| 25 de abril de 2009 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 3 de 3 |
Por otra parte Prince of Persia también es de Ubisoft y también ofreció en su último capítulo una importante dosis de polémica. La saga en su trilogía de Las Arenas del Tiempo había sido recordada por su considerable dificultad y reto, y en su nuevo videojuego la compañía gala quería refinar el desafío para acercar la franquicia a un mayor público.
La idea resultó en la compañera de viaje Elika, la princesa, que nos reviviría de forma instantánea en caso de morir. La agilidad del título mejoraba muchísimo, y se hacía gala de un ritmo formidable; sin embargo algunos usuarios acusaron justamente al videojuego de eliminar la oposición de forma casi total. Esto no privó al título de ser el mejor lanzamiento de aventuras del 2008, y con una potente expansión se trató de reparar de alguna manera esta ausencia de trabas incrementando considerablemente el nivel de dificultad.
En última instancia, y dentro de este gigantesco amasijo de géneros que supone este renglón cabe destacar la polémica decisión de cambiar el género de Leisure Suit Larry por parte de los poseedores de los derechos de la franquicia. Las aventuras gráficas estaban muriendo, y lo cierto es que cada vez hay menos ofertas interesantes que llevarse a cabo en este campo, pero al núcleo duro de aficionados de la saga no les sentó nada bien la nueva dirección que los dos últimos títulos de las series han tomado, apostando por los minijuegos y olvidándose de los tradicionales rompecabezas y uso de objetos.
Si bien la primera parte del nuevo Larry, Magna Cum Laude, era un entretenimiento bastante aceptable, divertido, ligero y plagado de livianos minijuegos, había muchas más dudas sobre la nueva entrega, Box Office Bust. El último videojuego de las series salió a la venta hace pocas semanas y, finalmente, acabó aliñando una ensalada larga de vinagre y corta de aceite y sal.
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La saga Larry siempre había jugado con el sexo de forma más o menos sutil. La última entrega ha llevado los límites mucho más allá, haciendo gala de un mal gusto pasmoso.
Porque no Todos los Cambios son Negativos
Hemos orientado de forma premeditada el artículo hacia el aspecto oscuro de los cambios, con mutaciones de sagas o errores conceptuales de bulto que produjeron efectos negativos. Sin embargo muchas modificaciones han resultado ser francamente positivas, y queremos despedir el reportaje con algunos de los más memorables.
En primera instancia es imposible no recordar la gigantesca polémica que envolvió a Call of Duty: Modern Warfare. Cuando Infinity Ward advirtió que en su nueva entrega de la saga se abandonaría la Segunda Guerra Mundial para abrazar los conflictos modernos, la noticia no fue nada popular. Se acusó a la franquicia de traicionar su esencia, y desde algunos sectores se pidió incluso un cambio radical en el nombre que reflejara la alteración.
Finalmente la cuarta entrega de las series acabó resultando un éxito formidable y uno de los mejores episodios, con lo cual las críticas se diluyeron al poco de su lanzamiento. Sin embargo en Infinity Ward fueron muy conscientes del drástico desmarque que suponía Modern Warfare, y parece que de cara al futuro prescindirán de las siglas COD en su nombre, en una falta de comunión ya total y manifiesta con Treyarch –desarrolladores de los números impares de la saga- que ya estudiamos hace unos meses en
otro reportaje.
El apasionante conflicto entre Infinity Ward –Call of Duty 4- Y Treyarch –Call of Duty 3- va camino de desatar más sangre que sus propios videojuegos. ¿El último capítulo? Modern Warfare 2 renuncia a ser un Call of Duty.
Wind Waker fue uno de los episodios más controvertidos de la marca Zelda. Su look Cel-shading no agradó a mucha gente en el momento de su anuncio, por considerarlo de forma errónea como un detalle infantil que acabaría repercutiendo en historia o jugabilidad. El juego, sin embargo, resultó ser una joya inolvidable, y la estética encajaba a la perfección con la propuesta, quedando muy lejos de perder el toque maduro y cuidado. El título de GameCube no marcó una línea a seguir en los posteriores títulos de consolas de sobremesa, pero sí que estableció una serie de pautas artísticas para los posteriores lanzamientos de DS.
La saga Rainbow Six, por su parte, había sido durante años un referente de la táctica de combate en PC. Sus planteamientos sesudos y estratégicos habían hecho las delicias de los aficionados de compatibles durante años, y el salto que supuso Lockdown hacia la acción más directa no caló entre el público.
Esa entrega de 2006 no era particularmente brillante, y se acusó no sin razón a la franquicia de apostar equivocadamente por la casualización. Sin embargo Vegas llegó a finales de ese mismo año para demostrar que un planteamiento más ágil y subjetivo de la acción podía reportar resultados extraordinarios, y el spin-off ambientado en la viciosa capital de Nevada sí volvió a recuperar el nombre perdido.
Abundantes polémicas rodearon el desarrollo de GTA IV. La desaparición de los aviones se consideró un paso atrás, y algunos usuarios echaban de menos el sentido del humor de entregas anteriores.
Por último
Grand Theft Auto IV se hizo con todo merecimiento con la mayoría de galardones del 2008 en los
premios de 3DJuegos. Lo último de Rockstar resultó ser un título maravilloso, y una nueva demostración de que en el terreno de los Sandbox la gran R es la reina del “tinglado”.
Sin embargo con el cambio de número también venían algunas decisiones arriesgadas, y la principal era la de un cambio de tono drástico. Si la saga hasta entonces había estado cargada de humor, desenfado y violencia con toque casi cómico, el periplo criminal de Niko Bellic apostaba por un tono grave y sentencioso, donde muchas muertes tenían repercusiones, y donde la venganza rara vez suponía un alivio. El resultado fue un argumento impactante y con gancho, que huía de los protagonistas planos de entregas precedentes para presentarnos uno de los anti-héroes más complejos, oscuros y turbados de la historia reciente de los videojuegos… El poco habitual premio del cambio.

