Análisis: Need for Speed ProStreet| 23 de noviembre de 2007 / Por Álvaro Castellano y Jesús Bella | Página 2 de 4 |
En el caso de Wii, deberemos de pulsar el gatillo B para llegar a la temperatura adecuada. Una vez que el semáforo se ponga en verde lo que tendremos que hacer es apretar el acelerador mientras que cambiamos marchas moviendo hacia arriba el wiimote.
Una vez hayamos superado el primer tramo de la prueba pasaremos a la carrera de drag propiamente dicha, que bajo un diferente interfaz esconde un funcionamiento idéntico al de ediciones anteriores, pero con una mayor libertad a la hora de dirigir el vehículo. El conjunto funciona con solvencia pese a que hay un cierto abuso de la prueba de “Quema de Llantas”, junto al factor de que no es especialmente decisiva.
Las Carreras de Sector, por su parte, son otra de las principales novedades y optan por dividir un circuito cerrado en cuatro secciones, venciendo el que más puntos logre en cada una de éstas. El mayor problema de este estilo de juego es que acaba reduciéndose a acabar las carreras antes que los demás, y en muchas ocasiones el factor de que sea o no una Carrera de Sector es totalmente irrelevante.
El resto de pruebas se mantienen sin mayores cambios. En la de los derrapes deberemos, como es lógico, obtener más puntos que el resto de rivales en varias tandas; y en la prueba de velocidad ser los más rápidos en un circuito marcado eminentemente por las rectas donde un pequeño desliz será fatal.
EA ha optado en esta ocasión por centrar completamente el control en las posibilidades del wiimote. Sin necesidad de nunchuk, cogeremos el mando de Wii de manera horizontal. Balanceándolo de un lugar a otro giraremos y pulsando los botones 1 y 2 aceleraremos y frenaremos. No ocurrirá lo mismo en las carreras de aceleración, ya que aquí tendremos que agarrar el mando en su posición original y acelerar con B mientras que agitamos el wiimote para cambiar de marcha.
Por otro lado y por supuesto también contamos con las carreras corrientes donde gana, simple y llanamente, el que llega primero a la línea de meta. Sencillo, ¿no?
Daños en tu buga
ProStreet a pesar de contar con básicamente el mismo estilo de pruebas que sus predecesores, salvo alguna contada excepción, basa su principal novedad en el tratamiento que hace de diferentes aspectos como la propia conducción, la personalización del vehículo y la gestión de daños. Empezaremos por esto último.
Esta entrega es sin lugar a dudas la que más peso le da a los daños del vehículo con sensible diferencia. No obstante, serán unos daños que no usarán el potente motor empleado en las versiones de Xbox 360 o PS3. Aquí únicamente encontraremos que el coche recibe algunos rasguños, pero no se destrozará ni mucho menos.


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