Análisis: Odin Sphere| 17 de marzo de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 3 |
Lo que para los amantes del género será un gozo casi inagotable, para los no eruditos en el beat´em up puede ser una experiencia algo repetitiva por su abrumador reciclaje de elementos y patrones. Odin Sphere triunfa en su estética, en su diseño de combates y en su planteamiento de los escenarios como arenas circulares; sin embargo tropieza en la breve duración de los niveles, en la masificación de tiempos de carga y en lo poco exigente de sus controles.
Convergencia de Géneros
Encuadrar a Odin Sphere como juego de rol sería tan injusto como enmarcarlo únicamente dentro de los beat´em ups. El juego de Vanilla Ware es un refrito de estilos condimentado con un apartado visual espectacular, siempre dentro de las posibilidades de PlayStation 2.
El lanzamiento, en esencia, es un título de acción en el que deberemos acabar con docenas de enemigos en fases muy pequeñas, interconectadas entre si como si de una gigantesca red de nodos se tratara.
Este, precisamente, es uno de los principales problemas del título. El reducido tamaño de los niveles, y lo largo de los tiempos de carga acaba destruyendo el ritmo del programa, que se resiente muchísimo de esta repetición de patrones. Sin embargo no todo es negativo en el diseño de los niveles, éstos son muy variados, están cuidadísimos en términos estéticos y de diseño, y apuestan por una estructura circular que une un extremo del mapa con el otro como si de un coliseo se tratara.
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Ya sea volando, combatiendo a ras de suelo o recogiendo objetos y mejorando a nuestro personaje, Odin Sphere se desarolla con tremenda sencillez. Todo es fácil y accesible, y en ningún momento se nos abruma con complicadas combinaciones de botones. Esto es un arma de doble filo, pues si bien es un sistema muy intuitivo, lo cierto es que también puede llegar a cansar.
A la derecha disponemos de un indicador con forma de anillo que nos indica en que parte del mapa nos encontramos, y donde están las entradas y salidas –se puede volver sobre nuestros pasos en cualquier momento y retomar el avance en otra dirección-. Asimismo, en la parte superior otro mapa, esta vez de forma vertical, nos facilita información en escala de lo que no vemos en pantalla por estar a una cierta distancia hacia delante y hacia atrás, reflejando donde se encuentran los enemigos.
Por otra parte al comienzo de la aventura el tutorial nos explica en poco más de cinco minutos todo lo que necesitamos saber del título, y es que el juego apuesta en todo momento por la sencillez en sus controles y funcionamiento.
Con la cruceta o con la palanca izquierda movemos al personaje, y con los botones realizamos las diferentes acciones que hay disponibles. La X sirve para saltar, si lo pulsamos dos veces planearemos en el aire durante el tiempo que queramos. Con el círculo accederemos al inventario y con el cuadrado atacaremos –dejándolo apretado bloquearemos-, y también servirá para que realicemos acciones contextuales del tipo de hablar con otros personajes o abandonar los niveles.


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