Análisis: Damnation| 27 de mayo de 2009 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 2 |
El Shooter Vertical
A estas alturas el lector que haya seguido el desarrollo de Damnation y la cobertura con la que hemos tratado de acercar su producción al aficionado, sabrá de sobra que el juego de Blue Omega ofrece una mezcla entre shooter y juego de plataformas.
El videojuego, sin embargo, no acaba de funcionar correctamente en ninguna de las facetas, y es que todas ellas parecen hechas con la imprecisión como principal patrón común. La faceta shooter, por ejemplo, es torpe y anticuada, y cuesta muchísimo apuntar como es debido. Por otra parte las armas no transmiten ninguna sensación de ser efectivas por grande o intimidatorio que sea su aspecto, y el sistema de coberturas es demasiado pobre para poder considerarlo como tal –se limita a agacharse tras los parapetos-, especialmente viendo la brillantez que estos procedimientos han alcanzado en juegos como Gears of War o Killzone 2.
Con la imprecisión como principal bandera cuesta mucho centrarse en describir otros aspectos, pero lo cierto es que en un shooter la IA es principal elemento desafiante y uno de los primordiales responsables de una jugabilidad que trascienda o que queda abocada al olvido. La inteligencia artificial de Damnation se apunta al listado de aspectos que no cumplen las expectativas. Los enemigos son estúpidos y su capacidad de percepción es tremendamente reducida, y la de los compañeros es una de las más torpes y pasivas que hemos visto en años. Por si fuera poco su facilidad para resultar heridos y caer pidiendo ayuda recuerda al funesto Daikatana, obligándonos a ejercer de niñeras y revivirlos cada poco tiempo… Hay posibilidad de darles ligeras órdenes, pero es ciertamente inútil.
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Tanto en el modo campaña como en el multijugador debemos tratar de utilizar el entorno a nuestro favor. La verticalidad tan cacareada del juego tiene más importancia en el on-line dada la imprevisibilidad del ser humano.

Las acrobacias, por su parte, son algo confusas y no tienen mucho que ver con las dosis de libertad que se nos prometieron allá por el anuncio del videojuego. Lejos de ofrecer más opciones, el saltar o escalar determinados obstáculos es una imposición en Damnation, y en ocasiones los caminos y salidas son tan confusos que nos costará tiempo averiguar en qué dirección deberemos continuar.
Hay también un tercer elemento en el videojuego que supone la introducción de las secciones de vehículos. Aquí cabalgaremos a lomos de motocicletas y medios de transporte similares a Quads para recorrer vastas zonas de terreno. Deberemos estar atentos a los obstáculos y las cuestas para propulsarnos, mientras que el otro jugador será el encargado de disparar a los enemigos que nos asediarán sin demasiado éxito.
No todos los rivales de Damnation serán soldados humanos de a pie. También habrá retos mucho más intensos y desafiantes.
Wild Wild West – Old Old Gen
Damnation acusa en su vertiente gráfica idénticos problemas a los que plagan la experiencia jugable del título. A saber: Buenas ideas-pésima exposición. Como hemos destacado al comienzo del análisis el empleo del SteamPunk como telón de fondo es un pleno acierto, aunque no se traduce en una dirección artística que lo acompañe con buen trabajo.
Los entornos son derivativos y excesivamente repetitivos, y algo parecido se puede decir de los modelados de los personajes: Torpes, perezosos y reciclados hasta la saciedad. Sin embargo hemos visto cientos de juegos que no llegan acompañados por el buen gusto pero que, no obstante, cuentan a sus espaldas con un acabado técnico impecable. Tampoco es el caso de Damnation.
Entre las armas con las que contaremos destacan el Rifle de Dardos, la Pistola Automática, la Pistola de Clavos, Ametralladora de Psi, el Rifle de Serafín Oscuro o la Mina trampa.

Los chicos de Blue Omega Entertainment han olvidado una de las primeras máximas del creador de videojuegos, hacer olvidar a los jugadores que los personajes son polígonos y hacerles creer que son personas. En Damnation contemplamos un ejemplo de caracteres que literalmente parecen un puñado de rectángulos unos encima de otros. A esta desagradable sensación tampoco contribuye el acabado de las animaciones, que resulta ortopédico y que sufre de uno de los peores encadenados de movimientos que hemos visto en los últimos tiempos.
Los efectos visuales son anacrónicos y la tasa de imágenes por segundo caprichosa e irregular. Los únicos aspectos positivos del título son sus gigantescas masas de terreno, y su amplia distancia de dibujado, que rápidamente difuminan sus virtudes debido a los problemas con la sincronía vertical o el alisado de dientes de sierra.
En el audio la música es escasa y no demasiado inspirada, pero cumple con su papel. El juego llega doblado a nuestro idioma con un nivel aceptable, y los efectos de audio cumplen con solvencia.

Valoración de Damnation Damnation es la historia de lo que pudo haber sido y no fue. Un juego de acción que deseaba trascender más allá de los límites del shooter tradicional, pero que se estrella ofreciendo un entretenimiento previsible, repetitivo, impreciso y soporífero. |



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