Análisis: GRID| 11 de junio de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 2 |
| La velocidad asalta PS3 con un título directo, competitivo y sin concesiones. |
Por fin tenemos en nuestro país uno de los títulos de conducción más esperados de los últimos años. Race Driver: GRID. Velocidad pura y dura para PlayStation 3. Sin complicaciones, sin tutoriales, sin concesiones; con un irrefrenable amor por la variedad y con un estilo más arcade que nunca. |
La marca Race Driver se ha convertido, por méritos propios, en una de las más respetadas del mundo de la conducción, con los sobresalientes Toca como sus principales precursores. Ahora en un nuevo spin-off, GRID ofrece una visión similar en términos generales a la de sus predecesores, pero muy diferente en su manejo y control.
Race Driver: GRID es una versión corregida y aumentada de la saga Toca, con una perspectiva mucho más arcade que acerca a las series al gran público que, quizá, se mantenía alejado de entregas anteriores por considerarlas algo complicadas en su conducción. Pero este cambio no es necesariamente malo, y pese a que los coches no reaccionan realísticamente, a que realizan maniobras imposibles y a que toman las curvas como un ladrillo sin pivotar sobre sus suspensiones, GRID es un fenomenal videojuego de coches… y es que lo nuevo de Codemasters tiene algo que no se compra. Estilo.
Velocidad en las Venas
Si de algo no se puede acusar a GRID es de no ir directamente al grano. Con apenas un puñado de modos, pero dotados todos ellos de una variedad impresionante, el videojuego de Codemasters formula una propuesta jugable que se fundamenta en la robustez de la “campaña” y lo divertido de su multijugador.
Muy lejos de las relativas pretensiones de realismo de la saga TOCA, GRID se empareja más en términos de control con juegos como Project Gotham Racing.
Mundo GRID es, por así decirlo, el modo carrera. Aquí empezaremos desde la parte de abajo del mundo del motor para ir ascendiendo paulatinamente y al final fundar nuestro propio equipo ganador. Se comienza creando un perfil de piloto en el que escogeremos nuestro nombre y nacionalidad, y también el nombre de audio, en una opción muy curiosa, eligiendo de entre una larga lista de nombres de pila y apodos para que las voces del título nos llamen por nuestro propio nombre.
Al ir venciendo en carreras obtendremos reputación, dinero y diferentes ofertas para correr. Generalmente se nos ofertan tres alternativas para escoger, variando mucho entre las características de las pruebas y los vehículos con los que pilotaremos, como es costumbre en las series. Así tocaremos alternativas tan diferentes como los bólidos de Le Mans, pruebas en Jarama, carreras de agarre, pruebas de derrape, los Touge –carreras mano a mano en carreteras de montaña- o incluso los Demolition Derby… La variedad es alta, como se puede comprobar.
GRID cuenta con tres niveles de dificultad aunque, como en otros títulos de conducción recientes, podremos modularlos de forma más precisa alterando condiciones del vehículo como los automatismos de frenos o de transmisión.
Con la reputación obtendremos nuevas licencias en cada una de las regiones –Estados Unidos, Europa y Japón-, y con ellas el paso a nuevas pruebas mejor recompensadas. El dinero se empleará especialmente cuando dispongamos de nuestro propio equipo, y es que entonces los gastos se dispararán con la adquisición de vehículos y con las contrataciones de compañeros.
Por otra parte el Día de Carrera nos permite acceder a las escaramuzas por así decirlo. Aquí contaremos con gran cantidad de opciones de personalización como el número de vueltas, las condiciones, el vehículo que utilizaremos, etc.
En último lugar queda el multijugador que, contra todo pronóstico, es una de las partes más irregulares del lanzamiento. Dotado únicamente de la posibilidad de escoger entre partidas públicas o privadas a través de PlayStation Network, contaremos con todas las pruebas del modo individual para enfrentamientos rápidos con otros 11 rivales humanos. Ni campeonatos, ni relaciones con la comunidad, ni ningún otro tipo de opción; una verdadera lástima pues un online potente es de los pocos aspectos que se echan en falta en un fabuloso arcade como este.
Disfrutaremos de 45 vehículos diferentes en GRID. BMW, Audi, Mercedes, Honda, Mazda… Un abanico de automóviles suficiente, aunque no demasiado amplio.
Flashback
GRID es, definitivamente, un juego para enseñar a los amigos. No sólo por la espectacularidad de su apartado gráfico que es totalmente irrefutable, sino también por lo atractivo de su propuesta y lo sencillo de su manejo.
Probablemente muchos aficionados de las sagas de Codemasters Race Driver estarán descorazonados ante el cambio tan brutal que ha sufrido la saga. No es que, por ejemplo, los Toca fueran el culmen de la simulación, pero si que tenía sus agradables dosis de realismo y veracidad en el comportamiento de los vehículos. Por su parte GRID hace gala de una deliciosa irreverencia ante cualquier aspecto relacionado con la simulación. Por lo tanto la nueva entrega no es ni mejor ni peor que las anteriores únicamente por inclinarse hacia el lado arcade, simplemente es distinta.


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