Análisis: Prototype| 12 de junio de 2009 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 2 |
El videojuego, sin embargo, trata de lograr la variedad que le falta con la mencionada diversidad de los poderes, y también con algunos aspectos de obligado cumplimiento. Por ejemplo la exploración estará muy presente para hacernos con los 250 orbes que hay distribuidos por el algo exiguo mapa del juego, sin embargo muy a menudo sentiremos que hay demasiada presión sobre nosotros, y será complicado dedicar unos minutos a la exploración sin tener rápidamente a todo el ejército siguiéndonos los pasos y entorpeciendo nuestros paseos.
Por otra parte otra incorporación que funciona mejor sobre el papel que en su ejecución práctica responde al hecho de que constantemente deberemos buscar víctimas para regenerar nuestra salud. Esto en circunstancias concretas debido al caos que se origina puede rozar lo traumático, puesto que la acción nos obliga a exponernos durante unos instantes y eso en un juego con el descomunal número de enemigos que Prototype nos arroja constantemente resulta imposible.
De hecho a menudo parece que el videojuego prima la cantidad por encima de la calidad. Muchas misiones, pero todas iguales; muchos enemigos, pero todos mediocres; muchos combates, pero algo confusos… Lo único que no es demasiado grande es el área de juego, Manhattan, que presenta un aspecto sensiblemente menos grande de lo que esperábamos.
Pero que nadie se alarme. A pesar de la floja historia y de algunos factores realmente molestos como los mencionados, el juego en líneas generales es francamente divertido y muy disfrutable. La IA enemiga presenta deficiencias, sí, pero el juego arroja tal cantidad de oponentes a nuestro encuentro que quizá lo equivocado hubiera sido tener enfrente a un rival demasiado inteligente. Y los poderes y su empleo pueden resultar algo confusos para el usuario menos experimentado, pero esto también tiene su contrapartida positiva, y es que nadie nos obliga a utilizarlos todos. El juego desea que el usuario se especialice y que busque su propio camino dentro de poblado árbol de posibilidades, y en eso Prototype sí brilla.
Al comienzo nuestros poderes son ya de por sí verdaderamente devastadores, pero con un poco de dedicación y el empleo de los puntos de mutación que obtengamos, podremos hacer de ellos algo impresionante.
La Gran Manzana
Contrariamente a lo que podría esperarse de uno de los grandes lanzamientos de Activision Blizzard para este año, el fuerte de Prototype está muy lejos de ser su apartado gráfico o su factura técnica, más bien al contrario.
Free Radical siempre ha sido una compañía muy interesante en términos de dirección artística y acabado, y a los hechos nos remitimos con la inolvidable recreación virtual de Springfield a cargo del ninguneado The Simpsons: Hit & Run o del fantástico trabajo también llevado a cabo con The Incredible Hulk: Ultimate Destruction. El título que nos ocupa queda algo lejos de los interesantes estándares que supusieron estos videojuegos, y en algunos apartados roza incluso la normalidad más absoluta.
Teniendo en cuenta que el tamaño de la zona por la que nos moveremos en Prototype no es demasiado grande, podría esperarse un mayor trabajo en el escenario. Al contrario, los edificios de Prototype son genéricos y están muy poco cuidados, dando la sensación de que se trata de un trabajo que había que hacer economizando esfuerzos, y no de una parte verdaderamente importante del título. Craso error, puesto que se reducen mucho las ansias por explorar el mapa si todas sus construcciones padecen de un reciclaje tan abusivo.
Algunos de los “entretenimientos” que podemos encontrar al margen de misiones principales y secundarias son muy interesantes. Si capturamos a un objetivo concreto podremos descubrir secretos inquietantes del argumento.
Los personajes sí están mejor acabados en casi todo el casting del videojuego, con especial mención para el trabajo realizado con Alex. La diferencia con respecto al resto de moradores de este mundo es notable, especialmente en carga poligonal y animaciones, y es que si bien el héroe se mueve con gran realismo y veracidad, el resto de personajes también lo hacen con cierto gracejo, pero a otro nivel.
Por otra parte en la faceta tecnológica hay un par de aspectos realmente chocantes. El primero es el de la escasísima distancia de dibujado que ofrece el videojuego. Lo podremos comprobar rápidamente subiéndonos a una azotea y contemplando el horizonte: Una incomprensible niebla tapa a lo lejos los edificios, dejándonos ver únicamente sus siluetas, y creando una sensación muy poco realista y ciertamente perezosa.
La interacción con el entorno va en la misma línea. Parece increíble que un videojuego destinado a poderes de destrucción del calibre del de Prototype sólo nos permita interactuar con peatones y vehículos, todo lo demás permanece impávido ante nuestras acometidas, hasta los más endebles elementos del mobiliario urbano. Habiendo salido a la venta ya videojuegos Sandbox con trabajos muy superiores en este campo, lo del título de Free Radical se nos antoja algo desconcertante.
El juego se toma en serio sus complicados controles, y pasa las primeras instancias de la campaña explicándonos las complejas combinaciones. Aprenderemos a tomar vehículos, mimetizar el aspecto de otros personajes, etcétera.
Por último hay que señalar que si bien el videojuego hace un gran esfuerzo por incluir decenas de enemigos al mismo tiempo en pantalla, lo cierto es que todo eso tiene un precio alto en la faceta del hardware. Gráficamente las versiones de PlayStation 3 y Xbox 360 son algo inferiores a la de PC en acabado visual y, como es lógico, también brillan menos en su optimización. El título funciona con fluidez en casi todo momento en las dos versiones de consola, aunque en las más frenéticas circunstancias observaremos drásticas caídas en la tasa de imágenes por segundo.
En la faceta sonora poco que añadir. El título llega a nuestro país con la única traducción de los textos, y un doblaje en inglés francamente bueno. La música cumple su cometido con los grados necesarios de épica y frenesí, y los efectos de audio también ofrecen un gran resultado.

Valoración de Prototype Prototype es la historia de un muy buen videojuego al que le ha faltado un plus de trabajo para convertirse en algo especial. No hay motivos para desaconsejar su compra, es un grandísimo espectáculo de acción, pero quizá deje un ligero regusto a gran proyecto que pudo ser inolvidable de haber contado con algo más de inspiración en su desarrollo. |



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