Análisis: Omega Five| 23 de enero de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 2 |
Guerra en los Cielos
Cada personaje de Omega Five cuenta con tres armas, y cada una de ellas puede aumentar hasta dos niveles. Puede que suene algo escaso pero lo cierto es que el equilibrio entre ellas es máximo y cada una tiene un corte totalmente diferente, a excepción de R.A.D. muy similar a la joven. El conjunto resulta una experiencia realmente agradecida.
Omega Five cuenta con cooperativo multijugador en la misma videoconsola, siendo imposible hacerlo a través de Xbox Live. Esto, de nuevo, es un factor que multiplica la diversión y la vida jugable del título, lamentablemente echamos de menos la posibilidad de hacerlo a través de Internet, lo que le hubiera hecho ganar más puntos todavía.
Por otro lado, y entrando a valorar lo visual, el juego es un nuevo ejemplo de la potencia gráfica de la que dan de si los 80 megas a los que están limitados los títulos de Xbox Live Arcade, y presenta el que es sin lugar a dudas el apartado de imagen más brillante de cuantos lanzamiento se ofrecen en el servicio de Microsoft.
Arcade y Desafío son los dos únicos modos con los que cuenta el juego. En el primero deberemos terminar la campaña de una sentada, contando con una serie de “continues” para resucitar en caso de muerte. En el segundo nos enfrentaremos por separado a cada uno de los niveles para batir los récords
Con la pantalla repleta de efectos, de enemigos en constante movimiento y con un muy acertado sentido del fondo tridimensional -a través del cual en ocasiones se incorporan nuevos rivales- el programa es una espectacular danza de explosiones, fuego y disparos, que no sufre bajones en la tasa de imágenes por segundo en ningún momento a pesar de la cantidad de elementos en pantalla.
El diseño de los niveles sólo puede calificarse de excelente, quedando como un gran ejemplo de variedad y recursos a pesar de la limitación bidimensional del programa. Especial mención merece el desarrollo de la tercera fase que adopta una estructura que rompe totalmente con las de los demás y que no desvelaremos para no estropear el factor sorpresa.
El sonoro es otro aspecto notable, y es que la música acompaña a la perfección nuestras andanzas en el aire. El lanzamiento, además, cuenta con unas voces en inglés marcadas por un descacharrante acento oriental.

Valoración de Omega Five Omega Five es un nuevo y sonado ejemplo de lo que los shooters de scroll pueden aportar todavía valiéndose de las capacidades de las consolas Next-Gen. Dotado de unos gráficos espectaculares y con una jugabilidad vertiginosa y difícil, se erige como un imprescindible para los aficionados del género. Lamentablemente el único punto negativo del juego es su corta duración que, sin embargo, se compensa sobradamente con las virtudes rejugables del lanzamiento. |



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