Análisis: GRID| 3 de junio de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 2 |
El control es muy intuitivo, y se puede dominar un vehículo a los pocos instantes de habernos puesto a los mandos. Este factor es fundamental y se nos antoja realmente acertado, pues si hubiera una gradación en el aprendizaje de cada automóvil con la cantidad de coches que tendremos que emplear a lo largo del título, éste sería una auténtica locura.
El único aspecto que tiene algún tipo de relación con el realismo es de los desperfectos. No sólo la ejecución de los daños a nivel visual es cuasi perfecta, sino que también repercutirán notablemente en las prestaciones del bólido.
Sin embargo el mayor reclamo del título a nivel de innovaciones es el denominado Flashback. Gracias a éste podremos rebobinar la acción en mitad de la carrera para evitar una colisión, ajustar un trazado con el que no estemos contentos o evitar un adelantamiento crucial por parte de un rival. Este sistema no es novedoso precisamente, y es que ya se ha visto en otros videojuegos de conducción, como por ejemplo SCAR –Squadra Corpse Alfa Romeo- que ya hacía uso de una técnica similar, aunque en aquella ocasión apodada “Efecto Tiger”.
¿Te han adelantado en la recta final por despistarte y dejar pasar a tu rival a tu lado? ¡Emplea Flashback! Porque hacer trampas a veces no está tan mal.
El funcionamiento del Flashback en GRID es sencillo, con el control que hayamos adjudicado a esta acción se abrirá el menú contextual del proceso con el que podremos situarnos en el momento preciso en el que queremos retomar el control del vehículo. En las ocasiones en las que hayamos sufrido una colisión brutal y nuestro coche haya quedado inservible esta ayuda saltará directamente.
Obviamente esto facilita mucho las cosas, y nos evitará darnos cabezazos contra la pared por una torpe maniobra que nos haya hecho perder una carrera en la última vuelta de una prueba muy larga. A los más puristas esto les parecerá poco menos que una blasfemia –si es que se puede ser purista en un videojuego tan arcade como GRID-, pero la opción está ahí, y en nuestras manos queda el emplearla o no. Los Flashback, por supuesto, están limitados, y en el nivel de dificultad más alto están bloqueados.
Sabremos si los daños del vehículo son serios por el color del icono que los representa. Las colisiones podrán afectar a la caja de cambios, a la suspensión, a la dirección, al motor o a los neumáticos.
Gráficamente Poderoso
Grid entra por los ojos. Podemos hablar de uno de los videojuegos de conducción más fascinantes en lo visual, tanto por lo trabajado del modelado de los vehículos como por lo detallado de los entornos y su soberbia iluminación.
Todo en Grid parece hacer referencia al dinamismo en el que el juego basa su principal fortaleza. El juego usa en sus interfaces y menús un estilo similar al de DiRT, la última entrega de Colin McRae, y durante los tiempos de carga nos ilustrarán con nuestras estadísticas y progresos en rótulos de exquisito diseño.
En la vertiente más puramente in-game, GRID también emplea muchos elementos del engine gráfico del ya citado DiRT, especialmente su genial motor de colisiones. Los vehículos presentan un aspecto fabuloso gracias a una carga poligonal realmente alta y a unas texturas muy detalladas, pero es tras tres o cuatro colisiones cuando su integridad se corrompe y su aspecto gana todavía más enteros. Los entornos también gozan de un acabado sensacional, y se benefician notablemente de una iluminación simplemente genial.
En GRID contamos con cinco cámaras más la vista trasera. La de Cámara de Casco es la más espectacular, y ofrece una perspectiva desde el interior del vehículo que será muy agradecida por los más aficionados.
En términos más puramente tecnológicos el título presenta algunas dudas. Convenientemente alabado el aspecto de las colisiones y de la gestión de daños, hemos experimentado algunos problemas de rendimiento en esta versión, la de Xbox 360. La tasa de imágenes por segundo es, por norma general, alta y muy estable, sin embargo ocasionalmente el videojuego se congela inexplicablemente durante apenas unas fracciones de segundo.
El apartado sonoro, por su parte, goza de una banda sonora muy acorde con lo que se ve en pantalla. Desde la deliciosa serenidad de las partituras de los menús y el garaje, hasta el desnudo sonido del motor en las carreras acompañado de temas más rítmicos, GRID brilla con idéntica calidad en términos visuales y de audio.

Valoración de GRID GRID supone el más que interesante debut del nuevo Spin-Off de las series Race Driver. Algo carente de personalidad, pero dotado de una capacidad de entretenimiento y diversión fuera de toda duda, el título de Codemasters es un gran éxito. Arcade sin complicaciones, dotado de un apartado gráfico glorioso y con todos los números para que futuras entregas de la saga alcancen el sobresaliente. |



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