Tres botones es lo único que tendremos para accionar sobre el disco, en contraposición con los cinco botones –cinco cuerdas- que hemos observado en los Guitar Hero hasta ahora. ¿Reducción de dificultad? En absoluto. Hay tantas cosas que hacer y que combinar con sólo esos tres botones y el resto de herramientas que tenemos distribuidas en el periférico, que incluso para los más experimentados en videojuegos musicales lo más adecuado será comenzar por el nivel de dificultad intermedio.
Más adelante, y sin muchos esfuerzos, podremos dar el salto a los más avanzados, para notar cómo el nivel de oposición aumenta de forma brutal, convirtiéndose DJ Hero en un videojuego muy fácil de manejar en primera instancia, pero tremendamente exigente a la hora de dominar.
La clave de este brillante planteamiento es la combinación de elementos. Al más puro estilo Guitar Hero corren por la pantalla botones de colores que, por supuesto, deberemos pulsar a tiempo. ¿Qué son largos? Significará que debemos hacer un scratch –mover el disco mientras los pulsamos-, ¿que tienen flechas en direcciones concretas? Deberemos seguir con cuidado esas órdenes mientras lo movemos. ¿Que exigen pulsaciones secas? Bastará con apretarlos una sola vez sin prolongar.
El videojuego cuenta con cameos muy interesantes. Daft Punk no sólo aportan algunas mezclas y temas, sino que también aparecen en escena.
No obstante no pasará mucho tiempo antes de que las líneas sobre las que corren los botones empiecen a moverse de derecha a izquierda y viceversa. Esto significará que nuestro crossfader deberá acompañar sus movimientos. ¿Qué es el crossfader? Se trata de una pequeña barra a modo de control que se mueve en horizontal con tres posiciones, izquierda, derecha y centro. En función de cómo tengamos situadas las manos el crossfader quedará bajo el control de nuestra mano izquierda, y deberemos usarlo al mismo tiempo que el plato, que manejaremos con la derecha.
¿Más cosas? En efecto, faltan tres elementos más. En primer lugar tenemos también una rueda que tendrá dos usos fundamentales. El primero es el de alterar el sonido de determinados tramos como si de la palanca de la guitarra de Guitar Hero se tratara, rotándola a un lado u otro conseguiremos resultados muy diferentes en cuanto al tratamiento de la pista de sonido, y nuestros experimentos no sólo quedarán bien cuando aprendamos a manejarlos dentro del conjunto de la canción, sino que además nos depararán un buen número de puntos extra.
Por un precio que ronda los 100 euros, en función de la versión, podemos tener en nuestro poder el videojuego con el no demasiado aparatoso periférico.
El segundo uso, que se activará por defecto siempre que no estemos sobre estas partes, será el de escoger los samplers de entre los grupos de cinco que hayamos seleccionado. Éstos se emplean en otras partes diferentes de la canción y nos permitirán introducir sonidos o frases concretas de voz en determinados fragmentos de los temas con total libertad.
La Euforia, por otra parte, funciona de forma similar a la Energía Estrella de las series Guitar Hero, multiplicando hasta ocho veces nuestro indicador de combo tras accionarla pulsando un botón.
Por último con el rebobinado accederemos a repetir trozos que nos hayan gustado o que consideremos que entran bien para obtener más puntos con sólo tener la opción activada, y con un rápido giro de muñeca que vuelva el disco hacia atrás. La maestría del jugador dependerá de si el movimiento es correcto, pues debemos intentar que los botones vuelvan a caer a la altura de nuestros dedos para no errar y perder puntos con las siguientes pulsaciones.
Jugar por parejas para medirnos contra un amigo es tan divertido como suena. Sin embargo todavía lo es más el aunar fuerzas con un colega, uno desde la mesa de DJ y el otro con una guitarra.
Magic People, Voodoo People -Diversión y Adicción-
Es tan fácil sentarse a jugar con DJ Hero como difícil es abandonarlo. Muchos usuarios, sin embargo, habrán tenido ya experiencias similares con la saga Guitar Hero, y probablemente un buen número de ellos se cansaron de él consumidas un buen número de horas.
Lógicamente eso puede pasar también con DJ Hero, sin embargo con el tiempo que hemos empleado en el testeo para el análisis la sensación ha sido muy diferente, y es que el nuevo videojuego musical deja mucho lugar a la improvisación por parte del jugador, un elemento que seguramente le falta a Guitar Hero para prolongar su vida útil.