Análisis: Brothers In Arms DS| 27 de junio de 2007 / Por Sebastián Tito Rodríguez | Página 2 de 4 |
El jugador dirige a su soldado observando en todo momento el paisaje en tercera persona. La pantalla estará dividida en dos, mediante el sistema que habitualmente utiliza la consola, y es que con el stylus marcamos la dirección y con la cruceta moveremos al soldado. Todo un alarde de pericia haber inventado un sistema tan cómodo para el usuario, con unos simples movimientos dirigimos al personaje con muy poco esfuerzo. Los botones superiores nos sirven para disparar, en un principio puede parecer incómoda la postura que adoptarán los dedos al jugar, nada que con práctica no se arregle. Ten paciencia, porque en unos minutos estarás matando nazis como quien se come un helado.
Interfaz muy sencillo e intuitivo
Qué pasa, ¿no sabes manejar una simple máquina como la Nintendo DS? Por favor, no me seas memo y ¡aprende de una vez! Cuanto más practiques con este juego aumentarás tu pericia con los mandos, además lo agradecerás enormemente, porque este juego engancha de verdad. Tan solo tienes que echar un vistazo a tu alrededor, mirando a la pantalla vamos a ver que todo está muy bien colocado, de manera sencilla, sobre todo para no perdernos. Las armas que llevamos a cuestas vienen en un menú en la pantalla inferior, desde donde también dirigimos con el stylus al soldado. Pulsando en el arma deseada desplegamos de manera sencilla todo un arsenal, escogemos el deseado y ¡a cascar nueces!.
Durante el desarrollo de nuestra singular Segunda Guerra Mundial, podremos hacer uso de ciertos vehículos que encontraremos por el campo de batalla, como por ejemplo el famoso M-4 Sherman, el legendario Panzer de Rommel o el mítico jeep.
Para saber por dónde tienes que ir en todo momento, has de hacer caso a la flecha verde que aparece en pantalla, esta nos indica la dirección y la distancia del próximo objetivo. A su vez, las flechas rojas que aparecen nos indican en qué lugar se encuentran los enemigos. Como ves, más fácil imposible, nunca estar en un campo de batalla había resultado tan reparador, con un control como este ningún escollo parece difícil.
Si en algún momento queremos hacer uso de las granadas disponibles en nuestro inventario, no hay más que tocar el icono de granada y arrastrar el stylus por el medidor para saber a qué distancia vamos a lanzarlas. Para dirigir correctamente esta arma tan mortífera también será necesario que apuntemos bien en la pantalla superior, si no mandaremos la “bolita” donde no debemos.


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