El mejor "survival horror" de Capcom se reedita, y lo hace en Wii con el segundo exponente dentro de la colección Resident Evil Archives. Esta vez le toca el turno a Resident Evil Zero, un título con el que los japoneses quieren llegar con un precio reducido a coleccionistas, y a nuevos jugadores que no descubrieron en su día un título que marcó el final de una era de supervivencia en la franquicia ideada por Shinji Mikami.
Nadie puede poner en duda el decisivo papel que ha tenido
Capcom y, en particular, su serie
Resident Evil, a la hora de catapultar el género de los conocidos como "
survival horror". Con una trabajada ambientación, una jugabilidad única y la asfixiante sensación de estar siendo observados constantemente por zombis, los japoneses han conseguido asustarnos año tras año, cada vez con más ambiciosos videojuegos.
No puede extrañarnos, por tanto, que los colegas de Shinji Mikami (creador de la franquicia), hayan desviado sus miradas hacia Wii para rescatar varios títulos de la saga bajo el sello Resident Evil Archives.
Un inteligente movimiento de marketing, por supuesto, pero también una buena oportunidad para que todos descubramos la grandeza del "survival horror" a través de sus mejores exponentes. Y en esta ocasión, el afortunado es Resident Evil Zero, título que apareció en 2003 para Gamecube mostrándonos por última vez la jugabilidad clásica de la franquicia (la acuñada desde 1996) antes de que apareciera Resident Evil 4 y Masachika Kawata posteriormente, los cuales darían el enfoque actual a la franquicia, que ha perdido parte de su mecánica "survival horror" en favor de la acción.
Planteado como una precuela, Resident Evil Zero para Wii es exactamente el mismo videojuego que apareció en 2003 para Gamecube. Sólo se añaden nuevos métodos de control, aunque sin funciones especiales para el wiimote.
El último superviviente
De esta manera, podemos considerar a Resident Evil Zero como el último eslabón dentro de la cadena más clasicista de la serie. Un "survival horror" con todas sus letras que se consagró, además, como un título brillante y acorde a las características de la morada de Nintendo, gracias a los fondos prerrenderizados de siempre, aunque dotados de más detalle, alguna que otra virguería visual y, sobre todo, una jugabilidad que nos permitía controlar a dos personajes en cualquier momento.
Todo dentro de una aventura por la supervivencia que sirve como precuela a los hechos narrados en el primer Resident Evil. Concretamente, en julio de 1998, cuando el equipo Bravo de las fuerzas especiales S.T.A.R.S. es enviado a investigar unos extraños y macabros asesinatos en las afueras de Raccoon City.
Con ellos va Rebecca Chambers, que se adentrará en un tren infestado por zombis hasta que conozca a Billy Coen, un exmilitar convicto. A partir de ese momento, ambos no tendrán más remedio que colaborar para salir de esta pesadilla con forma de apasionante y duradero videojuego dotado de cerca de 10 horas de diversión donde llegaremos hasta la mismísima mansión de Umbrella a fin de descubrir los oscuros secretos del famoso T-Virus.
El videojuego nos pone en el lugar de Rebecca y Billy, protagonistas de una aventura de supervivencia en la que escasean las balas y abundan los zombis. En algunas ocasiones, la única salida será salir corriendo...
Colaborar para sobrevivir
Planteada como una experiencia solitaria, Resident Evil Zero rescataba algunas de las características claves de la franquicia: munición limitada, máquinas de escribir para guardar partida, planos fijos muy estudiados y las populares secuencias de apertura de puertas que en el pasado fueron aprovechadas para disimular los extensos tiempos de carga.
No obstante, Capcom introdujo algunas interesantes novedades con respecto a los anteriores Resident Evil, como la posibilidad de cambiar de personaje cuando quisiéramos. Así, combinando las particularidades de cada protagonista, Rebecca (con menor salud pero con habilidades para la cura o para colarse en lugares estrechos) y Billy (con más resistencia y habilidad para mover objetos pesados) son capaces en Resident Evil Zero de resolver puzles que de otra forma resultarían imposibles.
Pero no acababan ahí las posibilidades. Ambos disponían de armas y objetos intercambiables, un relevante avance en la serie que se complementaba al hecho de que por fin podíamos librarnos de los items innecesarios en cualquier momento de la partida. Ya había excusa para no llevar hasta los topes el inventario.
Como es habitual en la franquicia, no faltarán las secuencias de introducción que nos ayuden a conocer a los personajes y entender la profunda trama contruída sobre la amenaza biológica de la peligrosa corporación Umbrella.
"Zero" cambios para Wii
Habréis notado que todo lo que hemos comentado hasta ahora sobre el juego está en pasado, y es que ciertamente no encontrábamos una perspectiva mejor desde la que narraros lo que significa Resident Evil Zero en el panorama actual. Es decir, un videojuego de otra época que viene tal cual al presente, sin ningún tipo de mejora con motivo de su relanzamiento en Wii.
A pesar de la resolución HDTV (480p) que ofrece la sobremesa de Nintendo, no existe ningún tipo de reforma gráfica con respecto al título original, algo que podremos apreciar fácilmente en la indefinición visual del producto, totalmente obsoluto hoy en día. Criticable es igualmente el hecho de que no se aprovechen las funciones giroscópicas del wiimote. Y es que, en lugar de ello, deberemos de conformarnos con la inclusión de tres métodos de control (wiimote-nunchuk, controlador clásico y de Gamecube) que son realmente los únicos añadidos de una obra que por 30 euros debería de haber incorporado, al menos, algún extra o contenido inédito.
Como consuelo nos queda pensar en que el título vuelve a venir subtitulado al español (como el original), con unas voces en inglés que logran articular las numerosas secuencias y situaciones de una reedición que apreciarán especialmente los coleccionistas y amantes de la franquicia más espeluznante de Capcom.
Valoración de Resident Evil Zero
Capcom invita a los amantes del "survival horror" a que redescubran uno de los exponentes más destacados del género a través de la reedición de un clásico, Resident Evil Zero, que llega desde Gamecube hasta Wii con el único añadido de nuevos métodos de control. Aunque no utilice la tecnología giroscópica del wiimote, no mejore visualmente y no aporte nada nuevo a la franquicia, esta reedición es una buena ocasión para que coleccionistas, incondicionales y jóvenes jugadores visiten uno de los episodios más brillantes de la serie a cambio de 30 euros.