| 23 de mayo de 2009 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 4 de 4 |
Peter Molyneux, Dan Houser, Cevat Yerli, Todd Howard… La lista de grandes figuras que en 3DJuegos consideramos relevantes para el futuro de la industria es larga y repleta de nombres ilustres. Sin embargo a nadie debe sorprender que la cabeza de la lista sea para
Shigeru Miyamoto (1952, Kioto, Japón), uno de los gurús más prolíficos, originales y formidables de la historia de los videojuegos.
Sagas como Mario Bros, Zelda o Donkey Kong han salido de su mente, aunque ha participado de prácticamente todas las franquicias relevantes de Nintendo de una u otra forma. ¿Pero qué hizo de este joven y prometedor cincuentón la estrella de los videojuegos que es ahora?
Sus inspiraciones son de lo más diverso, y reconoce que por ejemplo tuvo la idea de Zelda rememorando su infancia en los boscosos alrededores de Kioto, y que Nintendogs es fruto de su relación con su perro Pikku. Sin embargo sus inicios no fueron todo lo fulgurantes que su posterior carrera ha demostrado, y es que el primer juego con el que debutó como creativo en 1979, Radar Scope, fue un auténtico fracaso.
No obstante no todo fue negativo para Miyamoto con este título, y es que el entonces joven creativo fue también encargado por el máximo responsable de Nintendo para reparar el desaguisado. El perenne sonriente sorprendió a sus superiores con un rediseño completo del programa, convirtiendo un juego del espacio en el imprescindible Donkey Kong. La intención de Shigeru San era la de encontrar un rápido reemplazo para el software de la recreativa de Radar Scope, empleando su motor visual y manteniendo su hardware, de tal modo que no hiciera falta sustituir las cajas. De las más de 3.000 recreativas del juego de naves que se fabricaron, más del 60% acabaron convertidas en Donkey Kong.
A pesar de la afable imagen de Miyamoto los que han trabajado a su lado le identifican como un duro jefe, capaz de echar por tierra desarrollos de varios años para empezar de nuevo proyectos desde cero, y capaz también de despedir al máximo responsable de una producción para recoger el mismo él testigo. “Tengo que reorganizar este desaguisado”, declaró tras reubicar en otro puesto a Eiji Aonuma, el que durante un año fue el director de The Legend of Zelda: Twilight Princess.
Dejando ya de lado su pasado cabe hablar del futuro, y es que el E3 está a la vuelta de la esquina. Como es costumbre éste será el telón de fondo favorito de este formidable creador nipón para presentar sus nuevos proyectos de cara al final del 2009 y la primera mitad del 2010. ¿Qué nos tendrá preparados? De momento contamos con poca información en este sentido, y es que en Nintendo gustan de guardar los secretos como quien guarda un tesoro, conscientes de que el factor sorpresa es una de sus bazas. Sin embargo si tuviéramos que apostar, no necesariamente para el evento norteamericano sino más bien para el futuro, Miyamoto ya ha dejado claro en algunas recientes entrevistas su deseo por inclinarse por una secuela de Super Mario Galaxy y por un nuevo Zelda.

