Análisis: DK Jungle Climber| 31 de octubre de 2007 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 2 |
Escalada simia
Una vez con él, llegaremos más lejos, abriendo el camino hacia nuevos puzles que resolveremos dentro de la misma acción plataformera: llegar a un interruptor inaccesible, lanzar a Diddy a una plataforma inalcanzable, pedirle que mire un mapa para que nos guíe dentro de un nivel de espesa niebla... La variedad de situaciones será tan amplia como el número de niveles existentes, los cuales nos llevarán desde la típica selva hasta el fondo del mar, sin olvidar los paisajes encontrados en lo más alto del cielo o en lo más profundo de la tierra.
Jungle Climber ofrece una experiencia diferente en cada nivel, teniendo la suficiente variedad como para permitirnos hablar de un digno representante de la licencia Donkey Kong. Sus más de quince horas de juego lo convierten en un plataformas largo, entretenido y con un buen número de situaciones excelentemente planteadas. Pero no todo se quedará en la aventura, y es que los usuarios (habrá ranuras de guardado para hasta tres partidas) tendrán a su disposición algunos extras y retos que alargarán la vida del videojuego. Para empezar, podemos comentar la existencia de algunos minijuegos (serán seis), pero sin olvidarnos de las posibilidades de comunicación inalámbrica en modo local, las cuales nos invitarán a jugar dos pruebas con hasta cuatro jugadores simultáneos.
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A medida que progrese la aventura, la dificultad aumentará. O bien los salientes comenzarán a moverse dificultándonos la escalada, o bien la doble pantalla nos hará ver en modo espejo a un Donkey que deberá escalar por las rutas que se repitan en los dos visores. Se nota que hay ingenio detrás de esta obra.

Todo ello discurrirá usando un motor de juego igual al de la aventura, el cual se caracterizará por ofrecer entornos en dos dimensiones, muy coloridos y a los que lo único que se les puede achacar es no haber usado mejor el tradicional "scroll parallax" para sacar jugo a unos fondos con poca profundidad. Por lo demás, Donkey y Diddy se mueven fenomenalmente bien, con una variedad de animaciones suficiente como para volver a mostrarse tan vivos como en sus años dorados junto a RARE. Una viveza que viene extraordinariamente acompañada por una música que, aunque algo repetitiva, logra conectar con el ritmo de la selva, la cual se nos vuelve a presentar cargada de una acción plataformera muy intensa.

Valoración de DK Jungle Climber El gorila y el chimpancé vuelven a unirse en una aventura plataformas que se ayuda del campo de visión que ofrece la doble pantalla para ofrecernos una escalada simia duradera, con variedad, fácil de controlar (apenas usa tres botones en total) y repleta del humor que caracteriza a los Kong. Vuelven a buscar plátanos, vuelven a aparecer viejos enemigos, pero también vuelve toda la magia de una licencia que Paon ha sabido aprovechar. |



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