Juegos
Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
Inicio
PC
PS4
XOne
Switch
3DS
PS3
X360
Wii U
iOS
Android
Noticias
Videos
Foros
Comunidad
eSports
Portada Noticias Videos Imágenes Análisis Artículos y Reportajes Guías Trucos Todos los Juegos Top100 Tienda Lanzamientos
Rol atómico de mundo abierto
Twittear

Compartir

Por Alberto Pastor  / 
118 comentarios
Recientes

Desolador, cruel e implacable con los más débiles... pero también uno de los lugares en los que más hemos disfrutado en nuestra vida. ¡Por muchas bombas atómicas que lo dejaran hecho trizas! Y sí, estáis en lo cierto. Hablamos del Yermo. El gran escenario de juego del legendario Fallout, al que hoy dedicamos este Memorias Retro.

Cuando todas las miradas están puestas en probable anuncio de Fallout 4 por parte de Bethesda Softworks, actual propietaria de esta licencia, en 3DJuegos echamos la vista atrás para recordar al título que dio origen a esta serie. Un clásico imperecedero en esto de las aventuras de rol, que en su día sorprendió por lo original y llamativo de su ambientación, pero también por contar con una base jugable y narrativa de las que marcan época. Y es que Fallout es grande, muy grande.


Tanto, que más de 15 años después pocos títulos han igualado el impacto que supuso el nacimiento de esta obra de Interplay Entertainment, que por aquel entonces se convirtió en mecenas de algunas de las mejores aventuras de rol de toda la historia. Su ambientación, lo inteligente y brillante de sus diálogos, el fantástico sistema de combate que presentaba… y claro está, la enorme libertad de acción. Libertad total para explorar un mundo devastado por la Guerra Nuclear, en el que no se perdonaba ni un mísero error. Y esa crueldad, lo duro que era para con los más débiles, convirtieron a Fallout en la gran obra maestra que hoy protagoniza nuestro especial Memorias Retro.



LA HISTORIA DETRÁS DEL MITO


Fecha de lanzamiento: 30 de septiembre de 1997
Plataforma: PC
Ventas: Menos de 100.000 copias
Género: Rol
Desarrollador: Black Isle Studio / Interplay (Icewind Dale, Planescape Torment, etc.)
Personal clave en su producción: Brian Fargo, Tim Cain, Scott Bennie, Feargus Urquhart, Leonard Boyarsky y Chris Taylor.
Motor gráfico: Fallout Engine


Nobles caballeros, poderosos hechiceros, entornos de fantasía repletos de criaturas mágicas como elfos, orcos… ¡basta ya de tanta fantasía medieval! O bueno, tampoco hay que llegar a ese extremo. Pero está claro que algo así debieron pensar los creadores de Fallout, cuando a finales de la década de los 90 apostaron por diseñar una aventura de rol totalmente distinta a lo habitual, con una clara apuesta por una ambientación retro futurista en contraposición a las aventuras de espada y brujería que predominaban por aquel entonces. ¡Y bendita elección!


Porque si algo hizo único a Fallout, más allá de lo sobresaliente de su sistema de combate o la gran libertad de acción que nos concedía, fue indudablemente su ambientación. Y es que de las bombas nucleares que arrasaron el mundo conocido, nació el que sin duda iba a convertirse en uno de los entornos de juego más increíblemente despiadados y divertidos que se recuerdan: el Yermo. Un vasto erial de tierra repleto de cadáveres, criaturas mutantes y bandidos sin escrúpulos que aún a día de hoy, más de quince años después de su nacimiento, continúa siendo uno de los mejores ejemplos de cómo debe ser una buena aventura de rol de mundo abierto.


Lo que dice mucho del talentoso equipo que dio vida a Fallout. Un grupo de ilustres creativos, responsables también de obras de la talla de Planescape: Torment o Icewind Dale entre otros, que desde el principio tuvieron las ideas muy claras. Querían revolucionar el género; como fuera posible. Y bien que lo lograron con una obra que se aprovechó de su poco habitual ambientación para construir, literalmente, un mundo post apocalíptico tan cruel y realista, que de verdad era imposible no sentirse como un auténtico superviviente. Porque sobrevivir al fin del mundo debía ser una tarea difícil. Terrorífica incluso. Y todo eso y mucho más se consiguió con este gran clásico que todavía hoy levanta pasiones entre los aficionados al género.



