Análisis: The Bigs| 14 de noviembre de 2007 / Por David Navarro Blázquez | Página 1 de 2 |
| Béisbol profesional y Wii, un deporte y un consola que comparten el bate de golpeo. |
2K Sports nos propone el primer sucesor natural del béisbol de Wii Sports, The Bigs. Un completo juego totalmente licenciado, que mezcla arcade y simulación, y que aprovecha al máximo las características de nuestra Wii. |
Cuando uno coge por primera vez el Wiimote y se hecha una partida a Wii Sports se lleva una muy grata sorpresa. Después de varios minutos uno se da cuenta de la fabulosa sencillez del concepto de juego, y comienza a pensar en las posibilidades de Wii con un juego exclusivo de cualquiera de los cinco deportes que incluye. Algunos de ellos ya empiezan a tener sus títulos más desarrollados, y este es el caso de The Bigs, que busca atraer a los amantes del béisbol gracias al control exclusivo de la consola de nueva generación de Nintendo.
Wiimote multiusos
Aunque no lo parece, el béisbol es un deporte complejo y esto se transfiere al juego. Existen multitud de posibilidades y acciones, y tanto Wiimote como Nunchuk las reflejan, unas veces mejor y otras peor.
El bateo, parte fundamental del ataque, se realiza de manera similar al de Wii Sports. El lanzador nos tira la bola y debemos mover el mando en el momento justo. Existe un cuadrado de disparo en el que debe entrar la bola para ser buena, y nosotros con el Nunchuk debemos acercarnos lo máximo posible al punto justo del recuadro para realizar un buen bateo. Además, con el botón A el golpeo será más potente, mientras que si pulsamos B sólo daremos un toque suave al la pelota.
Como muchos títulos deportivos, The Bigs viene cargadito de varias modalidades en las que podremos jugar, desde los clásicos Partida rápida o tutoriales, pasando por el modo exhibición, Home Run Derby y el que podría ser considerado como modo campaña, el Rookie Challenge.
Una vez que bateamos y empezamos a correr, podemos dirigir a nuestro jugador con el joystick, cambiar entre los que están corriendo por las bases, o hacerles esprintar agitando el Wiimote.
Por otro lado, a la hora de lanzar, las opciones son más complejas. Existe una barra de fuerza con una zona óptima. Realizando un movimiento de arriba hacia abajo con el mando y a su vez pulsando A, B o los dos (para bolas rápidas, de agarre o spliterrs respectivamente), la barra se va llenando. Además podemos añadir un efecto al lanzamiento si giramos el mando en pleno movimiento.
Cuando el bateador rival acierta con la pelota, debemos atraparla. Si estamos lo suficientemente cerca para cogerla en el aire tenemos que pulsar A en el momento oportuno y girar el mando en la dirección de la bola. Si, por el contrario, hay que correr a por ella, de nuevo manejaremos al jugador con el joystick y esprintaremos agitando el Wiimote. Una vez que cojamos la pelota, para llevarla a la base pulsaremos A y giraremos el mando a la dirección adecuada. En este punto reside el mayor defecto del juego. Y es que la hora de pasar la pelota a la base, el jugador no responde todo lo bien que debería. Muchas veces querremos mandar una pelota a la primera, y se nos irá a la tercera, o al cuadrado, lo que provoca que el rival pueda correr más de lo que debe. Es un importante fallo, aunque con mucho tiempo y práctica se puede mitigar ligeramente. Este no es un problema sólo de este título. Las desarrolladoras están sufriendo un pequeño proceso de adaptación a los mandos de Wii y PS3, y es difícil implementar bien los nuevos controles. De ahí que veamos en más de una ocasión que no se consigue explotar adecuadamente ciertos usos, como le ocurre a este título.


El análisis de los lectores
¿Has probado el juego? Anímate y comparte tu experiencia con el resto de jugadores realizando tu propio análisis. Tu artículo será publicado en la revista y leído por muchos usuarios, ¡Lúcete!