Análisis: Los Sims 3| 1 de junio de 2009 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 3 |
Ahora, de hecho, nuevas posibilidades se incorporan a la hora de encontrar un trabajo. Siguen estando presentes las opciones de buscarlo a través de Internet, del periódico, etcétera; pero también podemos sencillamente acercarnos hasta una oficina del trabajo que nos interese, y al pinchar sobre ella acceder en el abanico de posibilidades a la de formar parte del empleo que allá se ofrezca.
En lo que se refiere al trabajo hay algunos cambios, aunque éstos son de cierta importancia. Los empleos vuelven a funcionar como es tradicional en las series, es decir tenemos una serie de barras que potenciar para cumplir con las necesidades del empleo, y que cambiarán en función del tipo de trabajo que tengamos. A este sistema se incorpora el del compañerismo, que nos animará a llevarnos bien con jefes y compañeros para progresar más rápidamente en el trabajo.
Y es que las relaciones sociales han ganado todavía más peso en Los Sims 3, dejando lo que vimos en el segundo capítulo prácticamente en pañales. Como ya hemos adelantado en los avances que hemos ido publicando sobre el videojuego, en la nueva entrega se han acabado los patrones rutinarios de repetición. Una conversación ya no podrá sortearse con apenas un par de opciones de diálogo que hagan que otro Sim caiga enamorado a nuestros pies. En Los Sims 3 hay que trabajárselo.
La alimentación y la satisfacción de necesidades por parte de nuestro Sim vuelven a ser aspectos fundamentales, aunque en esta entrega se ha relajado mucho la exigencia.
Para ello hay un montón de opciones en las conversaciones, y una serie de árboles de alternativas que se van abriendo en función de abundantes variables. Una de las mejores tácticas será la de empezar cada charla optando por preguntarle a la otra persona qué cosas le gustan, desagradan, interesan, etcétera; empleando la opción “Conocerse”. Así empezaremos a rellenar la pequeña tabla de la otra persona que aparecerá en la parte superior izquierda de la pantalla y que irá completando los rasgos de esa persona que empezarán como desconocidos y que deberemos ir descubriendo poco a poco para poder dirigir mejor las conversaciones.
Todo depende de las características de cada personaje, tanto es así que dependiendo de los rasgos que hayamos escogido para nuestros personajes sus opciones de diálogo serán unas u otras. Por ejemplo, si uno de los rasgos de nuestro Sim es el de ser un tipo familiar, aparecerán opciones de hacer carantoñas a los niños, o de hablar de miembros de su familia.
Los Sims 3 viene con un cómodo lanzador que nos permitirá gestionar los elementos que descargamos, los videos o screens que deseamos compartir o la búsqueda de actualizaciones.
El medidor de humor será fundamental tanto a la hora de relacionarnos como de reportar a nuestro Sim su ansiada libertad. Lógicamente siguen contando los aspectos de Higiene, Diversión, Hambre, Vejiga, Energía y Social –como puede comprobarse algunos han desaparecido-, pero también se potencian con otros elementos de nuevo cuño. Por ejemplo, si vamos a ver una buena película al cine tendremos un potenciador de buen humor durante un determinado número de horas si, por el contrario, se nos quema la comida tendremos una penalización negativa.
Novedades agradables, por lo tanto, en el campo del ánimo de nuestro Sim y de sus relaciones con el resto de moradores de la ciudad. De acuerdo en que el salto no es tan revolucionario en este campo como pudo serlo de Los Sims a Los Sims 2, pero algunas incorporaciones son realmente valiosas, y la posibilidad de tener un mayor control sobre todas las facetas sociales es una opción que ningún aficionado a la saga deseará perderse.
El Decorador
A nivel jugable el principal reclamo de Los Sims 3 ya lo hemos revelado, se trata de la capacidad que ahora tenemos para abandonar la casa sin tiempos de carga y con total libertad. Se ha agilizado la presencia de taxis que podemos coger en cualquier momento, e incluso podemos correr para los desplazamientos cortos, aunque si contamos con un coche será todo todavía más sencillo. Sin embargo el elemento primordial sobre el que pivota toda la experiencia del juego continúa siendo principalmente la casa, y para que ésta esté a nuestro gusto deberíamos personalizarla.
El inventario ha ganado muchísimo peso en Los Sims 3. Ahora hay muchos objetos del mundo que nos rodea que podemos llevar encima y dejar en casa para que, por ejemplo, los puedan usar el resto de miembros de la unidad familiar.
Ahora los objetos no son tan cuadriculados como antaño, y esto acaba repercutiendo positivamente incluso en su disposición. Abundantes elementos del mobiliario como baldosas o paredes pueden ser cortados en diagonal, lo que ofrece fantásticas posibilidades a la hora de decorar. Por si fuera poco ningún mueble debe ya ser situado únicamente en horizontal y vertical, y es que las opciones se multiplican por dos al emplear así mismo las mencionadas diagonales.
Si hemos tenido instaladas todas las expansiones de Los Sims 2 a buen seguro que las opciones de decoración y personalización de la casa en la tercera parte se nos antojarán muy escasas. Sin embargo debemos tener en cuenta que el trabajo vuelve a empezar de cero en este sentido con esta entrega, y que algunos elementos como los alicatados, papel de pared o pintura ya gozan de infinidad de posibilidades.


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