Análisis: Tomb Raider: Anniversary| 3 de enero de 2008 / Por Polizón | Página 1 de 2 |
| La bella Lara Croft revive la aventura que le llevó a la fama, ampliando sus recuerdos. |
En el ocaso del 2007 y seis meses después de su lanzamiento en el resto de plataformas, llega a Wii este remake como regalo del aniversario de ese ya lejano primer Tomb Raider. Lara Croft añade a sus dos pistolas un nunchuk y un wiimote. |
Once años hace ya nada menos que vimos nacer a Lara Croft en aquella veterana PlayStation, siendo 2007 fue el año elegido para festejar el nuevo renacimiento de la famosa arqueóloga Lara Croft tras el gran Tomb Raider Legend. A estas alturas de la película imagino que ya sabréis todos de que va Tomb Raider Anniversary, en pocas palabras: el regreso del primer Tomb Raider pero totalmente remasterizado y aprovechando todas las virtudes del Legend. Un buen “port” directo de la versión de PlayStation 2, pero con los controles totalmente adaptados.
Clásico, Port y Nuevo a la vez
La historia permanece fiel a la original, así que tendremos a la hija del difunto célebre arqueólogo más conocida como Lara Croft, con la suculenta misión de localizar un interesante artefacto relacionado con la Atlántida. Ésto la llevará a visitar lugares tan recónditos e inhóspitos como la tumba de Qualopec ubicada en Perú, las Pirámides Egipcias o ciudades tan históricas como Roma.
El mimo por tratar cada escenario, cada detalle, animal o personaje para trasformarlo y embellecerlo casi al máximo, ya fue una realidad en la versión de PlayStation 2, de la que proviene tal y como ya analizamos meses atrás, y esta versión para Wii permanece totalmente inalterada y aparentemente idéntica. Aparentemente digo, porque todas las novedades se concentran en explotar con éxito los mandos de Wii.
Lara Croft, aunque con remoces estéticos, conserva y mejora en este Anniversary para Wii todo aquél esplendor que la hizo famosa, cuerpo escultural, disparos en rotación y especialmente, sus increíbles acrobacias.
Un juego con gancho
Ahora nos centraremos en ese control que tanto protagonismo toma en este título. Y es que sin obligarnos a dar saltos ni movimientos bruscos que nos lleguen a cansar, todo lo que hagamos se torna muy intuitivo. El manejo básico de Lara lo realizaremos con el nunchuk en conjunto con el Wiimote, como ya viene siendo frecuente; utilizando botones y cruceta para saltar, disparar, rodar y todo un gran elenco de movimientos propios de la señorita Croft.
Haciendo gala de sus cualidades también aprovecharemos los sensores de movimiento y de puntero de los mandos, aunque como ya hemos dicho, sin abusar de ellos. Por ejemplo, la cámara podremos centrarla en cualquier momento con “C”, o bien manteniéndolo y apuntando la giraremos libremente, pero en ningún caso nos obligará a mantener excesivamente el cursor en pantalla como sí era el caso de otros juegos como Splinter Cell Double Agent, donde la jugabilidad se resentía notablemente por estos detalles.
Como todo es poco para esta joven y neumática aprendiz de Indiana Jones, correr, saltar o rodar no sirve de nada si no se combina con nuevas habilidades (que ya las incluían las otras ediciones “Anniversary”), como por ejemplo el “gancho” que lanzaremos agitando el nunchuk y que nos permitirá acceder a lugares inaccesibles que se han incluido en los remodelados decorados favoreciendo la espectacularidad.


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