Sobrevivir al Yermo



Fallout
Fallout
Fallout
Fallout
Fallout

El miedo a morir bajo una lluvia de bombas atómicas dominó a gran parte de la humanidad durante la tensa Guerra Fría que enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética. Cosa que, afortunadamente, nunca llegó a ocurrir. Pero… ¿qué habría pasado si todas esas amenazas se hubieran cumplido? Fallout es la respuesta a esa incógnita. O al menos, algo parecido a lo que nos hubiéramos encontrado si el fuego abrasador de las armas de destrucción masiva arrasara el mundo conocido. Lo que ya de por sí resulta un punto de partida de lo más atractivo.


Sin embargo, esta obra de Interplay fue un pasito más allá transportándonos a un futuro alternativo poco menos que irresistible, construido sobre la cultura y tecnología propia de los años 50 en Estados Unidos, pero también con una pizca de la mejor ciencia ficción de aquella época. Y el resultado es magistral. Único y rompedor. Porque Fallout combina a la perfección la inocencia naif que imperaba por aquel entonces en aspectos como la publicidad, el arte o su visión del futuro; con un grado de crueldad, violencia desmedida y mala leche que solo podemos definir como sublime.


Y en ese contexto tan particular, en pleno año 2161, iniciamos nuestra aventura en la piel de uno de los escasos afortunados que ha sobrevivido al holocausto nuclear en el interior de unos búnkeres, ajenos a todo lo que ocurría en el mundo exterior durante casi un siglo. Hasta que algo sale mal: el Chip de Agua necesario para purificar este líquido elemento se ha estropeado, y es necesario salir en busca de uno nuevo. Así que raudos y veloces, con un tiempo límite sobre nuestras cabezas, nos toca a nosotros dar con la solución al problema. Y justo ahí da inicio el viaje de nuestras vidas. Un periplo por el Yermo que, ya os garantizamos, no olvidaréis con facilidad.



Lo mejor de Fallout


  • Su ambientación. Simplemente genial. El Yermo y sus habitantes son únicos.
  • Enorme libertad de acción. Puedes completar la aventura como te plazca.
  • La historia no es demasiado original, pero su guión es digno de mención gracias a unos diálogos muy inteligentes y su macabro sentido del humor.
  • Sistema de combate repleto de posibilidades jugables. Pura estrategia.
  • El combate final. ¡Impresionante! Puedes superarlo de varias formas, algunas de las cuales son tan increíblemente originales, que son como para quitarse el sombrero.
  • A nivel artístico es muy bueno, con un estilo muy Mad Max. Su interfaz de usuario también es impecable y toda una seña de identidad.



DISECCIÓN E INFLUENCIAS



Tomando como referencia el clásico juego de rol Wasteland, desarrollado por el equipo de Brian Fargo en 1988, Fallout nació como la evolución natural de aquella idea tanto a nivel de ambientación, como en lo tocante a sus mecánicas jugables. Algo por otro lado lógico teniendo en cuenta que parte de sus creadores lo fueron también del citado Wasteland. Así que el paso lógico, una vez superadas muchas de las barreras tecnológicas con las que se habían encontrado una década atrás, era el de crear un videojuego más grande a todos los niveles. Y en este sentido, los chicos de Black Isle Studios apostaron decididamente por una idea: la de la libertad absoluta.


Libertad no ya solo para explorar el Yermo, que también; sino principalmente para resolver cualquiera de los muchos peligros que allí nos aguardaban de la forma que deseáramos. Acción pura y dura, sigilo, la posibilidad de hackear sistemas informáticos para abrir el acceso a caminos alternativos… por poder, podíamos hasta convencer a ciertos enemigos para que nos dejarán en paz únicamente con la palabra. ¡Prácticamente no había limitaciones de ningún tipo! Impresionante.


