Análisis: PES 2008| 25 de marzo de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 3 |
Pizarra, wiimote y mucha visión de juego
Esa es precisamente la impresión que recibimos al experimentar un partido de fútbol en esta versión de PES para Wii. El terreno se convierte prácticamente en una pizarra de entrenador donde, con wiimote en mano, nos disponemos a trazar el movimiento de jugadores que acudirán uno a uno a los lugares exactos que les ordenemos. Las consecuencias de esta más que interesante posibilidad son enormes: desmarques, internadas por las bandas, marcajes a los adversarios, jugadas sorpresas... Realmente, la única limitación estará en nuestra imaginación y visión de juego, muy importantes para sacar el máximo partido a la versatilidad de este tipo de control.
El planteamiento es de sobresaliente, aunque no se libra de algún que otro punto negro a mejorar en futuras entregas. Uno de ellos tendría que ver con el control individual de jugadores (resulta impreciso manejar el desplazamiento con el wiimote), mientras que el otro estaría centrado en la escasez de cámaras desde las que seguir el partido (sólo hay dos y son prácticamente iguales). Es cierto que el planteamiento de las perspectivas es adecuado y cómodo para que el jugador vea la mayor parte del terreno de juego, pero una cámara mirando hacia la portería tampoco hubiera estado de más, sobre todo, para los menos experimentados.
Un saque de esquina será un momento ideal para planificar una jugada de estrategia. Mueve a tus centrales y prepara la mejor manera de sorprender a un portero al que podremos batir con una leve sacudida del nunchuk.
El camino de los campeones
Así, y con más aciertos que defectos, lo cierto es que, aparte de las innovaciones que corresponden al control, PES 2008 cumple con creces las expectativas también en cuanto a modos de juego. Y es que, aparte del Partido amistoso, de la Liga o de la Copa, Konami nos da el conocido como Camino de campeones, una modalidad desde la que seleccionar un equipo de fútbol, editarlo (escudo, vestimenta y selección de estadio) y ponerlo en marcha a lo largo de unos campeonatos que se irán desbloqueando a medida que vayamos ganando más y más partidos. Será un recorrido largo, creciente en dificultad, pero también gratificante, ya que nos hará crecer como "managers" de nuestro propio conjunto.
Los jugadores a nuestro cargo mejorarán atributos con cada encuentro y nuevos fichajes llegarán al vestuario en busca de un puesto de titular. Al mismo tiempo, se nos desvelará alguna que otra lección con la que dominar más el juego, además de darnos la oportunidad de poner en práctica lo aprendido con misiones para cada encuentro (dar un número de pases determinado o meter un gol de volea serían algunos de los ejemplos más ilustrativos). Sin lugar a dudas, el Camino de campeones es el mejor lugar desde el que comenzar partida dentro de un videojuego que presenta una curva de dificultad cuidada pero muy larga en el tiempo.


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