Análisis: Driver: Parallel Lines| 17 de agosto de 2007 / Por Sebastián Tito Rodríguez | Página 3 de 3 |
El otro “medidor” es un mapa que nos informa de los lugares a los que tenemos que dirigirnos para completar alguna misión. Junto a éste se encuentra un medidor del vandalismo que cometemos caminando. Es recomendable vigilar estos medidores para controlar en todo momento cual es el estado del juego.
También es importante tener en cuenta la vida del personaje, que irá disminuyendo a medida que suframos accidentes con los vehículos que conduzcamos. Los choques sufridos mientras conducimos se han plasmado de tal forma que la cámara se ralentiza, dejando un efecto espectacular. Las chispas saltan por todos lados, haciendo ver que sufrimos un aparatoso golpe cada vez que soportamos las embestidas.
¡Qué Drivertido!
El juego sigue la tónica general de los arcades de misiones como el archiconocido GTA. Todas las misiones que se nos encomiendan no dejan de seguir las mismas pautas de aquél. Pero existe algo que ha cambiado para mejor, y son los gráficos de esta nueva versión de Driver. Han sido mejorados sustancialmente, todas las texturas del terreno poseen un aspecto mucho más realista. No deja de estar tecnológicamente por debajo de otras producciones actuales, pero aguanta el tipo de una manera muy digna. Ciertos detalles gráficos han quedado desfasados, como la poca resolución en los detalles de los objetos y algunos modelados que no convencen del todo. La vegetación que aparece en el juego sigue tratándose como si fuera de cartón piedra, olvidándose en la desarrolladora que estos elementos ya deberían mostrarse como un ser vivo más.
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Como complemento a la historia principal, circulando por la ciudad podemos encontrar coches o vehículos que nos abrirán misiones extra con las que conseguir dinero. Misiones en las que trabajaremos como taxista, piloto en circuito, ayudar a ladrones a escapar de la policía…
Por otra parte, los coches, camiones y motocicletas que se dan cita por las calles de New York son muy vistosos y sus modelados coinciden con lo que es un coche real, sin embargo todavía no se han logrado detalles más profundos en los interiores. Sería todo un detalle que en sucesivas partes de este Driver se incluyese una cámara dentro del coche, mostrándonos el salpicadero y demás detalles de interés.
El sonido del juego se adapta a la perfección con lo que debe ser una ciudad, sus atascos, ruidos de motores, estrépitos, gente caminando y la otra gran protagonista… la música que nos acompaña dentro de los vehículos. Probad a poner el volumen de los altavoces bien altos, no os decepcionará en absoluto.

Valoración de Driver: Parallel Lines Driver se perfila como un juego muy divertido y jugable. Bebe de otros grandes clásicos de la acción 3D y sale airoso del envite con la cabeza alta. En Ubisoft suelen hacer las cosas muy bien, y este Parallel Lines vuelve a dar un soplo renovado a la serie Driver, que venía dando coletazos después del malogrado Driver 3. |



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