Tanto como la profusión de opciones de personalización con la que contábamos a la hora de crear a nuestro superviviente, con una enorme variedad de talentos especiales y mejoras con las que, dependiendo de nuestras elecciones, podíamos disfrutar de la partida de mil y una formas distintas siempre atendiendo, por supuesto, a las consecuencias de nuestros actos. Porque también en Fallout existía un particular sistema de moral, conocido como el Karma, que afectaba notoriamente al trato que los demás habitantes del Yermo tenían con nosotros. ¿Que ayudábamos a los inocentes de manera desinteresada? Genial. Nos verían como un salvador. ¿Que hacíamos todo lo contrario? Pues que no os extrañe que os reciban con un tiro a la cabeza.


El Yermo era de todo menos un lugar seguro. De eso no cabe duda. Y si no que se lo digan a los pobres desgraciados que murieron alguna vez a causa de la radiación, o de una picadura venenosa de escorpión, o terminaron con los sesos esparcidos por una roca tras luchar contra los mutantes. Pero fue precisamente esta sensación de soledad e indefensión ante cualquier peligro la que hizo de Fallout un título tan especial. Eso y, claro está, su sistema de combate por turnos, que también explotó a la perfección el complejo entramado de habilidades y talentos únicos de nuestro héroe, enmarcados en el ya clásico sistema SPECIAL (Fuerza, Percepción, Resistencia, Carisma, Inteligencia, Agilidad y Suerte, por sus siglas en inglés).


No por nada, cada batalla podía ser totalmente distinta a la anterior dependiendo del tipo de personaje que controláramos, el equipo que lleváramos encima, e incluso el entorno en el que lucháramos. Por eso, Fallout continúa sorprendiendo tanto tiempo después. Y es que pocos títulos otorgan tal grado de libertad, y a la vez lo hacen con un desarrollo narrativo tan bueno. Porque aun a pesar de que su historia principal no es nada original, la obra de Black Isle denota una madurez argumental digna de elogio, gracias sobre todo a la brillantez de sus diálogos, lo ingenioso e inteligente que resultaba a la hora de describir situaciones de juego o sus misiones y, claro está, el propio diseño del Yermo y sus habitantes. Tan realista, tan cruel y a la vez tan divertido, que solo un equipo de mentes privilegiadas podía crear algo así.



El legado de Fallout



Ni Fallout ni su continuación directa, que se lanzó tan solo un año después de su nacimiento, alcanzaron el éxito de ventas que por calidad merecían. Lo que tristemente ha ocurrido con demasiada frecuencia en la industria del videojuego. Pero eso no significa que la obra de Black Isle no haya trascendido más allá de estas creaciones. Al contrario. El diseño del Yermo como ejemplo de lo que deben ser los mundos abiertos en una aventura de rol; la importancia que adquirió la escritura de diálogos y misiones, las enormes posibilidades tácticas de sus combates… Fallout es uno de esos espejos en los que muchos desarrolladores continúan mirándose para sacar ideas para sus videojuegos. Lo que dice muchísimo de este clásico.


Hasta tal punto es así, que más de una década después, los estudios de desarrollo vuelven a echar la vista atrás para recuperar la esencia y el estilo jugable de los clásicos de antaño. Juegos como Fallout, que destacaban por su complejidad y profundidad jugable, pero también por las infinitas posibilidades que brindaban a la hora de resolver todos y cada uno de sus desafíos. Y el mejor ejemplo de ello lo tenemos en Wasteland 2, que ha sido financiado con gran éxito por los propios aficionados, que han apoyado al equipo de Brian Fargo para que desarrolle, una vez más, una aventura de rol de las de verdad. De esas que te hacen sudar la gota fría para superar hasta el más mínimo desafío.


