Análisis: Patapon| 18 de febrero de 2008 / Por David Navarro Blázquez | Página 2 de 2 |
De esta manera se añade un elemento estratégico sencillo pero importante al juego, que rompe la monotonía y añade profundidad. Este aspecto se ve muy reforzado con las evoluciones y mejoras que podemos hacer en nuestras tropas. En principio podemos llegar a contar con hasta tres pelotones de seis miembros cada uno. Cada pelotón tiene unas características específicas, desde ataque desde lejos con arqueros o lanceros hasta unidades de caballería o tropas con hachas para la corta distancia. A medida que las tropas cogen experiencia mejoran sus atributos, y además podremos equiparles con diferentes armas y armaduras que vayamos encontrando en las batallas. Y es que éstas están llenas de objetos que recolectar. Algunos de ellos serán indispensables, junto con el dinero que también se obtiene en las luchas, para crear nuevas unidades que añadir a tu ejército desde el árbol de la creación, pero también habrá curiosidades. Especialmente importante es recoger los cascos de nuestros amigos muertos para poder revivirles, ya que si no los perderemos y tendremos que gastarnos más en reclutar a nuevos patapons.
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Sencillo, fresco, tribal y guerrero. La propuesta de Patapun raramente puede pasar desarpecibida, empezando por su estilo gráfico, una creación del diseñador de origen francés Rolito que, curiosamente, inaugura con éste su trabajo dentro del mundo del videojuego.
Esta combinación entre ritmo y estrategia, añadida a su originalidad hacen de Patapon un juego que no hay que dejar escapar. Resulta adictivo y tremendamente divertido, aunque se hace algo corto. Cuenta con una veintena de misiones de todo tipo, con numerosos jefes finales y muchas tropas que eliminar. Sin embargo, estas pantallas son escasas y da auténtica pena terminárselo, aunque su dificultad hará que tengas que repetir las misiones más de una y dos veces.
Minimalismo por todos sus poros
Como se puede ver, el diseño gráfico de Patapon es uno de sus mayores atractivos. Llevado a cabo por el artista Rolito y con influencias precolombinas, engloba sencillez y belleza en un mismo conjunto, con dibujos simples y una paleta de colores reducida pero perfecta para darle personalidad al juego. Resaltan las sombras y los tonos oscuros junto con fondos coloridos que, lejos de confundir, dotan al título de un estilo único en un mundo vivo e identificable. El diseño artístico del juego fue desde el principio uno de sus puntos fuertes, y no ha defraudado en absoluto.
Junto con esto nos encontramos, como no podía ser de otra manera, con una banda sonora rica, divertida y sencilla a la vez. Además de los sonidos tradicionales de batalla, pero adaptados al mundo en el que nos encontramos, la música y los fx se reducen a los tambores y al acompañamiento siguiente de las vocecitas de nuestros patapons, con unos graciosos y reconocibles pon, pata o chaka que te harán sonreír en más de una ocasión.

Valoración de Patapon Patapon aporta frescura, sencillez y originalidad al catálogo de PSP. Su novedosa jugabilidad, que mezcla ritmos musicales y estrategia dota al título de la profundidad suficiente como para resultar tremendamente divertido sin caer en la monotonía. Si a ello le añadimos su estilo visual inconfundible obtenemos un conjunto sobresaliente. Toda una joyita que no se puede dejar escapar. |



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