Análisis: Bleach: The Blade of Fate| 26 de febrero de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 2 |
Recomendable para los fans y para los no-fans
La serie creada por Tite Kubo en el año 2001 ha dado mucho juego a los desarrolladores de Treasure. Si no, no nos podríamos explicar la ingente cantidad de opciones que guarda en su interior: un Modo Arcade (desde el que librar hasta seis batallas por personaje), un Modo Versus (para luchar contra la máquina o contra un amigo ya sea por descarga, por multitarjeta o por Internet), un Modo Entrenamiento, un Modo Retos (donde ejecutar hasta diez combinaciones de movimientos por personaje)... Incluso habrá un lugar donde poner un poco de orden a las cartas de habilidades, las cuales podremos preseleccionar para que no nos falte de nada durante las duras batallas. Lo más destacado es que cada modalidad nos dará algo de dinero. Un dinero que tendremos la posibilidad de gastar en la tienda Urahara.
Cartas espirituales, diferentes atuendos, artworks, melodías... serán muchos los ítems que podremos comprar en una tienda que consigue aumentar la rejugabilidad de un videojuego que se nos presenta como verdaderamente largo. En sí, el Modo Historia podría justificar la creación de este título, pero la incorporación de los otros añadidos ya lo convierte en una obra completa que se apoya, además, en unos buenos apartados gráfico y sonoro. Bleach se deja ver en Nintendo DS con un aspecto bidimensional que hace uso de una animación de sprites que se aleja de las últimas tendencias 3D. De hecho, lo único que da cierta sensación de tridimensionalidad son los escenarios, en los que se puede luchar hasta en dos planos de profundidad (lo cual puede servir como forma de evasión durante el combate).
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Hasta cuatro serán los luchadores que podrán estar simultáneamente en pantalla. Da igual que estén controlados por la CPU o por nuestros amigos, aquí lo importante será intentar desencadenar golpes gracias a los botones de nuestra portátil. A estos efectos, A servirá para dar un golpe rápido, X para un golpe medio, Y para uno fuerte, B se utilizará para movernos rápidamente de un lugar a otro y con R podremos protegernos. La pantalla táctil no tendrá una funcionalidad muy intensa pero será crucial para lanzar determinadas ofensivas.

El zoom se usa para mantener a los dos, tres o cuatro luchadores dentro de pantalla y se acerca o aleja según las circunstancias de una manera sublime. El repertorio de efectos especiales cuando llega el momento de usar las magias está bien resuelto y los efectos de sonido y las voces no sólo son de calidad, sino que tienen un variado y denso repertorio. Algo parecido ocurre con las melodías, que aparte de ser frenéticas tendrán casi tanta variedad como los personajes y escenarios disponibles. Apoyado en el gran poder de la rejugabilidad y de una licencia como Bleach, SEGA y Treasure han conseguido dar con un producto que incluso podría convencer a aquellos que no son fans del manganime creado por Tite Kubo, y eso es algo que pocos videojuegos pueden lograr hoy en día...

Valoración de Bleach: The Blade of Fate Exhibiendo un estilo de batalla en dos dimensiones con sabor a clásico, Treasure y SEGA han conseguido algo más que exprimir una licencia como Bleach. Por su gran cantidad de modalidades de juego, por su repertorio de personajes, por su variedad de movimientos, por la calidad de su diseño y por su escueto pero acertado uso de la pantalla táctil, el videojuego del manganime podría incluso contentar a aquellos que no son fieles seguidores de la obra de Tite Kubo. Un videojuego de lucha con sprites como protagonistas y con toda la magia que dan las combinaciones de golpes que un día hicieron grandes a las recreativas. |



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