Y aunque lo cierto es que Fallout como tal no llegó a triunfar entre el gran público, ni tampoco lo hizo en consolas con Fallout: Brotherhood of Steel, hay que reconocer que en estos momentos se ha convertido en una de las licencias más atractivas de la actualidad gracias al buen hacer de Bethesda Softworks, que en 2008 la resucitó por todo lo alto con el impecable Fallout 3. Un título que pierde algo de la esencia del original en detrimento de un estilo jugable más cercano al de la veterana serie The Elder Scrolls, pero que en cualquier caso mantiene el ADN Fallout. Así que sí, nos morimos de ganas por ver cómo evoluciona esta serie en un contexto en el que, una vez más, predominan las aventuras de rol de ambientación de fantasía. ¿Listos para regresar al Yermo?



¿Sabías qué?


  • Harold, el joven que abandonó un Refugio para convertirse en un desagradable pero muy parlanchín mutante, es el único personaje que aparece en la mayoría de los juegos Fallout.
  • La Nuka Cola es todo un clásico en Fallout. Esta bebida energética nace de combinar la Coca Cola con la palabra Nuke, que hace referencia a nuclear. Y es que cada botellín incluye en su interior una pizca de ¡radiación!
  • El combate final se puede resolver de muchísimas formas distintas. A tiros, mediante el sigilo, pirateando ordenadores… ¡o charlando tranquilamente con el villano! Es tan genial, que alguno de sus desenlaces os dejará de piedra.
  • Por el Yermo podemos encontrar un OVNI estrellado rodeado de cuerpos de alienígenas muertos junto a una fotografía de Elvis Presley. "Siempre supiste que existieron", reza el mensaje. Eso, y otro escrito más divertido aún. "Propiedad del Área 51. Devuélvalo si lo encuentra".
  • Como un claro homenaje a Mad Max, en Fallout podemos hacernos amigo de un perro conocido como Dogmeat si vamos vestidos con una chupa de cuero, similar a la del protagonista de esta película. Una pieza de ropa también está inspirada en Mad Max 2.
  • En el Yermo también podemos toparnos con la mítica Tardis del Doctor Who, e incluso con algunas referencias a clásicos de la ciencia ficción como Blade Runner.



¿CÓMO JUGAR A FALLOUT HOY?



Siendo como es un juego tan antiguo, encontrar una copia del clásico Fallout en formato físico puede convertirse en una auténtica odisea; más teniendo en cuenta que ni tan siquiera existe en la actualidad la editora que dio vida a esta obra maestra. Por eso, como ocurre en la mayoría de estos casos, la mejor opción es recurrir a las tiendas de distribución digital como Steam o GOG.com, ya que tanto este como sus secuelas más inmediatas se han adaptado a los nuevos sistemas operativos, eliminando cualquier error de compatibilidad.


En el caso de Steam, además, se oferta un pack recopilatorio que incluye el clásico Fallout, su secuela y Fallout Tactics a un precio irresistible. Igualmente, conviene destacar que existen varios parches que permiten aumentar la resolución del programa, adaptándola a los tiempos que corren. Por último, aunque el juego se vende en GOG.com como "exclusivamente en inglés", basta con abrir el archivo fallout.cfg con el bloc de notas (tras lanzar el juego al menos una vez), y modificar las líneas de texto language=english por language=spanish, y subtitles=0 por subtitles=1 para tener el juego en castellano.


 
Comenta este artículo (118) 
Comentarios
Relacionados con este artículo
LOS ARTÍCULOS DEL MOMENTO
Análisis Yooka-Laylee
Análisis Yooka-Laylee
Análisis Gorogoa
Análisis Gorogoa

SECCIONES

  • Noticias
  • Videos
  • Análisis
  • Artículos
  • Trucos y Guías

JUEGOS POR

  • Valoración
  • Lanzamientos
  • Todos los juegos
  • Top 100 Juegos

COMUNIDAD

  • Regístrate
  • Foros
  • Nuevos temas
  • Normas de uso
  • Ayuda

3DJUEGOS

  • Sobre la revista
  • Contacto
  • Publicidad
  • Información legal
Juegos© 3DJUEGOS S.L. 2005-2017. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. SOBRE 3DJUEGOS | INFORMACIÓN LEGAL
UNA MARCA DE
YouTube
Facebook
Twitter
Google+
Instagram
RSS