidos están orientados hacia los jugadores de nivel 20 (el tope en estas series), aunque como debemos recordar en el juego de NcSoft y ArenaNet se puede empezar tanto con un carácter creado desde cero como con uno con la experiencia ya completada.
La compleja historia de esta expansión se acerca más al arco argumental del original, y se desmarca notablemente de los devaneos en el guión de Factions y Nightfall. Eye of the North nos cuenta en una campaña que ronda las 12 horas que en la convulsa Tyria el reino de Ascalon ha sido prácticamente arrasado por los Charr, sólo un pequeño grupo de soldados resiste las embestidas del mortal enemigo surgido del inframundo.
Temibles criaturas del subsuelo amenazan Tyria, y sólo los grandes héroes de esta mítica tierra pueden hacerles frente. Combate junto con personajes debutantes en la saga, y vuelve a ver a viejos amigos como la hipnotizadora Gwen.
Hay en este título un empeño especial en dotar de matices al argumento, y se añaden numerosas razas inéditas hasta ahora como los Asura, los Norn o los enanos de Deldrimor, aunque ninguna de ellas es jugable. Un buen puñado de héroes controlados por la inteligencia artificial como el Rey Jalis, la capitan Langmar o el quisquilloso Gadd, así como el bienvenido regreso de la humana Gwen.
Tristemente estos nuevos personajes y facciones no vienen acompañados de profesiones novedosas a las que hincarle el diente como venía siendo costumbre; como ya hemos dicho el juego está orientado a jugar nuevas aventuras con nuestros personajes creados, de modo que aparte de numerosas habilidades nuevas no encontraremos ni aumento en la progresión del personaje ni otras profesiones que explorar.
Por otro lado Eye of the North supone un notable aumento en el nivel de dificultad del juego. Se nota una sensible mejoría en la resistencia y capacidad de ataque de los enemigos, no obstante su inteligencia artificial sigue al borde del encefalograma plano. Especialmente duras resultan las 18 mazmorras con las que cuenta el juego, y que con un diseño fantástico suponen uno de los más notables añadidos del título.


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